Semifinales de Champions: soñando con la Orejona

Real Madrid, Juventus, Bayern Munich y Barcelona, todos con antecedentes felices en el torneo, buscan cupo para la gran final del torneo continental europeo, que se disputará en Berlín (Alemania) el 6 de junio. Panorama.

ColombiaMundial(3)¿Existe la suerte? ¿O la suerte es lo que cada uno de nosotros es capaz de hacer con su destino? Esas son algunas de las preguntas que se hacen los semifinalistas de la Champions League, en la antesala de dos duelos de campanillas: el martes 5 de mayo, Juventus-Real Madrid en Turín; el miércoles, Barcelona-Bayern Munich en la ciudad condal. Estos cuatro elencos acumulan 21 de los 59 títulos del torneo continental de clubes más importante del Viejo Continente, lo que le da un toque especial a la definición, cuya final está prevista para el sábado 6 de junio próximo.

El actual campeón del certamen, los recientemente coronados campeones de Alemania e Italia y el líder de la liga española (con cara de futuro campeón) son las credenciales que exhiben los oncenos en contienda. Más allá de la historia, más allá del palmarés en el torneo, más allá de las figuras de sus nóminas, más allá del ruido mediático que son expertos en provocar los medios españoles, el sorteo se encaprichó en ofrecernos dos platillos futbolísticos muy especiales: Barcelona se medirá a su creador Pep Guardiola, mientras Real Madrid se enfrentará a una versión mejorada y corregida del famoso cerrojo del Atlético de Madrid que tantos dolores de cabeza le provocó.

La famosa Orejona es la obsesión de cuatro de los mejores clubes europeos. Real Madrid, Juventus, Barcelona y Bayern Munich ya saben lo que es ganarla, pero también experimentaron la sensación de perderla.
La famosa Orejona es la obsesión de cuatro de los mejores clubes europeos. Real Madrid, Juventus, Barcelona y Bayern Munich ya saben lo que es ganarla, pero también experimentaron la sensación de perderla.

“A este nivel de la competición, todos los equipos son complicados. La Juventus es un club que tiene una historia legendaria y que vuelve a jugar una semifinal después de 12 años”, aseguró el italiano Carlo Ancelotti, DT del Real Madrid. “Vigentes campeones, un estadio grande y exigente, un técnico como Ancelotti entre los de mayores éxitos de Europa. Pero, serán once como nosotros, ¡eh!”, publicó Massimo Allegri, técnico de Juventus, en su cuenta en Twitter. “Será especial porque vuelve Pep a Camp Nou, porque se enfrentará a los que eran sus jugadores. Será una cita maravillosa. Me da igual el orden e iremos a ganar los dos partidos, el planteamiento lo tenemos clarísimo”, aseguró Luis Enrique Martínez, responsable técnico del Barcelona. Y Guardiola afirmó: “Será un partido muy emocional. Todo el mundo entiende cómo de especial es para mí, para Thiago y para mi equipo. Barcelona era nuestra vida”.

Ingredientes de calidad, de morbo y de interés para todos los aficionados del planeta fútbol le sobran a esta doble cita, que escoge a los protagonistas del partido soñado en el Olympiastadion de Berlín y que analizamos a continuación:

Para algunos, la Champions League es el torneo más competitivo del planeta fútbol, por la calidad de los futbolistas internacionales que participan. En todo el mundo la siguen con atención.
Para algunos, la Champions League es el torneo más competitivo del planeta fútbol, por la calidad de los futbolistas internacionales que participan. En todo el mundo la siguen con atención.

Real Madrid, contra sus pesadillas
Si bien la prensa de Madrid (arrodillada irremediablemente a los pies del club merengue) se ha esforzado en argumentar que Juventus es el mejor rival que le pudo tocar en procura de retener la corona continental, la verdad es que ningún hincha del Real Madrid puede estar tranquilo. Mejor les hubiera ido con Barcelona o Bayern Munich, a pesar de la rivalidad con Pep Guardiola y su genial creación. Baste recordar el trámite del enfrentamiento de cuartos de final contra Atlético de Madrid, que se definió muy cerca del final del segundo duelo, justamente cuando los colchoneros más envalentonados estaban y el Madrid naufragaba en las aguas turbulentas de sus dudas.

