Fútbol inglés, el mejor negocio del mundo

ColombiaMundial(3)Aquella vieja frase según la cual ‘el fútbol es el mejor espectáculo del mundo’ quedó revaluada y los ingleses, justamente los que inventaron el jueguito, son los protagonistas. Ríos de euros surgen de las pantallas de la televisión.

No es solo el espectáculo. No son solo las tribunas llenas. No es solo el generoso despliegue físico y técnico a lo largo de los 90 y pico minutos de cada partido. No son solo la cultura y la tradición que brotan por los poros de cada uno de los aficionados del país padre del deporte rey. La Liga Premier inglesa es, de lejos, la más importante del planeta fútbol desde el aspecto deportivo, pero la diferencia con el resto de torneos nacionales se amplía cuando se considera otro factor: el negocio. En ese terreno, más que en el rectángulo de césped, la diferencia es abismal.

Recientemente, se anunciaron las cifras del acuerdo entre Sky TV y BT Sport (el canal de la compañía telefónica británica) con la Liga Premier por los derechos de transmisión de poco menos de la mitad de los partidos oficiales de cada temporada. Léase bien: ¡poco menos de la mitad de los partidos oficiales, 168 de un total de 380! Para garantizarse ese privilegio, las dos empresas pagaron 5193 millones de libras esterlinas, unos 6926 millones de euros o, si así lo prefiere, algo así como 1,93 billones de pesos (un monto de 14 cifras, harto difícil de leer). El acuerdo tiene una vigencia de tres temporadas, período en el cual la compañía del multimillonario Rupert Murdoch emitirá 122 encuentros (cinco por semana) y BT Sport, los restantes 46 (uno semanal). Estos últimos, con una ñapa nada despreciable: corresponden al horario prime time, porque coincide con el horario de la hora del té los días sábados, el rato más importante de cada semana para cualquier ciudadano inglés. Así mismo, la BBC continuará como propietaria de los resúmenes de la jornada, por cuyos derechos desembolsará 68 millones de libras, una fortuna descomunal.

La Premier League inglesa es, sin duda, el torneo doméstico más atractivo del planeta fútbol. Varios de los mejores jugadores del mundo actúan allí.
La Premier League inglesa es, sin duda, el torneo doméstico más atractivo del planeta fútbol. Varios de los mejores jugadores del mundo actúan allí.

El pasado 5 de diciembre, con gran alborozo se anunció que Bavaria, a través de su producto Águila, era el nuevo patrocinador del fútbol colombiano por un período de cinco años. Para arrebatarle a Postobón los derechos televisivos, la empresa de refrescos y cervezas garantizó el pago de más de 1030 millones de pesos, es decir, un ingreso irrisorio comparado con el que se estableció en el fútbol inglés. Pero no solo Colombia tiene motivos para sonrojarse, pues las muy promocionadas ligas española (autodenominada ‘La liga de las estrellas’) y francesa también están a años luz de los ingleses: cada una recibe más o menos 750 millones de euros por año (la tercera parte de lo que factura la Premier), mientras que el Calcio italiano percibe 960 millones de euros anuales. La poderosa Bundesliga alemana, país campeón mundial, vendió sus derechos en apenas 675 millones de euros.


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Lo mejor del negocio del fútbol inglés, sin embargo, no es esa cifra astronómica: es la forma en que se reparte el ponqué. El campeón se embolsará no menos de 210 millones de euros, mientras que el colero, que desciende, se quedará con unos 136 millones. Esa es, sin duda, una de las razones por las cuales, literalmente, en la Liga Premier cualquier chico le puede ganar a un grande: ¡todos cuentan con un poder adquisitivo importante! El problema, o la diferencia, es cómo lo usan. Esa es la clave del nivel ultracompetitivo del campeonato inglés, siempre pletórico de emociones, siempre abierto para cualquier equipo, siempre dispuesto a permitir que los chicos tengan sueños de grandes. Bien distinta es la eternamente aburrida liga española, en la que Barcelona y Real Madrid recibieron el año pasado 140 millones de euros cada uno, mientras que Atlético de Madrid (¡el campeón!) y Valencia debieron conformarse con 48 millones. Y ni hablar del colero, el Real Betis sevillano, que solo facturó 18 millones.

Este logotipo es sinónimo de éxito, tanto en lo deportivo como en lo económico. La Liga Premier es una mina que produce millones y millones de euros.
Este logotipo es sinónimo de éxito, tanto en lo deportivo como en lo económico. La Liga Premier es una mina que produce millones y millones de euros.

