Lo perverso que hay detrás de la sanción al Barcelona

El TAS confirmó plenamente la resolución de la FIFA y, entonces, el club catalán no podrá sumar jugadores hasta enero de 2016. Contradicciones, falso altruismo e intereses ocultos conforman un menú patético.

ColombiaMundial(2)Pasa en Colombia, sucede en el mundo. Pasa en las mejores familias, ocurre en las entidades más corruptas. Con una autoridad moral que vaya uno a saber de dónde la saca, la FIFA, mediante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), nos acaba de dar una lección de moral. ¡Ellos, los que vendieron el alma al diablo para perpetuarse en los cargos! ¡Ellos, que hipotecaron la conciencia y su poca decencia para adjudicarles las sedes de los Mundiales 2018 a Rusia y 2022 a Catar¡ ¡Ellos, sobre cuyas cabezas pesan serias acusaciones de corrupción, ninguna de las cuales han podido desvirtuar!

Si la noticia se hubiera producido el 28 de diciembre, sabríamos que se trataba de una inocentada. Sin embargo, fue dos día más tarde, el 30, que se consumó la nueva fechoría de la FIFA y su séquito (al mejor estilo de Alí Babá y sus 40 ladrones). ¿Cuál? El TAS desechó un recurso interpuesto por el FC Barcelona y confirmó, en su integridad, la sanción impuesta por el organismo orbital por supuestas violaciones al régimen de transferencias de jugadores menores de edad. En consecuencia, el club dirigido por Luis Enrique Martínez no podrá contratar jugadores hasta comienzos de 2016, además que deberá pagar una multa de 370 000 euros.

Desde que se inició la investigación, a comienzos de 2013, el mundo culé cerró filas en torno de su cantera, que irónicamente es ejemplo para el mundo del fútbol. Así, al menos, lo dice la propia FIFA.
Desde que se inició la investigación, a comienzos de 2013, el mundo culé cerró filas en torno de su cantera, que irónicamente es ejemplo para el mundo del fútbol. Así, al menos, lo dice la propia FIFA.

La investigación se abrió a comienzos de 2013, luego de una denuncia anónima, que pudo ser presentada por otro club europeo o por una de las federaciones involucradas en las transferencias. Ahí no más, en el arranque, el asunto ya huele mal: ¿denuncia anónima? Para comprobar las anomalías, la FIFA se valió del Transfer Matching System (TMS), un software creado por la entidad, que comenzó a funcionar en octubre de 2010, con el fin de “proteger a los futbolistas menores de edad y dotar de transparencia las operaciones internacionales entre clubes”. En el papel, un objetivo loable; en la práctica, una herramienta peligrosa en caso de ser empleada con capricho y arbitrariedad, como en este caso contra el club culé.

Nada de altruismo
El TMS acabó de un tajo con los registros escritos, que se prestaban para todo tipo de componendas y trampas (¿Se acuerdan de los registros civiles de Víctor Danilo Pacheco y del Nene Oswaldo Mckenzie en las selecciones juveniles?). Ahora, entonces, la información reposa en una base de datos central en la que es sencillo verificar las transacciones. Cada federación y club posee una cuenta propia, de modo que es muy fácil verificar en dónde se originó una eventual irregularidad. El sistema, valga decirlo, se creó por la presión ejercida por Brasil y Argentina, dos pesos pesados del fútbol mundial, hartos de que los multimillonarios clubes europeos les arrebataran a sus joyas precoces y los dejaran con las manos vacías. Y para evitar el tráfico inclemente de infantes africanos, una suerte de trata despiadada en la que el fútbol era el payaso del circo.

Las instalaciones de La Masía, en Barcelona, acogieron a varios de los cracs que en la última década hicieron de Barcelona uno de los mejores del planeta fútbol, incluido el argentinio Lionel Messi.
Las instalaciones de La Masía, en Barcelona, acogieron a varios de los cracs que en la última década hicieron de Barcelona uno de los mejores del planeta fútbol, incluido el argentinio Lionel Messi.

Lo que queda claro es que el altruismo es el primer gran derrotado de esta novela, pues lo que los clubes de origen (argentinos, brasileños o africanos) pretendían era proteger sus debilitadas economías. Es decir, como siempre, el cochino dinero por delante, por encima de los intereses deportivos. Esa es, por supuesto, la primera gran hipocresía del asunto, y como no podía ser de otra manera, la FIFA está detrás con el dedo acusador afilado, levantando otra cortina de humo que le permita distraer la atención y seguir dilatando los debates que realmente son importantes: aquellos para desvelar qué ocurre en el seno de la entidad, en la que las voces disidentes con cada vez más y hablan cada vez más fuerte.