Eliminado en la Copa del Rey, comprometido en la liga, Real Madrid ve la Champions League su tabla de salvación. No ganarla sería un fracaso para los de Carlo Ancelotti.
Eliminado en la Copa del Rey, comprometido en la liga, Real Madrid ve la Champions League su tabla de salvación. No ganarla sería un fracaso para los de Carlo Ancelotti.

Sometido a la dictadura del estilo implementado por Diego ‘Cholo’ Simeone, de la que solo se pudo sacudir en la prórroga de la final de la Champions League del año pasado, Real Madrid temía lo peor en el duelo de la capital española. Más allá de la innegable calidad futbolística de los rojiblancos, el estilo de fútbol físico, con continuo roce y marca a presión desde el propio campo del rival, era la gran preocupación. Desde las cajitas de resonancia de los medios de comunicación madrileños, entonces, se puso en marcha una campaña destinada a contrarrestar el mejor argumento de los pupilos del Cholo Simeone: “Atlético es un equipo que hace uso de la violencia”, se afirmó repetidamente. Y el mensaje caló. Aunque los jugadores colchoneros se esforzaron por aclarar que lo suyo era juego con intensidad, no violencia, el Real logró enrarecer el ambiente.

Y el Atlético de Madrid que se vio en el duelo fue uno bastante ‘limpio’, por ratos ingenuo a la hora de meter la pierna, tímido y muy preocupado por el qué dirán. Y en esa ley, por supuesto, el ganador Real Madrid, que logró hacer su juego a placer, que controló uno de los mejores argumentos de su rival (justamente el que más le incomodaba) y hasta condicionó a los árbitros, predispuestos a pitar cualquier roce, falta o intento de falta en contra de los jugadores blancos, so pena de ser calificado de “patrocinador de la violencia en detrimento del espectáculo”. Pero como la vida es caprichosa y al que no quiere caldo le da dos tazas, el nuevo rival del Real Madrid es más de lo mismo, o peor.

El argentino Carlos Tévez es la principal amenaza para el Real Madrid. Su romance con el gol está en ebullición y el Apache sueña con ser, una vez más, el gran héroe.
El argentino Carlos Tévez es la principal amenaza para el Real Madrid. Su romance con el gol está en ebullición y el Apache sueña con ser, una vez más, el gran héroe.

Si contra Atlético de Madrid aquella campaña mediática dio resultado, contra Juventus es causa perdida. La Vecchia Signora no tiene fama de violenta y, peor aún, la influencia de los fletados medios madridistas se diluye allende las fronteras de la comunidad autonómica. Y si en algún país conocen de cerrojos futbolísticos, de estrategias diseñadas especialmente para contrarrestar el poderío ofensivo de los rivales, ese es Italia. No debe olvidarse que allí se inventó el tristemente célebre Catenaccio, aquel sistema basado en la fortaleza defensiva, el mismo que en otras latitudes llaman antifútbol, pero también el que le dio brillo y lustre a Italia tanto a nivel de clubes como de selecciones nacionales. Y Catenaccio será lo que encuentre Real Madrid contra los blanquinegros, que a diferencia del Atlético de Madrid sí poseen un temible arsenal ofensivo.

El portugués Cristiano Ronaldo, que anda de capa caída contra los grandes, comandará el ataque de Real Madrid en Turín. ¿Seguirá escondiéndose?
El portugués Cristiano Ronaldo, que anda de capa caída contra los grandes, comandará el ataque de Real Madrid en Turín. ¿Seguirá escondiéndose?

Esa, sin duda, puede ser la clave de la serie que se inicia este martes 5 de mayo en el Juventus Stadium de Turín. El elenco italiano posee mayores y mejores argumentos ofensivos que Atlético de Madrid: Carlos Tévez, Álvaro Morata, Fernando Llorente, Sebastian Giovinco y Alessandro Matri, respaldados desde el medio por Arturo Vidal, Paul Pogba y Andrea Pirlo, son temibles. En otras palabras: Juventus se defiende tan bien o mejor que Atlético de Madrid, pero posee mayor poder ofensivo que los colchoneros. Y, para rematar, no es el de la obligación. Sí, es un club grande con aspiraciones grandes, pero no hay que olvidar que hace 12 años no participaba de esta fase, mientras que a Real Madrid solo le sirve ganar o ganar el título; cualquier otro resultado es fracaso.

