Triunfaron y el mundo se les vino encima

Al menos 13 de los 32 técnicos que acudieron a Brasil-2014 ya dejaron sus cargos o están en proceso de hacerlo. Y la lista puede engrosarse en los próximos meses. Holanda, Brasil, Costa Rica, Honduras, Ecuador, Suiza, Grecia, Argelia, Costa de Marfil, Italia y Japón tendrán nuevos estrategas.

ColombiaMundial(2)¿Conoce usted algo más efímero y traicionero que el éxito? Hace pocas semanas, los aficionados al fútbol en Colombia estábamos pletóricos de felicidad porque, como nunca antes había ocurrido, tres entrenadores nacionales clasificaron equipos extranjeros al Mundial de Brasil-2014. Hoy, poco más de dos semanas después de que sonó el pitazo final y el balón se detuvo, Luis Fernando Suárez, Reynaldo Rueda y Jorge Luis Pinto engrosan las filas de desempleados y las federaciones de Honduras, Ecuador y Costa Rica buscan entrenador.

Acudir a una Copa Mundo es una de las experiencias más felices que pueden ocurrir en la vida de un ser humano. No importa si es futbolista, hincha, director técnico, periodista o dirigente (que los hay buenos y honestos, pocos, pero los hay). Curiosamente, sin embargo, especialmente en el caso de los entrenadores, ese sueño puede convertirse en una pesadilla, o en algo muy parecido a ella. De hecho, al menos 13 de los 32 técnicos que acudieron a Brasil-2014 ya dejaron sus cargos o están en proceso de hacerlo. Y la lista puede engrosarse en los próximos meses. Holanda, Brasil, Costa Rica, Honduras, Ecuador, Suiza, Grecia, Argelia, Costa de Marfil, Italia y Japón son los países que tendrán nuevos estrategas, mientras que Colombia y Argentina, pese a los buenos resultados, podrían secundarlos.

Suárez dijo no más en el mismo momento en que el árbitro argentino Néstor Pitana marcó el final del encuentro que Honduras perdió 0-3 con Suiza, el último de su frustrada aventura en el Mundial. Exhausto, agobiado, desgastado física y mentalmente al límite, el antioqueño dijo no más. Ni siquiera dio una explicación, tampoco alguien se la solicitó. “Por el bien mío y por el bien de Honduras, un cambio es necesario”, dijo durante la rueda de prensa que siguió al partido. “Había que reemplazar a jugadores de mucha talla y mucho carácter y eso está hecho. Ahora pienso que debe venir otra persona a continuar el trabajo”, agregó. La negativa de las directivas hondureñas a complacer algunas de sus exigencias (construir un centro de Alto Rendimiento y modificar la cúpula administrativa del equipo, entre otras) fue la gota que rebosó la copa.

Como ya había ocurrido en otras experiencias de Jorge Luis Pinto, su segunda etapa al mando de Costa Rica fue exitosa en lo deportivo, pero tormentosa en lo personal (FIFA.com).
Como ya había ocurrido en otras experiencias de Jorge Luis Pinto, su segunda etapa al mando de Costa Rica fue exitosa en lo deportivo, pero tormentosa en lo personal (FIFA.com).

La de Rueda, en cambio, es una historia cubierta por un manto de misterio: no renunció, tampoco lo echaron, pero ya no está. Recientemente, los directivos de la Federación Ecuatoriana anunciaron que Sixto Vizuete dirigirá la Tricolor del vecino país por lo que resta del año. “La labor de Rueda tuvo luces y sombras. Luces en el sentido principal de la clasificación al Mundial y sombras en el papel que tuvo en la última Copa América, en la que a Ecuador le fue muy mal, al extremo de que el propio presidente Chiriboga estuvo a punto de rescindir el contrato”, dijo Fernando Carrión, especialista en fútbol de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) en Quito, consultado por el diario El Universal.

Como casi siempre ocurre en estos casos, el DT agradeció el apoyo de los dirigentes y el cariño de los aficionados y las cabezas de la Federación devolvieron las gentilezas en virtud de su aporte al fútbol ecuatoriano. Lo que sí quedó claro es que fue el punto final del ciclo de los entrenadores colombianos al mando de la Selección Ecuador, pues no hay que olvidar que a Rueda lo antecedieron Francisco Maturana, Hernán Darío Gómez y Luis Fernando Suárez. Pese al buen trabajo, a que potenció al jugador ecuatoriano (conocido por sus limitaciones técnicas y, sobre todo, tácticas), a Rueda le pasaron costosa factura por el hecho de haber sido el único equipo suramericano que no superó el listón de la primera ronda.

