Liga Premier: la particular historia de los nuevos inquilinos

Afincado en un paraíso de playas y sol, al sur de las islas británicas, Bournemouth ascendió por primera vez en más de cien años de historia a la Premier League. Lo acompañará Watford, el nuevo milagro de la familia Pozzo.

ColombiaMundial(3)Bournemouth es un oasis en el sempiterno gris de las islas británicas. En el sur del territorio, el verde de sus prados adquiere un tono y un brillo especiales por cuenta de un astro extraño para los habitantes de la región: el sol. Y hoy, 116 años después de su fundación, el AFC Bournemouth inscribió su nombre para disputar por primera vez la Premier League con la ilusión de brillar con luz propia al lado de gigantes como Chelsea, Manchester United, Liverpool, Manchester City o Arsenal, entre otros.

El final de la Championship League, la segunda división del fútbol inglés, dejó los nombres de los dos nuevos inquilinos de la Premier para la temporada 2015/16: Bournemouth y Watford. Para el primero será el estreno absoluto en la máxima categoría, mientras que para el segundo será el regreso tras ocho años en el ostracismo. Dos clubes modestos, con pocos pergaminos en su palmarés, pero con historias que valen la pena ser contadas. Porque son de aquellas historias que el hincha del fútbol, sin distingo de edad, idioma o camiseta, disfruta por igual al tenor de un café, en una charla de amigos de esas que nunca se olvidan, que siempre se quieren repetir.

AFC Bournemouth se estrenará en la Premier League más de un siglo después de haber sido fundado. Proviene del sur de las islas británicas, de un oasis de playas y sol.
AFC Bournemouth se estrenará en la Premier League más de un siglo después de haber sido fundado. Proviene del sur de las islas británicas, de un oasis de playas y sol.

Desde su creación, Bournemouth navegó en las categorías semiprofesionales, alternando descensos con ascensos sin importancia, hasta llegar a un punto crítico: al borde de la desaparición. A los malos resultados deportivos se sumaron los infaltables inconvenientes económicos y a mediados de 2008 fue obligado a caer a la League Two. Además, por cuenta de unas deudas que ascendían a 5 millones de euros, fue sancionado con la pérdida de 17 puntos. Parecía que era el fin, pero como solo ocurre en las taquilleras películas del cine estadounidense Bournemouth se rehízo de las cenizas, se reinventó y, contra todo y contra todos, comenzó un ascenso que aún no se detiene.

La celebración fue alocada, fuera de lo común, porque el logro fue algo fuera de lo común: un chico que estuvo a punto de desaparecer ahora se medirá a los más grandes de la galaxia futbolística.
La celebración fue alocada, fuera de lo común, porque el logro fue algo fuera de lo común: un chico que estuvo a punto de desaparecer ahora se medirá a los más grandes de la galaxia futbolística.

En 2009/10 subió a la League One y dos años más tarde llegó a la categoría de plata, apenas por segunda vez en su historia. La victoria 3-0 sobre Bolton, que le garantizó la corona de la Championship League, mandó al baúl de los recuerdos las dos grandes gestas previas: el 11-0 sobre Margarate durante la FA Cup de 1971, con nueve goles de Ted McDougall, el mejor jugador de la historia del club; y la victoria sobre Manchester United, en 1981, al mando de un entonces joven entrenador llamado Harry Redknapp. La más reciente alegría se dio en mayo de 2014, cuando obtuvo el ascenso a la segunda división en detrimento del Wigan, al que obligó a ir a una serie de desempate para mantener la categoría (que finalmente perdió esta temporada).

Antes, en todo caso, hubo que sobrevivir épocas muy difíciles. Un cheque por 100 000 libras, firmado por el presidente Jeff Mostyn en 2008, evitó la quiebra. Era la segunda vez que el club se salvaba de la desaparición, porque en 1997 ya les había hecho la gambeta a los problemas financieros con una fórmula inédita: los propios futbolistas salieron a las calles de la ciudad a pedir limosna (literalmente) y para sorpresa de todos recaudaron lo suficiente para salir del concurso de acreedores. Los problemas desaparecieron finalmente en 2012, cuando el magnate de la industria petroquímica rusa Maxim Demin adquirió el equipo, por 850 000 libras esterlinas, con un claro objetivo: acercarlo al sueño de llegar a la máxima categoría del fútbol inglés. Una inyección económica, anímica y administrativa que pronto dio sus frutos.

