JLF, la nueva figura de la cancha

El Juego Limpio Financiero es una tranca contra el gigantismo de otras épocas, contra esa terrible tendencia de las chequeras sin fondo, o como lo dijo el secretario general de la UEFA, contra “la codicia, el gasto imprudente y la locura financiera”. Falcao, víctima involuntaria.

ColombiaMundial(2)El portugués Jorge Mendes puso la cascarita en las redes sociales y de inmediato se prendió la mecha que generó una explosión en cadena: haciendo muy bien su papel de cajitas de resonancia, o de idiotas útiles (como se los quiera llamar), los medios de comunicación dieron por hecho la noticia: Radamel Falcao García, el temible goleador colombiano, abandonará las filas del AS Mónaco francés para recalar en el superpoderoso Real Madrid español, en el que se reuniría de nuevo con su compatriota James Rodríguez.

Como desde la casa blanca española no hubo confirmación alguna (tampoco negación), entonces, algunos tiraron una especie poco creíble: que aunque la compra está acordada, la figura que se utilizará será la de un préstamo. Tras desprenderse de Rodríguez, un diamante que ya no está en bruto, ¿AS Mónaco aceptará ceder en préstamo a Falcao? ¿Después de apoyarlo durante el proceso de recuperación de su lesión y esperarlo con paciencia? ¿Con una temporada europea a punto de arrancar el elenco monegasco estará en disposición de seguir minando su potencial ofensivo? Dudoso, bastante dudoso.

La verdad es que la transferencia de Falcao al Real Madrid es otra jugarreta de su representante, que en otras ocasiones le brindó jugosos réditos. ¿En qué consiste? En echar a volar esos rumores que los medios de comunicación se tragan enteros. Al final, el traspaso no se da, pero el club se ve obligado a realizar una inesperada mejora del contrato que le reporta al empresario una jugosa tajada. Y todos felices. Aunque no es la verdad completa, porque la razón real por la cual Falcao se quedará en el AS Mónaco se llama JLP: Juego Limpio Financiero. Esta medida de la Unión Europea de Fútbol (UEFA), implementada hace solo tres años, le cambió el panorama al balompié del viejo Continente.

El JLF es una estrategia diseñada por la UEFA que “busca mejorar la salud financiera del fútbol europeo de clubes”. En virtud de esa reglamentación, desde la temporada 2011 “los clubes clasificados para disputar competiciones UEFA deben demostrar que no tienen deudas pendientes con otros clubes, con sus jugadores o con las autoridades tributarias”. En otras palabras, están obligados a pagar a sus jugadores o los traspasos según lo estipulado en los contratos que firman, y si no es así serán sancionados. Así,  por ejemplo, el pasado 6 de junio, acabada la temporada europea y en vísperas del Mundial de Brasil-2014, se anunció una severa sanción al Estrella Roja de Belgrado.

Con la expedición de la reglamentación conocida como Juego Limpio Financiero (JLF), la UEFA les puso tatequieto a varios de los males que amenazaban la buena salud del fútbol en el Viejo Continente (UEFA.com).
Con la expedición de la reglamentación conocida como Juego Limpio Financiero (JLF), la UEFA les puso tatequieto a varios de los males que amenazaban la buena salud del fútbol en el Viejo Continente (UEFA.com).

“La Cámara de Adjudicación del CFCB (Comité de Control Financiero de Clubes) determinó que el club había violado varias disposiciones del Reglamento de Licencias de Clubes y Juego Limpio Financiero de la UEFA. En consecuencia, Estrella Roja está excluido de la participación en la UEFA Champions League 2014/15, para la que se había clasificado por méritos deportivos”, reza la resolución expedida por la entidad. Así mismo, a finales del año pasado la UEFA anunció que ocho clubes que habían sido apercibidos completaron  los pagos y evitaron sanciones. Entre ellos se encontraban Málaga (España), Hajduk Split (Croacia), Dinamo Bucarest (Rumania) y Partizan (Serbia).

Y el pasado 16 de mayo otros clubes recorrieron el mismo camino, es decir, el de ponerse al día tras haber sido sometidos a investigación. Manchester City (campeón de la Liga Premier inglesa), Paris Saint-Germain (campeón de la liga francesa), Rubin Kazan (Rusia) y Galatasaray (Turquía) fueron algunos de los clubes beneficiados con los acuerdos. Eso significa que no hay distingo de clase, ni pergaminos: la reglamentación los cobija a todos por igual, chicos y grandes, reconocidos o sin tradición, respaldados por petrodólares o no. Allí, muy distinto a lo que ocurre por estas latitudes, la ley no solo es para los de ruana: aplica para todos. Es una tranca contra el gigantismo de otras épocas, contra esa terrible tendencia de las chequeras sin fondo, o como lo dijo el italiano Gianni Infantino, secretario general de la UEFA, contra “la codicia, el gasto imprudente y la locura financiera”.