En otras palabras, los ingleses no solo fueron los genios que inventaron el apasionante jueguito, sino que además se ingeniaron la mejor forma de hacerlo rentable y sostenible. Algo que, está claro, no aprenden sus vecinos y, mucho menos, se copia por estos lados del Atlántico. ¿Cómo lo logró? Aplicando una vieja fórmula que no por vieja ha dejado de ser muy efectiva: la libertad de competencia. Mientras que por estos lares y esos otros con raíces latinas los monopolios son reyes, en Inglaterra los duelos entre gigantes redundan en beneficios de todos, en crecimiento del negocio. Desde 1992, año en que se creó la Liga Premier, y hasta 2013, Sky TV fue la única dueña de los derechos televisivos, con desembolsos cercanos a los 2000 millones de libras esterlinas por cada tres temporadas. La meteórica irrupción de BT Sport, sin embargo, cambió las reglas y, sobre todo, las cifras del juego: los ingresos entre 2013-2015 se duplicaron (4000 millones de euros) y por el período 2016-2019 llegarán a 6900 millones (un aumento del 75 por ciento).

La batalla entre estos dos gigantes de la televisión, empero, no se limita a los campos de juego de Inglaterra. BT Sport está en camino de adueñarse de una tajada de la liga española y desde hace un tiempo transmite las emociones de la Bundesliga alemana, de la Serie A italiana y de campeonatos menos competitivos y atractivos, como los de Francia y Portugal. Y ya se anotó un golazo de proporciones al meterse de lleno en el rancho de la Champions League, hasta hace poco reino absoluto de Sky TV. Desde el torneo que se disputa actualmente, que consagrará al campeón continental en mayo próximo, y durante tres campañas, BT Sport emitirá los juegos de Champions y los de la Europa League a un costo de 1075 millones de euros, cifra que representa el doble de lo que hasta ahora pagaban Sky TV e ITV Sport (famosa red televisiva del Reino Unido).

BT Sport y Sky Sports son el equipo número 21 de la Liga Premier inglesa. Entre las dos pagaron casi 7000 millones de euros por los derechos de televisión.
BT Sport y Sky Sports son el equipo número 21 de la Liga Premier inglesa. Entre las dos pagaron casi 7000 millones de euros por los derechos de televisión.

Más allá de las cifras, en todo caso, el duelo está candente en el verdadero escenario: los hogares del Reino Unido, unos 64 millones de fervorosos aficionados, hambrientos de fútbol. Actualmente, Sky TV lidera la carrera, con ocho millones de suscriptores, contra los cinco millones de afiliados con que cuenta BT Sport, pero la diferencia cada vez es más estrecha y, según expertos, no se demora mucho en invertirse la proporción, es decir, que esta última empresa sea la que domine el jugoso mercado. En España, mientras, sobre una población de 46,5 millones de habitantes, hay solo dos millones de abonados, y ni hablemos del minúsculo mercado colombiano, en el que WinSports es la cabeza del ratón. “La temporada pasada dejó récords de audiencia. Sky Sports y BT han hecho un tremendo trabajo llevando los partidos a los aficionados y permitiendo a los clubes una mayor inversión”, aseguró el director ejecutivo de la Premier Richard Scudamore.

Estrellas y más estrellas brillan en el firmamento de la Liga Premier inglesa. Por ellas, el valor de los derechos de televisión se multiplicaron en apenas unos años.
Estrellas y más estrellas brillan en el firmamento de la Liga Premier inglesa. Por ellas, el valor de los derechos de televisión se multiplicaron en apenas unos años.

“La actual estructura nos permite mantener un balance ideal entre la cantidad de asistentes a los estadios y la de espectadores que observan los juegos a través de la televisión. Mantener las gradas llenas es una prioridad para la Premier League y para los clubes”, explicó Scudamore. Y un ejemplo basta para confirmar las bondades del esquema: el débil Burnley, que actualmente ocupa la casilla 18, en zona de descenso, con solo 25 puntos en 30 partidos disputados, “es más grande económicamente que el Ajax, uno de los grandes del fútbol holandés. Eso dice mucho del formato de la Premier League”, agregó el directivo. La fórmula del éxito radica, se dijo, en la forma en que se reparte el multimillonario ponqué de los derechos de televisión: el 50 por ciento del dinero se reparte equitativamente entre los 20 participantes, la mitad en función de los resultados deportivos y la restante porción, como beneficio por cada retransmisión de un juego en el que ese equipo está involucrado.

Las bondades de ese sistema saltan a la vista: el encopetado Liverpool, uno de los clubes más populares de las islas británicas, recibió 117 millones de euros durante la campaña pasada, mientras que el modesto Cardiff galés, que bajó de categoría, se quedó con 74,5 millones, cifra superior a la que recibieron Atlético de Madrid, campeón de la liga española; Bayern Munich, titular de la Bundesliga alemana, y PSG, rey del torneo francés. Y eso que la Liga Premier mantiene su política de no vender los derechos de partidos que se disputen en el horario de las 3 p.m., reservado para el fútbol amateur. Por acá, en cambio, la teoría es enriquecer a los ricos y empobrecer a los pobres, de ahí que el sistema falle desde su concepción, porque las bases no son sólidas. Por eso, así mismo, hay tanto ‘equipo de garaje’ y los llamados ‘grandes’ venidos en desgracia viven bajo la constante amenaza de la desaparición.