Hay otra diferencia que no se puede pasar por alto: si Real Madrid no llega a la final de la Champions League, corre el riesgo de terminar la temporada en blanco, y no es un juego de palabras. En la Copa del Rey fue eliminado en octavos de final por el Atlético de Madrid; en la Liga, con solo cuatro partidos por disputar, no puede detener el envión de Barcelona, líder con dos puntos de ventaja. Así, entonces, el torneo continental es el salvavidas para Ancelotti y su constelación, una presión que puede convertirse en un lastre si el resultado del juego de ida no es favorable. Juventus, en cambio, acaba de revalidar su corona en el Calcio, la cuarta consecutiva, y todo lo que obtenga ahora es verdadera ganancia. En otras palabras: tiene derecho a especular, una fórmula que a los italianos les sabe a bocado de cardenal.

El chileno Arturo Vidal puede ser la llave del éxito de Juventus en la semifinal contra Real Madrid. El Rey es  la cuota de talento diferente en el mediocampo de los turineses.
El chileno Arturo Vidal puede ser la llave del éxito de Juventus en la semifinal contra Real Madrid. El Rey es la cuota de talento diferente en el mediocampo de los turineses.

¿Qué tiene a favor Real Madrid? Primero, la condición de campeón defensor, un plus que suele pesar en estas instancias. También el poder goleador de sus atacantes, que varias veces lo ha sacado de embrollos y que sirve hasta para maquillar errores del técnico, evidentes imitaciones tácticas y gruesas fallas defensivas. El gran nivel que exhibe el colombiano James Rodríguez, que tras superar una lesión llegó para darles una mano oportuna a sus compañeros en la recta final de la campaña. El hecho de terminar en casa, siempre y cuando no tenga la obligación de remontar un marcador abultado (más de dos goles de diferencia). Y, por supuesto, el arbitraje, que siempre decide a favor de los blancos en las jugadas divididas, que come cuento con las payasadas de Cristiano Ronaldo, Pepe, Marcelo y compañía y que, sobre todo, mide a los rivales con un rasero muy diferente.

¿Qué tiene a favor Juventus? Antes que nada, que la obligación es de su rival. Nadie llega a una semifinal de Champions League con la mentalidad de perder porque lo obtenido hasta entonces sea suficiente, pero es claro que la mayor responsabilidad es para los españoles. Que tiene muy claro el libreto: sabe a qué juega, tanto en ataque como en defensa, tanto de local como de visitante. Su fútbol a veces resulta predecible, pero no por ello es fácil superarlo. El estelar momento de Tévez y Morata, que tienen razones muy particulares para exigirse al máximo. El argentino posiblemente esté quemando sus últimos cartuchos con el club turinés y qué mejor despedida que alzando la Orejona. El español, surgido de la cantera blanca, seguramente querrá demostrar que se equivocaron aquellos que lo sacaron del club para darles paso a jugadores extranjeros.

Juventus acaba de asegurar el cuarto 'Scudetto' consecutivo en la Seria A, el primero al mando de Massimo Allegri. Disputa una semifinal de Champions League después de 12 años.
Juventus acaba de asegurar el cuarto ‘Scudetto’ consecutivo en la Seria A, el primero al mando de Massimo Allegri. Disputa una semifinal de Champions League después de 12 años.

Para rematar, desde 1989 Real Madrid arrastra un récord negativo en sus enfrentamientos con elencos italianos, especialmente en estas series de eliminación a dos partidos. Tres veces (1995/96, 2002/03 y 2004/05), los transalpinos amargaron a los ibéricos, cuyo único antecedente positivo es haber ganado la final de 1997/98, cuando conquistaron su séptima corona continental (pero, vale aclararlo, fue un partido único). Torino (Copa UEFA 1991/92) y Roma (Champions League 2007/08) también amargaron a los merengues, que no tienen el camino expedito. Por la rivalidad contra Barcelona y Pep Guardiola, por el contraste de estilos y hasta de identidades nacionales, cualquiera podría pensar que los catalanes o Bayern Munich eran rivales más duros para Real Madrid. Sin embargo, el sorteo les deparó el más difícil contendor posible: Juventus, que encarna las peores pesadillas de los madridistas.


