¿Por qué Real Madrid contrató a James Rodríguez?

El Tiburón Blanco, como se conoce a Florentino Pérez en el mundo de los negocios, es insaciable y astuto, implacable y decidido, calculador y preciso, como el depredador de los mares. El estilo de su gestión y los últimos fichajes del Real Madrid así lo confirman.

ColombiaMundial(2)Dirige la segunda constructora más importante del planeta (ACS), pero su mejor obra no es de concreto, hierro y acero, sino de carne y hueso: el Real Madrid. Nunca pasa inadvertido, y menos como cabeza de uno de los clubes más poderosos del mundo, al que hábilmente ha convertido en tentáculo de sus negocios particulares. Los fichajes del colombiano James Rodríguez, del costarricense Keylor Navas y del mexicano Javier ‘Chicharito’ Hernández, así como la venta del argentino Ángel Di María, así lo confirman.

A todos, especialmente a los hinchas colombianos, nos encantaría saber que Florentino Pérez, el hombre en cuestión, giró el cheque por ochenta millones de euros con destino a las arcas del AS Mónaco francés para hacerse de los servicios del máximo artillero de la reciente Copa Mundo en Brasil en virtud de su calidad futbolística. Sin embargo, no es así. Como en el caso de Navas y el de Hernández, obedeció a una calculada movida de negocios en la que el fútbol es apenas la herramienta. Con los ‘galácticos’ debajo del brazo, y a pesar de las críticas de sus detractores, Pérez ya se granjeó un lugar en el Olimpo de los dioses del Real Madrid: fue el gestor de las esperadas novena y décima consagraciones del club blanco en la Champions League.

El presidente Juan Manuel Santos y alguno de los niños de las escuelas de formación del Real Madrid en el país, compartieron con Florentino Pérez en su más reciente visita a Bogotá. Un artista de los negocios.
El presidente Juan Manuel Santos y alguno de los niños de las escuelas de formación del Real Madrid en el país, compartieron con Florentino Pérez en su más reciente visita a Bogotá. Un artista de los negocios.

Por eso, solo por eso, cualquiera podría pensar que tiene carta blanca para hacer y deshacer en el Real Madrid, con el beneplácito de los socios; pero no es así. Hace y deshace, es cierto, pero su gestión es cuestionada más allá de los títulos por lo que algunos tildan como “caprichos personales” y otros, como “descarados negocios en provecho de sus intereses particulares”. Sus movidas en el reciente mercado de fichajes le dan fuerza a este último argumento: contrató a James sin que el técnico Carlo Ancelotti lo hubiera pedido; se trajo a Navas y cedió a Diego López, el arquero que defendió el arco blanco la mayor parte de la campaña pasada, con éxito; y en los últimos segundos logró la cesión de ‘Chicharito’, a pesar de su condición de suplente en el Manchester United.

Y, por si todo esto fuera poco, se las ingenió para mandar al argentino Ángel Di María, uno de los mejores jugadores del Mundial de Brasil-2014 y del Real Madrid en la temporada anterior, a cambio de 75 millones de euros. Las manifestaciones de Ancelotti, que lo consideraba pieza vital de su engranaje, y la idolatría de los aficionados no fueron suficientes: Florentino, como siempre, hizo su voluntad. O, mejor dicho, veló por sus intereses. Eso es, al menos, lo que José María Gay de Liébana, uno de los economistas más respetados de España, opina después de analizar el caso.

El conglomerado ACS, la mayor constructora de España y la segunda del mundo detrás de la francesa Vinci, se ha beneficiado con jugosos contratos en los países de origen de los fichajes que Florentino Pérez hizo en el Real Madrid.
El conglomerado ACS, la mayor constructora de España y la segunda del mundo detrás de la francesa Vinci, se ha beneficiado con jugosos contratos en los países de origen de los fichajes que Florentino Pérez hizo en el Real Madrid.