Sky TV lidera, por ahora, el mercado inglés: cuanta con ocho millones de suscriptores, dentro de un universo de 64 millones de habitantes reunidos en las islas británicas.
Sky TV lidera, por ahora, el mercado inglés: cuanta con ocho millones de suscriptores, dentro de un universo de 64 millones de habitantes reunidos en las islas británicas.

Recientemente, la revista Kicker anunció que el Bayern Munich percibirá la próxima temporada unos 69 millones de euros por derechos de televisión. El torneo teutón repartirá 810 millones de euros entre los 36 equipos de primera y segunda divisiones, de los que el 80 por ciento son para los del máximo nivel. Dado que el reparto se basa en una clasificación de rendimiento quinquenal, el segundo escalón sería para el Schalke 04 (con 58,4 millones), seguido por el Borussia Dortmund (con 57,1). Así mismo, el pequeño Paderborn se embolsaría 22,6 millones si permanece en primera, pero solo uno si desciende. En situación similar se encuentran Sttutgart y Hamburgo, dos históricos de la Bundesliga, que corren el riesgo de caer a segunda. Así, entonces, la debacle sería por partida doble: deportiva y económica.

BT Sport, con cinco millones de suscriptores, hace poco se adueñó de las transmisiones de la Champions League.
BT Sport, con cinco millones de suscriptores, hace poco se adueñó de las transmisiones de la Champions League.

Hace poco, cuando se conformó el grupo de los ocho mejores equipos de la Champions League, aquellos que continuarán en pos de la anhelada Orejona, los medios europeos, principalmente los españoles, armaron un gran escándalo: ninguno de ellos era representante de la Premier League. Más allá de lo que supuso un evidente fracaso deportivo para algunos como el Chelsea de José Mourinho o el Manchester City del chileno Manuel Pellegrini, el drama no tuvo más duración que la espuma de una cerveza. ¿Por qué? Porque gracias a este esquema de venta de derechos de transmisión de los partidos por televisión, y de otras estrategias de mercadeo igualmente efectivas, los clubes ingleses no ven amenazadas sus finanzas por la prematura eliminación. Situación bien diferente ocurriría en caso de que los apeados fueran los españoles o los italianos, que en este aspectos no pasan de ser ‘tercermundistas’.

“Las cifras de la Premier League están en otra dimensión cuando se las compara con el resto de ligas europeas. Pero, no me sorprenden”, afirmó Christian Seifert, presidente de la Bundesliga, al prestigioso diario Bild. Según se conoció, el vigente contrato de televisión en el país del campeón mundial ronda los 2500 millones de euros por cuatro temporadas (hasta 2017), es decir, 1700 millones menos de los que perciben los ingleses. En España, mientras, se fijó en 100 euros la cifra que debe pagar cada emisora cuando transmita algún partido desde la cabina de un estadio. La Liga Nacional de Fútbol Profesional, la Dimayor ibérica, pedía 456 000 euros por los juegos de primera división y 252 000 euros por los de segunda, montos que fueron despreciados por la Audiencia Nacional española, la instancia encargada de dirimir un viejo conflicto que se origió en la temporada 2011-12. Según el fallo, “se confirma que la radio es un medio distinto de la televisión y que no tiene que pagar derechos”, aseguró Alfonso Ruiz de Assin, portavoz de la Asociación Española de Radiofusión Comercial (AERC).

En lo deportivo, pero muy especialmente en lo económico, la Liga Premier inglesa supera, por mucho, al resto de torneos domésticos de Europa.
En lo deportivo, pero muy especialmente en lo económico, la Liga Premier inglesa supera, por mucho, al resto de torneos domésticos de Europa.

No es solo el espectáculo. No son solo las tribunas llenas. No es solo el generoso despliegue físico y técnico a lo largo de los 90 y pico minutos de cada partido. No son solo la cultura y la tradición que brotan por los poros de cada uno de los aficionados del país padre del deporte rey. La Liga Premier inglesa es, de lejos, la más importante del planeta fútbol tanto en lo deportivo como en lo económico. Lo que ocurra en los rectángulos de juego es diferente, porque eso depende de factores que no pueden ser controlados ni siquiera a punta de chequera, como algunos pretenden. Esa es, simplemente, otra faceta de la magia del fútbol, en el que los ingleses tuvieron la genialidad para inventarlo y para convertirlo en un meganegocio muy rentable, pero irónicamente son incapaces de plasmar sobre el césped tanta sabiduría. En eso, sin duda, alemanes, italianos, españoles y hasta los franceses les llevan varios cuerpos de ventaja. Así es el fútbol…

 

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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