Pep Guardiola, técnico de Bayern Munich, vislumbra una serie muy difícil contra su más brillante creación: el Barcelona. Buscará controlar a Lionel Messi.
Pep Guardiola, técnico de Bayern Munich, vislumbra una serie muy difícil contra su más brillante creación: el Barcelona. Buscará controlar a Lionel Messi.

Pep Guardiola contra su espejo
No pudo decirlo mejor Luis Enrique, técnico culé: “Qué poca suerte tiene el equipo que debe enfrentar al Barcelona”. Tras un comienzo de temporada lleno de incertidumbre, un período en el que soplaron vientos de crisis y se escucharon rumores de divisiones en el vestuario y enfrentamientos entre el DT y el argentino Lionel Messi, máxima estrella de la galaxia catalana, hoy el club azulgrana vive horas felices. Cabalga infumable hacia el título de liga, pese a la presión que ejerce el Real Madrid a solo dos puntos; espera la final de la Copa del Rey contra el Athletic Club de Bilbao (se jugará el sábado 30 de mayo) y sueña con el triplete si llega a la final continental.

La traumática transición pos-Pep Guardiola parece haber concluido y Barcelona, bajo la égida de Luis Enrique, un exfutbolista con pasado en el Real Madrid, pero con ADN claramente catalán y, sobre todo, barcelonista, recuperó la memoria futbolística y consiguió que las nuevas piezas del rompecabezas encajaran a la perfección. El portero chileno Claudio Bravo, que despertó grandes dudas en el arranque, hoy los tiene conformes a todos. De hecho, el pasado fin de semana, en la inclemente goleada 8-0 sobre el virtualmente descendido Córdoba, alcanzó la cifra de 21 partidos sin encajar gol en su arco, para constituirse en prenda de garantía. En defensa, el brasileño Dani Alves y el español Jordi Alba dejaron atrás la incertidumbre y son piezas vitales del engranaje, tanto en defensa como en ataque.

El brasileño Neymar y el argentino Lionel Messi son lógico motivo de preocupación para la defensa del Bayern Munich, que en la último época no ha brindado las habituales garantías. ¿Harán su festín?
El brasileño Neymar y el argentino Lionel Messi son lógico motivo de preocupación para la defensa del Bayern Munich, que en la último época no ha brindado las habituales garantías. ¿Harán su festín?

En el medio, el croata Ivan Rakitic aportó el equilibrio que hacía falta desde que la formidable dupla de Andrés Iniesta-Xavi Hernández cayó en desgracia y fue disuelta, mientras que en ataque el uruguayo Luis Suárez completó el proceso de adaptación y se convirtió en el socio ideal del brasileño Neymar y de Messi. Y, claro, Messi: el argentino recuperó sus mejores sensaciones y, especialmente, su fino poder goleador. “A Messi lo disfruté y ahora lo puedo sufrir. Intentaremos crear el mejor sistema defensivo para controlarlo”, les dijo Guardiola a los periodistas tan pronto conoció el rival que le deparó el sorteo. Y, sí, la clave de la serie puede estar, justamente, en si los alemanes consiguen controlar a Messi, más allá del variado arsenal ofensivo de los catalanes.

El alemán Thomas Mueller y el polaco Robert Lewandowski, que aún es duda por lesión, son algunos de los ases con que cuenta Bayern Munich para rivalizar con el Barcelona español.
El alemán Thomas Mueller y el polaco Robert Lewandowski, que aún es duda por lesión, son algunos de los ases con que cuenta Bayern Munich para rivalizar con el Barcelona español.