El pasado 3 de marzo, en una reunión en la sede de la entidad, Infantino explicó que “las medidas del Juego Limpio Financiero tienen por objetivo la protección y la estabilidad financiera del fútbol europeo. La UEFA ha asumido el papel principal en la protección del fútbol en el continente. El JLF fue necesario porque las grandes sumas de dinero que llegaban al fútbol no se quedaban allí. En 2011, por ejemplo, un análisis de la UEFA con más de 3.000 informes financieros mostró que solo un 3 por ciento de los gastos fueron inversiones en las categorías inferiores y que un 4 por ciento fueron inversiones en estadios y otros activos. Además, mientras los ingresos se habían incrementado, los gastos habían crecido más todavía, creando una situación peligrosa para el bienestar general del juego. El modelo propone ayudar a los clubes a vivir de sus propios ingresos de forma sostenible”.

El juego era muy sencillo: los clubes se valían de capitales externos (los llamados inversionistas o patrocinadores) que servían para contratar costosos jugadores que, eventualmente, tiempo después eran transferidos a cambios de sumas mayores. Un buen negocio, dirían algunos, pero según la UEFA se trata de un esquema perverso. ¿Por qué? Porque esos ríos de dinero casi nunca iban a parar al lugar indicado, es decir, a las arcas de los clubes, sino que engrosaban las cuentas corrientes de los anónimos aportantes. Al final, en consecuencia, las instituciones se quedaban sin el pan y sin el queso: se desprendían de sus jugadores más representativos a cambio de nada. Y ese sistema tarde o temprano redundaba en un mal endémico: el empobrecimiento de los equipos.

El italiano Gianni Infantino y el francés Michel Platini, secretario general y presidente de la UEFA, respectivamente, son los principales defensores de la implementación del JLF (UEFA.com).
El italiano Gianni Infantino y el francés Michel Platini, secretario general y presidente de la UEFA, respectivamente, son los principales defensores de la implementación del JLF (UEFA.com).

El principio básico del JLF es sencillo, aunque no necesariamente fácil de implementar o cumplir: los clubes deben asegurar un punto de equilibrio, lo que significa que no pueden gastar más de lo que ingresan. “Los clubes que han sido dirigidos de una forma adecuada desde el punto de vista económico y que han invertido en la formación de jugadores y en infraestructuras disfrutan ahora del éxito deportivo después de haber superado dificultades económicas en algunos casos. Vemos que este modelo es absolutamente posible. También es posible que nuevos inversores se sientan atraídos hacia el fútbol europeo si hay una mayor salud económica”, les reportó el secretario de la UEFA a sus afiliados. “Una política que anime a los clubes a invertir en academias de formación para jóvenes jugadores, proyectos comunitarios, estadios e infraestructuras ayudará a generar ingresos sostenibles en el futuro que les dejarán mejor situados para competir en el terreno de juego”, añadió.

Otro objetivo de la UEFA es acabar con la propiedad de terceros, o sea, aquellas personas naturales o jurídicas que son dueñas de los derechos de uno o varios jugadores y los ponen al servicio de un club determinado. “Esta figura amenaza la integridad de las competiciones, pues si la misma persona o empresa posee o controla varios jugadores en diferentes clubes, esto podría influir en los resultados”, aseguró Infantino. Y añadió que hay preocupación, en los campos de la moral y la ética sobre, la conveniencia de que un tercero sea dueño de los derechos económicos de otro ser humano y luego negociar este activo. “Inestabilidad contractual, fichajes impulsados por los propietarios puramente interesados en el resultado e impuestos significativos que se pierden están también entre las grandes preocupaciones”, enfatizó el directivo.

El empresario portugués Jorge Mendes puso la cascarita en las redes sociales y las cajitas de resonancia hicieron su tarea: la volvieron viral. Sin embargo, mientras Real Madrid no se desprenda de un jugador cuyo costo sea idéntico o superior al de Falcao García (el candidato es el argentino Ángel Di María, pero el técnico Carlo Ancelotti no quiere desprenderse de él), la transferencia será nada más un chisme de redes sociales. Todo por obra y gracia el poco conocido Juego Limpio Financiero, una estrategia que en caso de aplicarse en Colombia acabaría de un tajo con esa recocha que aquí llamamos fútbol profesional (¿Con JLF qué sería de América, Pereira, Unión Magdalena, Cortuluá, Universitario de Popayán, Millonarios, Santa Fe o Nacional?). Nos llegará, tarde como todo lo bueno, pero algún día llegará y causará una revolución similar a la que se generó en Europa. Será, entonces, cuando sabremos, qué clase de fútbol es en realidad el que tenemos.

El goleador colombiano Radamel Falcao García, del AS Mónaca francés, no puede ser traspasado al Real Madrid mientras el club español no se desprenda de alguna de sus figuras (FIFA.com).
El goleador colombiano Radamel Falcao García, del AS Mónaca francés, no puede ser traspasado al Real Madrid mientras el club español no se desprenda de alguna de sus figuras (FIFA.com).

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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