El caso más doloroso fue, sin embargo, el de Pinto. En su segundo ciclo con la Tricolor centroamericana se dio el lujo de llegar al Mundial y, una vez allí, avanzar por primera vez a los cuartos de final. Fue el primer técnico colombiano que jugó esa instancia y fue la primera vez que Costa Rica se inscribió entre los ocho mejores de una Copa Mundo. A pesar de ello, su salida estuvo salpicada por el ruido, por las acusaciones mutuas, por los desmentidos de jugadores y miembros del cuerpo técnico, por los episodios lamentables que fueron puestos al descubierto por la prensa. Cuando se pensaba que Pinto era un ídolo nacional y que harían lo imposible por retenerlo, se destapó la olla podrida y su hedor nos mortificó a todos.

Luis Fernando Suárez renunció a la dirección técnica de la Selección Honduras el día que su equipo cayó 0-3 con Suiza, en el cierre de la primera ronda de Brasil-2014 (FIFA.com).
Luis Fernando Suárez renunció a la dirección técnica de la Selección Honduras el día que su equipo cayó 0-3 con Suiza, en el cierre de la primera ronda de Brasil-2014 (FIFA.com).

Como le ocurrió en prácticamente todos los destinos del planeta futbolístico en los que dirigió, a Pinto se le reventó la pita por el mismo lugar: su temperamento explosivo, su intolerancia, su fea manera de decir las cosas (así tenga toda la razón del mundo). Después de que pasó la sorpresa por el anuncio de su retiro, lentamente jugadores y miembros del cuerpo técnico han dado pistas de lo que sucedió, y todos apuntan el dedo acusador hacia el técnico santandereano. Sus normas, más estrictas que las del más estricto cuartel militar; su incorregible desconfianza en los jugadores, al punto de vigilarlos durante las noches, y el hecho de verse obligado a conformar su cuerpo técnico con profesionales costarricenses y no sus hombres de confianza, entre otras razones, constituyeron un coctel explosivo. Y explotó.

¿Conoce usted algo más efímero y traicionero que el éxito? Bien decía alguna vez un entrenador de fútbol que el éxito termina en el mismo momento en que el árbitro pita el final del partido, porque a partir de ahí comienza una historia nueva que no siempre tiene final feliz. Luis Fernando Suárez logró la hazaña de llevar a Honduras por segunda ocasión consecutiva a un Mundial, pero no pudo evitar el desenlace negativo luego de ser eliminado en primera ronda. Reynaldo Rueda le permitió a Ecuador regresar al Mundial después de estar ausente en Suráfrica-2010, pero fue víctima de las elevadas exigencias del país futbolístico ecuatoriano, incapaz de soportar una prematura eliminación. Y a Jorge Luis Pinto lo sacrificó la resaca de la mejor actuación de la historia de Costa Rica en los Mundiales.

El éxito es una trituradora implacable que no respeta pinta, nombre, ni palmarés. Cuesta tanto conseguirlo y se pierde en tan poco. Aunque las circunstancias de sus salidas no fueron las que seguramente ellos esperaban, a Suárez, Rueda y Pinto les queda una satisfacción: nadie les quita lo bailao. Hicieron historia con sus equipos y esa misma historia los recordará por siempre. Y ese relato tendrá que decir, de manera muy especial, que lo hicieron en la más difícil de las condiciones: como extranjeros. Y no hay nada más extranjero que un entrenador de fútbol a cargo de una Selección de otro país, porque entonces su trabajo se convierte en un incesante caminar sobre el filo de la navaja y los millones de hinchas que le profesan su respeto y gratitud en cuestión de instantes se pasan a las filas de los detractores, de los críticos inclementes. Suárez, Rueda y Pinto tocaron el cielo con las manos, pero luego el mundo se les vino encima. Porque así como del odio al amor hay solo un paso, del éxito al olvido en el fútbol basta un pitazo…

A Reynaldo Rueda, en Ecuador, le cobraron la eliminación en primera ronda. Su salida pone fin, así mismo, al ciclo de técnicos colombianos al mando de la Tricolor del vecino país (FIFA.com).
A Reynaldo Rueda, en Ecuador, le cobraron la eliminación en primera ronda. Su salida pone fin, así mismo, al ciclo de técnicos colombianos al mando de la Tricolor del vecino país (FIFA.com).

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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