No pudo llegar en mejor momento futbolístico y emocional el Barcelona a esta semifinal. Está enchufado en la Liga, se disiparon las dudas, Messi volvió a ser la gran figura desequilibrante y, mejor aún, Neymar y Suárez se le asociaron para facilitarle y complementarle el trabajo. Y ese afinado arsenal, con más de un centenar de celebraciones en lo que va corrido de la temporada, puede resultar decisivo frente a un equipo que no termina de ajustar el funcionamiento defensivo. Porque si algo le provoca dolores de cabeza al gran Pep eso es la fragilidad de la zaga del Bayern Munich, que se aparta del habitual estándar de eficacia de las defensas alemanas. Porque si los diablos rojos consiguen controlar a Messi, es probable que terminen sufriendo al brasileño o al uruguayo.

En la memoria de los aficionados reposan las imágenes de aquella semifinal de 20012/13, en la que el Bayern Munich de Jupp Heinckes le dio un sopapo increíble al Barcelona de Pep Guardiola: 4-0 en la ida y 3-0 en la vuelta, con baile incluido. Más de dos años han pasado desde entonces y mucho ha cambiado: los catalanes superaron el óxido del tiki-taca, se reinventaron y volvieron a los primeros planos, mientras que los germanos, que reinan sin oposición en la Bundesliga, ya no son tan sólidos. Para colmo, Guardiola enfrenta serios problemas para armar una alineación ideal, debido a la epidemia de lesiones que aqueja al elenco bávaro. El francés Franck Ribery no se repone del golpe en un tobillo, el austríaco David Alaba se lesionó una rodilla y está descartado, lo mismo que el alemán Holger Badstuber. A ellos se sumó recientemente el holandés Arjen Robben, que reapareció tras cinco semanas de inactividad, pero solo resistió 16 minutos en el campo de juego. Y el delantero polaco Robert Lewandowski sigue siendo duda, por una fractura de mandíbula.

Luis Enrique, entrenador de Barcelona, fue muy cuestionado en el comienzo de la temporada. Hoy vive sus horas más felices en el banquillo culé y, sin temores, afirma que aspiran al triplete.
Luis Enrique, entrenador de Barcelona, fue muy cuestionado en el comienzo de la temporada. Hoy vive sus horas más felices en el banquillo culé y, sin temores, afirma que aspiran al triplete.

Ese oscuro panorama, en todo caso, no le resta opciones a Bayern Munich, porque no hay que olvidar que se trata de un equipo alemán, y los alemanes son geniales en el arte de superar dificultades. Mal haría Barcelona en pensar que su rival llega disminuido, porque Guardiola cuenta con varias opciones adicionales y, se sabe, es un técnico muy sagaz que está en capacidad de recomponer el rompecabezas. Y, por si esto no fuera suficiente, nadie mejor que él conoce al Barcelona, sus jugadores, su afición, su estadio, su ADN futbolístico. “La serie de lesiones es increíble. Son rachas. Hay tramos en una temporada en la que no tienes ninguna. Nosotros las hemos tenido a lo largo de todo el año, pero se nos han juntado muchas, demasiadas, en la parte decisiva, en la que nos jugamos todo. Pero en situaciones así es cuando importa tener una plantilla como la del Bayern. Se vio el día del Oporto, cuando salió un equipo capaz de plantar cara y de ganar a cualquiera”, dijo el español Javi Martínez, que hace poco se recuperó de una lesión. “Es verdad que tenemos bajas y problemas, pero somos el Bayern y tenemos al mejor entrenador del mundo”, agregó. Sin embargo, la frase que puede resumir el enfrentamiento la pronunció Franz Beckenbauer, presidente de honor del elenco alemán: “Creo que Barcelona es el equipo más fuerte de la competición, aunque Bayern está desahuciado”. El que crea derrotados a los alemanes, que repase la eliminatoria contra el Porto.

El delantero Mario Goetze, héroe de Alemania en la final del Mundial, es una de las cartas que tiene Pep Guardiola para suplir las ausencias provocadas por las lesiones. ¿Volverá a ser el verdugo de Messi?
El delantero Mario Goetze, héroe de Alemania en la final del Mundial, es una de las cartas que tiene Pep Guardiola para suplir las ausencias provocadas por las lesiones. ¿Volverá a ser el verdugo de Messi?

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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