En su defensa, el FC Barcelona afirma que en La Masía los jóvenes reciben, más allá de la formación deportiva, otras opciones de vida y el apoyo necesario para ser ciudadanos de bien.
En su defensa, el FC Barcelona afirma que en La Masía los jóvenes reciben, más allá de la formación deportiva, otras opciones de vida y el apoyo necesario para ser ciudadanos de bien.

La investigación se centró en los casos de al menos 10 menores inscritos en el club azulgrana y que participaron en competiciones oficiales. Las sospechas recayeron sobre los surcoreanos Lee Seung Woo, Paik Seung-Ho y Jang Gyeolhee (categoría Cadete –juvenil– B), el francés Chendri (Cadete A), Adekanye (Infantil A) un adolescente con pasaporte holandés de origen nigeriano y el camerunés Patrice Sousia (Infantil A). Según el Barcelona, especialmente en el caso de los asiáticos fue la propia federación la que tocó las puertas de La Masía, donde, afirma, “se les proporciona una formación escolar o capacitación futbolística conforme a su vocación y se les alienta a iniciar una carrera que no sea deportiva en caso de cese en su actividad profesional”. Lo irónico es que en repetidas ocasiones la propia FIFA ha puesto La Masía como ejemplo de cómo se debe trabajar con las categorías menores, y anima a sus afiliados a seguir este modelo.

Contradicciones e hipocresía
Parte del problema radica en la que norma en cuestión es ambigua y, especialmente en el caso del Barcelona, va en contravía de la ley española. Aplicada al pie de la letra, según lo hizo la FIFA, se crearía un problema de grandes proporciones: de acuerdo con el club catalán, solo en Cataluña hay al menos 15 000 jugadores menores de edad inscritos en la Federación Española y cuya situación legal debería ser investigada de inmediato, porque su estancia (y la de sus familias) es irregular por haber nacido fuera del territorio ibérico. ¡Todo un esperpento! Perverso, así mismo, el trasfondo: las irregularidades administrativas (que ya fueron reconocidas por el club) se cometieron en las divisiones menores, ¡pero el castigo recae sobre la plantilla profesional, un horror! Es por eso, precisamente, que en Cataluña ven la sanción como un castigo al Barcelona con el fin de disminuirlo y, por supuesto, favorecer al Real Madrid, este sí afecto a la FIFA y su corte de malhechores.

Los cimientos del FC Barcelona, los administrativos y los deportivos, recibieron un duro golpe con la sanción impuesta por la FIFA, que para algunos es 'desproporcionada e injusta'.
Los cimientos del FC Barcelona, los administrativos y los deportivos, recibieron un duro golpe con la sanción impuesta por la FIFA, que para algunos es ‘desproporcionada e injusta’.

Porque hasta los antecedentes son confusos. En 2009, la FIFA sancionó al Chelsea inglés por el caso del francés Gael Kakuta, de 17 años, proveniente del Lens. El elenco londinense también recurrió al TAS que, pese a que se trataba de un caso más complicado porque era un jugador profesional, echó reversa y anuló la prohibición para contratar futbolistas. Luego, en 2012, el Nantes francés fue condenado por incitar al joven guineano Ismael Bangoura a abandonar las filas del Al Nasr de los Emiratos Árabes Unidos; su apelación fue desestimada y el club galo está impedido para sumar jugadores a su plantilla hasta mediados de 2015. También tuvo que indemnizar a la institución asiática, por los perjuicios causados por las maniobras irregulares. Estos dos ejemplos, sin embargo, son mucho más graves que el del Barcelona, pues en el caso de los catalanes ninguno de los jugadores impugnados actuó en primera división.

Las reacciones, por supuesto, no se hicieron esperar. “Se ha cometido una gran injusticia, una injusticia para el Barça, para todos los niños y las familias afectadas por esta resolución, para los socios de nuestro club y también para el mundo del fútbol en general. Siempre hemos dicho que la sanción de la FIFA era desproporcionada. La resolución del TAS, dando la razón a la FIFA, está fuera de toda lógica deportiva. No nos sentimos amparados ni protegidos por quien debería hacerlo. Se ha priorizado el cumplimiento estricto de una norma mal redactada y se ha creado un precedente que no es bueno para el fútbol. Se ha querido manchar la imagen de nuestro club”, afirmó Josep Maria Bartomeu, presidente del Barcelona.

El del atacante uruguayo Luis Suárez fue uno de los últimos fichaje que Barcelona pudo realizar antes de que la sanción quedara en pie, hasta enero de 2016.
El del atacante uruguayo Luis Suárez fue uno de los últimos fichaje que Barcelona pudo realizar antes de que la sanción quedara en pie, hasta enero de 2016.