En una entrevista con el diario AS (del riñón del Real Madrid), dio su versión (vea el video): “Fideo Di María es un jugadorazo, hizo un Mundial fenomenal, pero creo que había otros intereses. Yo entiendo, y en esto se puede hacer la lectura que se quiera, que si alguien lleva los destinos de un club, y no cobra en absoluto, puede beneficiarse de alguna manera por estar ahí, en el buen sentido de la palabra; los socios están contentos y tal, no hay ningún problema. Esta es la realidad. Tampoco es que yo descubra la sopa de ajo, digo que hay una conexión muy directa entre fichajes y negocio”.

¿Cuál negocio? Florentino Pérez, lejos de la esfera del Real Madrid, es un ingeniero de caminos, canales y puertos graduado de la Universidad Politécnica de Madrid, viudo de María Ángeles Sandoval y padre de tres hijos. Incursionó en la política, sin éxito, pero su imagen pública la ha labrado como cabeza del grupo ACS (Actividades de Construcción y Servicios), que dirige desde 1997, un conglomerado que surgió de la fusión de las constructoras OCP y Ginés y Navarro. Su fortuna está avaluada en 1800 millones de dólares, una de las 15 más importantes de España. En el verano de 2000 se presentó a las elecciones del Real Madrid (ya había perdido con Ramón Mendoza en 1995) y ganó. Comenzó, entonces, la era de los Galácticos: Luis Figo, Ronaldo, Zinedine Zidane y David Beckham fueron los puntales de su estrategia, que en los campos de juego resultó muy efectiva: con ellos, Real Madrid ganó dos Ligas (2001 y 2003), una Copa de Europa (2002), una Supercopa de Europa (2002), dos Supercopa de España (2001 y 2003) y una Copa Intercontinental (2002), entre otros títulos.

No hace mucho, ACS aumentó al 60 por ciento su participación en Hochtief, la mayor constructora de Alemania. Luego llegó al Real Madrid el volante Toni Kroos. ¿Coincidencia?
No hace mucho, ACS aumentó al 60 por ciento su participación en Hochtief, la mayor constructora de Alemania. Luego llegó al Real Madrid el volante Toni Kroos. ¿Pura coincidencia?

El 27 de febrero de 2006 dimitió (el primer presidente blanco que lo hizo), pero regresó al club y al cargo en junio de 2009. Y lo hizo con el mismo libreto: contratar los mejores jugadores del mundo. Su proyecto se demoró en carburar, pero cuando lo hizo llenó de felicidad a los hinchas blancos. Rompió los moldes de los modelos de gestión al adueñarse de los derechos de explotación de la imagen de las figuras que contrataba, con lo que garantizaba jugosos recursos para nuevos fichajes. Es la misma visión que emplea al mando de ACS, el primer grupo constructor y de servicios de España, hoy con tentáculos, de manera directa o indirecta, a lo largo y ancho del planeta. Y es en ese rompecabezas en el que James, Keylor y Chicharito encajan perfectamente.

Poco después de conocerse la contratación del cucuteño, el gobierno colombiano anunció que Pérez estaba detrás de una de las empresas a las que se adjudicó el tramo Conexión Pacífico I, entre Medellín y Bolombolo, dentro del esquema de la cuarta generación de concesiones. El proyecto, valorado en 692 millones de euros y que implica la construcción de 42 puentes y dos túneles, comprende la construcción de 46 kilómetros de vía y el derecho a explotarlo durante 25 años. Igual ocurrió cuando los medios informaron que Keylor Navas sería el nuevo custodio del arco madridista.

Tras el fichaje de Javier 'Chicharito' Hernández, se supo que ACS construirá el nuevo aeropuerto del DF y construirá cuatro plantas de tratamiento de aguas en México. Los contratos valen casi 10.000 millones de euros.
Tras el fichaje de Javier ‘Chicharito’ Hernández, se supo que ACS construirá el nuevo aeropuerto del DF y construirá cuatro plantas de tratamiento de aguas en México. Los contratos valen casi 10.000 millones de euros.