Eddie Howe, de solo 37 años, fue el técnico que consiguió la hazaña de ascender al modesto Bournemouth. Una lesión lo obligó a dejar los campos prematuramente, pero el destino lo recompensó.
Eddie Howe, de solo 37 años, fue el técnico que consiguió la hazaña de ascender al modesto Bournemouth. Una lesión lo obligó a dejar los campos prematuramente, pero el destino lo recompensó.

Entonces, como en una fábula, el patito feo se convirtió en príncipe. Bournemouth, que rozó la desaparición, empezó a ganar partidos, a superar etapas, a ascender de categoría y desde el próximo mes de agosto se codeará con los mejores en la que para muchos es la mejor liga del planeta fútbol. El pasado 2 de mayo, ya con el tiquete a la Premier League asegurado, Bournemouth venció 3-0 al Charlton Athletic como visitante y se aprovechó del empate de Watford en casa (1-1 con Sheffield Wednesday) para ceñir la corona de la segunda división inglesa. Acumuló 90 puntos producto de 26 triunfos y 12 empates, con solo 8 derrotas, y superó por uno al otro ascendido. Norwich City (tercero), Middlesbrough (cuarto), Brentford (quinto) y Ipswich Town (sexto) disputarán las series de desempate en procura del último cupo disponible.

Bournemouth, una pequeña población de apenas 200 000 habitantes, está de fiesta por el ascenso de su equipo. Las cerezas estarán de moda en la Premier League en la temporada 2015/16.
Bournemouth, una pequeña población de apenas 200 000 habitantes, está de fiesta por el ascenso de su equipo. Las cerezas estarán de moda en la Premier League en la temporada 2015/16.

La celebración, por supuesto, no se hizo esperar y tanto el césped del Dean Court (un estadio con capacidad apenas para 11 000 espectadores) como cada uno de los rincones de la geografía de la ciudad de 200 000 habitantes se llenaron de fiesta. Un día que nadie olvidará y que sirve como motivación para emprender la nueva aventura. El equipo es dirigido por Eddie Howe, un joven técnico de solo 37 años al que una lesión lo obligó a sentarse prematuramente en los banquillos. Y lo hizo en el del club de sus amores, el de toda la vida, el que ahora lo convirtió en héroe inmortal. Ahora, la Premier League tendrá un dulce sabor a cerezas, el apodo con el que se denomina al nuevo inquilino en virtud del cultivo de estas frutas de color rojo (precisamente el mismo que, combinado con el negro, luce el equipo en su camiseta) que circunda su estadio.

Y Bournemouth, la ciudad, considerada el centro del ocio marítimo inglés al lado de Brighton, se convertirá en el nuevo destino para varios de los más grandes del fútbol europeo. Los elencos del norte, acostumbrados al cielo plomizo, al frío y las bajas temperaturas, ahora tendrán la oportunidad de regocijarse en los 8 kilómetros de playas que atraen a cientos de turistas locales y extranjeros todos los años. Su clima más seco y templado que el resto de las islas británicas será el nuevo atractivo de la Premier League. Y podrá mirar a los ojos a sus vecinos de Southampton, una de las revelaciones de la liga, y sacar pecho frente a los del Portsmouth, hoy caído en desgracia compitiendo en la League Two (cuarta categoría, última del escalafón profesional). Condenado durante más de un siglo a las sombras de las divisiones inferiores, ahora para el desconocido Bournemouth por fin brilla el sol.


Ocho años después de su más reciente aventura en la máxima categoría del fútbol inglés, Watford logró el ascenso con lujo de detalles y una dosis de dramatismo.
Ocho años después de su más reciente aventura en la máxima categoría del fútbol inglés, Watford logró el ascenso con lujo de detalles y una dosis de dramatismo.

Watford, el nuevo milagro de la familia Pozzo
Fundado en 1881 por Henry Grover, durante más de siete décadas Watford vivió refundido en las divisiones menores. Hasta que a mediados de los años 70 el famoso cantante Elton John adquirió el club, puso al exseleccionador nacional Graham Taylor en el banquillo y con ellos comenzaron las buenas noticias y también los ascensos. El techo se dio a mediados de los años 80, cuando disputó la Copa de la UEFA (1983/84) y avanzó hasta los octavos de final tras dejar en el camino al Kaiserslauter alemán y al Levski Sofia búlgaro antes de caer con el Spartak Praga checo. Esa misma temporada perdió la final de la FA Cup con Everton (0-2), la última alegría antes de que regresaran las épocas de vacas flacas.