Para Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) española, la sanción es contradictoria. “La Masía del FC Barcelona es un ejemplo mundial. Ha permitido a cientos de menores formarse como personas, aprender y perfeccionar una profesión. Los errores que el club haya podido cometer, y que han sido reconocidos ante las autoridades correspondientes, son de tipo administrativo y causados en gran medida por el conflicto normativo existente entre la reglamentación de FIFA y la legislación española. Consideramos que la sanción impuesta solo puede catalogarse como completamente desproporcionada, fuera de lugar y sin relación alguna con los errores cometidos, ya que supone un castigo desmesurado para el FC Barcelona atendiendo la conducta del club y a las circunstancias del caso concreto”, dijo en tono contundente.

Arde la prensa catalana
Más críticos, obviamente, fueron los medios catalanes. J.M. Artells, director adjunto de Mundo Deportivo, escribió sin pelos en la lengua: “En el plano deportivo, el proyecto supone que el Barça deberá pelear con sus enemigos más enconados contando con los ocho fichajes de este año (160 millones de inversión), con los canteranos con más proyección, Adama, Samper y Halilovic, y con los cedidos Denis Suárez y Deulofeu (Sevilla). Aunque el club reconoció errores en la gestión, dejarle sin poder fichar durante un año es un auténtico abuso por parte de la FIFA. El organismo internacional no afronta el problema de cara, dando verdadera cobertura legal a los chicos, al contrario hace pagar al Barça privándole de competir equitativamente con los demás. Blatter no está para dar lecciones de ética a nadie, pues se halla envuelto ahora mismo en el escandaloso caso de los Mundiales de Rusia y Qatar”.

Javier Tebas, presidente de la Liga Profesional de Fútbol de España (LFP), defendió la actuación del Barcelona y calificó como 'desproporcionada' la sanción de la FIFA.
Javier Tebas, presidente de la Liga Profesional de Fútbol de España (LFP), defendió la actuación del Barcelona y calificó como ‘desproporcionada’ la sanción de la FIFA.

Joan Josep Pallas, subdirector del mismo periódico, afirmó que se trata de “Un castigo disciplinario sin precedentes en la historia del club y que llama la atención por su virulencia y desproporción, teniendo en cuenta que la irregularidad se cometió en el fútbol base y quien paga el pato es el primer equipo, con lo que eso conlleva de perversión del campeonato: el Barça deja de competir en igualdad durante seis meses, los que van del próximo verano al próximo invierno. Lo más irritante es que la FIFA, organismo bajo constantes acusaciones de corrupción después de adjudicar sendos mundiales a Rusia y Qatar, es la institución que ejemplariza y decide lo que es moralmente correcto sometiendo a un club cuya Masía era hasta ahora un ejemplo reconocido internacionalmente”.

Por último, para Lluís Marcaró, del rotativo Sport, la sanción supone “Un auténtico desastre para un proyecto en construcción como el de Luis Enrique que tiene todavía demasiadas lagunas en su plantilla. Unas lagunas que ahora no podrán llenarse durante el próximo año… Si en las dos últimas temporadas el club se ha desviado del camino con fichajes multimillonarios, ahora la imposibilidad de invertir en nuevos futbolistas obligará a confiar más en los de La Masía. Hay que ser valientes y dar paso a los chavales del B que ya están preparados para dar el salto al primer equipo. Hay que hacerlo por obligación… y por convicción”. Lógicamente, los diarios de Madrid (especialmente los del riñón del club merengue) han guardado prudente silencio, sin profundizar en la cuestión ni emitir opiniones que, en el futuro, se les devuelvan como un búmeran.

Como dirían los golfistas, la FIFA pegó otro penoso 'shank'. Sus miembros son cuestionados por corrupción, pero se atreven a dar clases de moral por doquier. ¡Un esperpento!
Como dirían los golfistas, la FIFA pegó otro penoso ‘shank’. Sus miembros son cuestionados por corrupción, pero se atreven a dar clases de moral por doquier. ¡Un esperpento!

Desde sus trincheras, la FIFA celebró la decisión del TAS, la que considera como “un respaldo claro y rotundo al trabajo que está efectuando para la protección de los futbolistas menores de edad”. En una nota publicada en su web, la entidad remarcó que “la protección de los menores constituye uno de los pilares fundamentales de la FIFA”. Pasa en Colombia, sucede en el mundo. Pasa en las mejores familias, ocurre en las entidades más corruptas. Los que vendieron el alma al diablo para perpetuarse en los cargos, los que hipotecaron la conciencia y su poca decencia para adjudicarles las sedes de los Mundiales 2018 a Rusia y 2022 a Catar, los que están bajo la lupa por serias acusaciones de corrupción, ¡ahora dictan clases de moral!

 

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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