La contradicción que consagró a Portugal

Justo cuando perdió a Cristiano Ronaldo, su figura, el elenco lusitano se descubrió como un verdadero equipo que, con corazón, venció 1-0 a Francia en la prórroga y se consagró en la Eurocopa.

Colombia Mundial En Contravía: el fútbol como debe serCon sufrimiento, con una alta dosis de suerte, con un guiño del destino y fútbol a cuenta gotas, Portugal inscribió su nombre en la galería de campeones de la Eurocopa de Naciones: contra los pronósticos, venció 1-0 en tiempos suplementarios a Francia, el dueño de casa, y se adjudicó el primer trofeo de su palmarés. El gol del equipo lusitano, conducido por Fernando Santos, fue anotado por Éder a los 109 minutos, con un zapatazo incontrolable para Hugo Lloris. Portugal sucedió en el torneo continental a España, vencedor en 2008 y 2012, y obtuvo cupo para la Copa Confederaciones que se disputará en Rusia en 2017.

Colombia Mundial En Contravía: el fútbol como debe ser
La foto para la historia, que no nos contará cómo fue la verdadera historia: Portugal, campeón de la Eurocopa Francia-2016 (FIFA.com).

El partido disputado en el Stade de France, en los suburbios de París, debió haberse definido en los 90 minutos reglamentarios, pero la fantástica actuación del portero Rui Patricio, de lejos el mejor jugador de Portugal en el torneo, y los constantes yerros de los atacantes galos provocaron la prolongación. Francia fue más que su rival e hizo casi todo para ganar el partido y adjudicarse un nuevo título, pero le faltó lo más importante: el gol. En la prórroga, sin embargo, el elenco lusitano mostró una ambición que hasta ahora jamás había exhibido en la Eurocopa y le pasó factura al local, que tenía la fiesta preparada. En esos 30 minutos adicionales, Portugal dejó claro que sí tenía un verdadero equipo, que podía hacerle daño a su oponente, que sí había argumentos futbolísticos distintos a aquellos de especular agazapado a la espera para capitalizar un error del contrario, como  lo hizo en las fases previas.

Colombia Mundial En Contravía: el fútbol como debe ser
La feliz casualidad que favoreció a Portugal: CR7 salió lesionado, en el primer tiempo, y descubrimos el verdadero equipo lusitano (FIFA.com).

Campeón continental en 1984 (sobre España) y 2000 (sobre Italia), Francia le apostaba a repetir la tendencia y, 16 años después de su última consagración, levantar el trofeo otra vez. Los dirigidos por Didier Deschamps tomaron la iniciativa y crearon las mejores opciones, si bien su juego no era tan fluido ni constante como podría desearse. Sin embargo, las manos y el cuerpo del portero Rui Patricio se interpusieron una y otra vez en los planes de los galos, que en otras ocasiones fallaron por falta de puntería, por falta de tranquilidad para convertir, por exceso de adrenalina en la puntada final. Para rematar, al filo de los 24 minutos la balanza pareció inclinarse a su favor cuando Cristiano Ronaldo, capitán y referente portugués, abandonó el terreno lesionado, en medio del llanto. Sin su líder, pensábamos todos, Portugal quedaba a merced de un rival que ya lo superaba nítidamente en el desarrollo del juego.

CR7, en una actitud provocadora, poco profesional, empezó a pisar el balón frente a dos rivales y Dimitri Payet picó el anzuelo y lo embistió: le produjo una lesión en la rodilla izquierda que, pese a su empeño, le impidió continuar en el juego. Hasta entonces, su participación había sido prácticamente nula, pero su salida podía significar un duro golpe sicológico desastroso para su equipo. Sin embargo, y eso es lo lindo del fútbol, no fue eso lo que ocurrió. Con Ricardo Quaresma en el campo, por primera vez en la Eurocopa-2016, desde ese momento Portugal se mostró como un equipo, como un colectivo, como un grupo capaz de luchar por objetivos comunes, no como el grupo de súbditos sumisos dedicados a satisfacer las ínfulas ególatras de su estrella. Y después de tragarse el inconveniente, el elenco de Santos espabiló y le plantó cara a Francia, que se vio obligada a bajar la marcha y cambiar la estrategia.

Colombia Mundial En Contravía: el fútbol como debe ser
Portugal había perdido la final de la Eurocopa de 2004, como local, frente a Grecia; ahora frustró la fiesta de Francia (FIFA.com).