En efecto, a esa noticia, que provocó un inusitado despliegue en las páginas deportivas de los medios centroamericanos, la acompañó otra no menos importante, pero en la sección de Economía: al grupo ACS se le adjudicaron importantes proyectos de obras públicas. Y la misma noche que los aficionados aztecas celebraban la llegada de Chicharito a la casa blanca, el presidente Enrique Peña Nieto informaba que el conglomerado del empresario español construirá, a un costo de 9000 millones de dólares, el nuevo aeropuerto del DF, según reseñó Gay de Liébana. Y pocos días después Petróleos Mexicanos (Pemex) adjudicó a ACS un proyecto que contempla la construcción y puesta en marcha de cuatro plantas regeneradoras y de tratamiento de aguas, y la modernización de cinco plantas hidrodesulfuradoras de diésel, por 432 millones de euros. ¿Por qué, entonces, salió Di María del Real Madrid? “Porque en Argentina no hay obra pública”, explicó el experto.

Colombia, Costa Rica y México son estratégicos destinos de los negocios particulares de Pérez y los fichajes son, apenas, un método para congraciarse con las aficiones de esos países. Antes ocurrió, por ejemplo, con Alemania o Turquía: al Real Madrid llegaron jugadores de esa nacionalidad o de ascendencia turca (como los alemanes Mesut Oezil y Sami Khedira o Nuri Sahin y Hamit Altintop) porque Estambul era la favorita para adjudicarse la sede de los Juegos Olímpicos de 2020. Al final, la ciudad escogida fue Tokio y las consecuencias no se hicieron esperar: Oezil recaló en el Arsenal inglés; Sahin regresó al Borussia Dortmund y Altintop se fue al Galatasaray de su país, mientras que Khedira no tiene lugar en el club ibérico. Pérez, además, es dueño del 60 por ciento de Hochtief, la más importante constructora de Alemania.

James Rodríguez llegó al Real Madrid con el rótulo de goleador del Mundial de Brasil-2014, pero en realidad su fichaje respondió a una estrategia de los negocios particulares de Florentino Pérez.
James Rodríguez llegó al Real Madrid con el rótulo de goleador del Mundial de Brasil-2014, pero en realidad su fichaje respondió a una estrategia de los negocios particulares de Florentino Pérez.

“Me gustaría puntualizar un pequeño detalle que creo que es interesante: la obra pública en España está recortada y en Europa está también estrecha por el estado de la economía, por lo tanto el crecimiento de las grandes constructoras tiene que venir de otros lugares del mundo. Y hay dos focos en los que está perfilándose ese crecimiento: son América, de un lado, y Asia, del otro (Real Madrid ya anunció que hará la pretemporada del próximo año en China e Irán)”, puntualizó Gay de Liébana. En España otras fuentes llaman la atención acerca de otras coincidencias: que tras la primera gira del Real Madrid en Asia, en 2003, ACS se ganó el negocio de la construcción del puerto de Jingtang, en China. Y que a la compra de Asier Illarramendi a la Real Sociedad, en 2013, le siguió un contrato para que ACS renovara el estadio del club de San Sebastián.

Los medios especulan, no sin razón, que el próximo fichaje de Florentino será un peruano, pues ACS construye en Lima una nueva línea del metro. Es que el Tiburón Blanco, como se le conoce a Pérez en el mundo de los negocios, es insaciable y astuto, implacable y decidido, calculador y preciso, como el depredador de los mares. En su primera visita a Colombia, en 2013, Florentino le regaló al presidente Santos una camiseta firmada por toda la plantilla, al tiempo que aprovechó para sacar pecho por la obra social del club en el país: 23 escuelas de formación deportiva. Ahora, su constructora le apunta a otro jugoso negocio: el diseño, construcción, operación y mantenimiento del proyecto para recuperar la navegabilidad del río Magdalena, a cambio de 945 millones de euros. Será, seguramente, cuando pueda el Real Madrid podrá fichar a Radamel Falcao García o algún otro de los ases de la Selección de José Néstor Pékerman.

 

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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