La segunda mitad de los 80 fueron negativos y en la temporada 1988/89 regresó a la entonces llamada First Division, tras caer en la serie de desempate. Una década más tarde volvió a subir, solo durante una campaña, lo mismo que en 2006/07, año en el que se realizó la venta más costosa de la historia del club: Ashley Young fue traspasado al Aston Villa por 7,5 millones de libras. Hasta que, en 2012, apareció otro mecenas, ya no Elton John, sino la familia Pozzo, de Italia, dueña del Udinese y del Granada español. Giampaolo Pozzo, zar de la industria metalúrgica italiana, compró el Udinese Calcio en julio de 1986 y desde ese momento el club blanquinegro consiguió protagonismo. Al comienzo no fue por los buenos resultados deportivos, sino porque estuvo involucrado en un escándalo de apuestas y fue enviado a la Serie B.

En Watford, una población de 80 000 habitantes, localizada a 34 kilómetros de Londres, la fiesta fue interminable.
En Watford, una población de 80 000 habitantes, localizada a 34 kilómetros al noroccidente de Londres, la fiesta de los hinchas fue interminable.

A pesar de los altibajos, secundado por su hijo Gino, la familia Pozzo convirtió Udinese en el trampolín de muchos jóvenes jugadores de gran talento, que después pasaron a elencos de mayor tradición e historia. Roberto Sensini, Oliver Bierhoff, Vincenzo Iaquinta, David Pizarro, Fabio Quagliarella, Antonio Di Natale, Mauricio Isla, Alexis Sánchez y los colombianos Christian Zapata, Juan Guillermo Cuadrado y Luis Fernando Muriel son clara muestra de ello. Con la intención de replicar en España el exitoso modelo, Pozzo adquirió en 2006 el Granada, un pequeño club andaluz que por aquel entonces andaba en la segunda división B. Tras dos años de gestión, Granada subió a la llamada liga de las estrellas, que muy seguramente abandonará al final de esta temporada, rumbo de nuevo a la Liga Adelante.

El mexicano Miguel Layún, exjugador del América, es uno de los latinoamericanos de la plantilla del Watford. La participación del lateral izquierdo fue ocasional a lo largo de la temporada.
El mexicano Miguel Layún, exjugador del América, es uno de los latinoamericanos de la plantilla del Watford. La participación del lateral izquierdo fue ocasional a lo largo de la temporada.

La siguiente escala fue Watford, una pequeña población de 80 000 habitantes localizada a 34 kilómetros al noroccidente de Londres. En apenas tres temporadas, la familia Pozzo replicó el éxito y el equipo dirigido por el serbio Slavisa Jokanovic siguió la estela del Bournemouth camino de la Premier League. Aseguró el ascenso en la fecha 45 (penúltima), tras vencer 2-0 en la casa del Brighton y lo celebró de una manera inesperada: en el bus que llevaba al plantel de regreso a casa. Eso, porque debía esperar el resultado del juego entre Fulham (el equipo del colombiano Hugo Rodallega) y el Middlesbrough (en el que alguna vez jugó Hámilton Rícard). Al enterarse de que el dueño de casa ganó 4-3, estallaron en júbilo y las imágenes quedaron grabadas en un emocionante video que, gracias a las redes sociales, se convirtió en viral.

Adquirir clubes al borde de la desaparición e involucrados en categorías menores, inyectarles capital, reforzar su estructura y convertirlos en proyectos exitosos en lo deportivo es la fórmula aplicada por Giampaolo y Gino Pozzo en Udinese, Granada y Watford. Hoy en día estos equipos multiplicaron su valor, fortalecieron sus estructuras y proyectaron jugadores que luego vendieron en el mercado a grandes precios: el chileno Alexis Sánchez, por ejemplo, pasó al Barcelona por 40 millones de euros. Y pronto será el turno del nigeriano Odion Ighalo, héroe del ascenso con 20 goles anotados, 17 de ellos en los últimos 18 partidos. Watford es el nuevo milagro de la familia Pozzo y también el nuevo inquilino de la Premier League, un chico que podrá cumplir el sueño codearse de tú a tú con los más grandes. Esa es la magia del fútbol…

El ecuatoriano Juan Carlos Paredes durante un partido contra Bournemouth, justamente el otro equipo que junto con Watford logró el ascenso directo a la Premier League.
El ecuatoriano Juan Carlos Paredes durante un partido contra Bournemouth, justamente el otro equipo que junto con Watford logró el ascenso directo a la Premier League.

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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