Portugal comenzó su andadura con un empate 1-1 con Islandia, un equipo al que CR7 despreció y descalificó públicamente, en una actitud prepotente, de mal perdedor. Luego igualó sin goles con Austria y avanzó como uno de los mejores terceros tras el 3-3 con Hungría, que estuvo minutos de enviarla prematuramente a casa. En octavos de final se deshizo de Croacia en tiempos suplementarios (1-0), requirió la tanda con lanzamientos desde el punto penalti para apear a Polonia en cuartos de final (1-1 y 5-3) y en semifinales dio buena cuenta (2-0) de una sorprendente Gales a la que le faltó jerarquía para disputar esa instancia. Hasta entonces, Portugal había sido menos que Cristiano Ronaldo y diez más, porque la estrella, como es habitual, lució apagada con su selección. El arquero Rui Patricio, el joven Renato Sanches, William Carvalho y Ricardo Quaresma habían sido los más destacados, pero estaba claro que ninguno de ellos tenía la capacidad individual para evitar que el barco se hundiera.

Colombia Mundial En Contravía: el fútbol como debe ser
Antoine Griezmann, goleador y mejor jugador de la Eurocopa, tuvo al menos tres ocasiones claras que no supo definir. Al final, eso pesó demasiado (FIFA.com).

Por eso, más que un reto histórico, jugar buena parte de la final sin su referente era un ejercicio interesante para comprobar si, en realidad, Portugal tenía con qué reunir algunos méritos para alzar el trofeo. Y, vaya sorpresa, lo hizo: aferrado a su sólido esquema defensivo, encomendado a las brillantes atajadas de su portero y con la ilusión de que un error de su rival le abriera las puertas de la gloria, el conjunto lusitano se despojó de sus completos y, por primera vez (hay que repetirlo, así suene cansón), fue un verdadero equipo. Niveló las cargas, alejó el peligro de su arco, provocó cortocircuitos en los sistemas ofensivos del dueño de casa y hasta se animó a agredirlo. Fue como esas épicas peleas de campeonato mundial en las que un boxeador pega, pega y pega, sin poder doblegar a su rival, que se agazapa contra las cuerdas y, cuando percibe que el otro está agotado y confundido, le propina el golpe que lo tira a la lona.

Desgastada, confundida, sin alternativas capaces de brindarle claridad y tranquilidad, Francia se desbocó en procura de la victoria que desatara la fiesta que estaba preparada y le abrió la puerta a su contendor: Portugal creció un poco, nada más un poco, y con eso fue suficiente. Una réplica que Eder concluyó con una elegante finta y un furioso remate bastó para poner el 1-0, a la postre definitivo. Francia ya no tuvo cómo reaccionar en lo físico, tampoco en lo futbolístico. Los últimos 10 minutos fueron la angustia de los locales, tanto en las tribunas como en el campo de juego, en procura del gol salvador que, por lo menos, les permitiera jugarse el título en la tanda con lanzamientos desde el punto penalti. Eso, no obstante, no sucedió. El tiempo se consumió, el árbitro inglés Mark Clattenburg pitó el final del partido y Portugal vivió su momento de gloria.

Colombia Mundial En Contravía: el fútbol como debe ser
El joven Eder, que hasta entonces poco o nada había figurado, terminó siendo el héroe: convirtió el tanto que significó la victoria portuguesa (FIFA.com).

En una de esas increíbles ironías del fútbol y de la vida, perder a su mejor valor fue la gran fortuna para Portugal, que sin CR7 encontró su mejor versión futbolística. Francia pagó caro el fruto de su desperdicio y por primera vez en la historia salió perdedor de una final de la Eurocopa. En su afán por sacar provecho de la rivalidad de Cristiano Ronaldo y el argentino Lionel Messi, los medios de comunicación se han empeñado en acuñar aquella falsa especie según la cual Argentina es Messi y diez más, como para justificar el ayuno de títulos de la Albiceleste. Más cercano a la realidad, hasta el comienzo de la prórroga de la final de esta Eurocopa-2016, Portugal era CR7 y diez más, pero sin su estrella emergió un equipo capaz, con virtudes, con ansias de gloria y, sobre todo, con corazón. Argentina no pudo ganar la Copa América Centenario, a pesar de contar con Messi, mientras que Portugal pudo triunfar en la Eurocopa gracias a que perdió a CR7: ¡Qué contradicción!

Publicado por

Admin

Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *