El privilegio de vivir la época de Lionel Messi

Los hechos recientes nos dan cuenta de que, contrario a lo que algunos predicaban, es mucho, y muy bueno, lo que los aficionados al fútbol podemos disfrutar por cuenta del argentino. Lionel Messi se reinventó, nos muestra una faceta más completa y nos deleita como solo los mejores lo pudieron hacer en el pasado.

ColombiaMundial(2)¿El mejor jugador de la actualidad? Quizás, aunque habrá algunos que piensan distinto. ¿El mejor jugador de todos los tiempos? Quizás, aunque algunos pensarán distinto y es prematuro para hacer un balance definitivo. ¿El mejor jugador de la historia en el FC Barcelona? Quizás, aunque es justo reconocer que entre gustos no ya disgustos y algunos tendrán otros preferidos. Lo que sí es cierto, lo que sí se puede convenir, es que los aficionados al fútbol de hoy somos unos privilegiados al poder disfrutar al mejor Lionel Messi.

La última semana de noviembre de 2014 pasará a la historia como una muy especial en la vida de Messi, del FC Barcelona, de los aficionados al fútbol en Europa y Argentina y de los que profesan devoción futbolística por el rosarino. Contra Sevilla, con una tripleta, Messi se convirtió en el máximo anotador de la historia de la liga española, dejando atrás el récord impuesto por Telmo Zarra hace casi seis décadas con la camiseta del Athletic Club de Bilbao. Luego, contra el Apoel chipriota, en el marco de la fase de grupos de la Champions League, también con tres gritos sagrados, mandó al baúl de los recuerdos la marca del español Raúl González Blanco como máximo anotador de la competencia más importante del balompié del Viejo Continente a nivel de clubes.

Tocó el cielo con las manos, cayó al mundo terrenal y de nuevo Lionel Messi alza vuelo. A punta de récords, y con alto nivel de juego, el argentina recupera el lugar que le corresponde.
Tocó el cielo con las manos, cayó al mundo terrenal y de nuevo Lionel Messi alza vuelo. A punta de récords, y con alto nivel de juego, el argentina recupera el lugar que le corresponde.

La grandeza del ser humano, en especial la de un deportista, no se mide por la cantidad de títulos conquistados, tampoco por los goles convertidos, menos por el virtuosismo de su juego, jamás por su popularidad en las redes sociales y las apariciones publicitarias y nunca por el apoyo que le brindan los medios fletados por el equipo al que representa. Algunos de esos factores cuentan, es cierto, pero no son la medida adecuada para medir la grandeza de un ser humano, de un deportista. O, por decirlo de alguna manera, no son excluyentes. Para concluir esa tarea es necesario apartarse un poco de la lógica común y hacer a un lado los aspectos cuantitativos para enfocarse en los cualitativos, porque mientras los unos son efímeros (el récord de Zarra es la muestra), los otros garantizan un lugar en la posteridad. Y eso, precisamente, es lo que Lio Messi nos ha demostrado a lo largo del último año, en el que amén de los dos récords mencionados su trayectoria deportiva acusa la falta de títulos.


Video: máximo goleador histórico de la liga española – Barcelona 5-1 Sevilla


Tras ganar la liga 2012-13, al Barcelona se le perdió el norte de los éxitos. La transición luego de la salida del técnico Pep Guardiola se sufrió más de lo que se disfrutó. La pérdida de la cabeza visible de su época más gloriosa (en la que la influencia de Messi tiene mucho que ver), el paso de Tito Vilanova (afectado por un cáncer que lo obligó a dejar el cargo) y la experiencia con Gerardo ‘Tata’ Martino en el banquillo blaugrana significaron un inesperado tropiezo. Las disputas entre directivos (hondas diferencias entre Joan Laporta y Sandro Rosell), el desgaste de un estilo futbolístico que marcó época y el envejecimiento de una plantilla que no encontró a tiempo el recambio adecuado (fueron muchas y reiteradas las equivocaciones a la hora de las contrataciones) generaron una inestabilidad que, por supuesto, se reflejó en lo deportivo.

La anotación que le permitió superar al español Telmo Zarra como máximo anotador de la historia de la liga: un gol de goleador, a boca de jarro.
La anotación que le permitió superar al español Telmo Zarra como máximo anotador de la historia de la liga: un gol de goleador, a boca de jarro.

Mandamás del fútbol español y europeo durante un lustro, Barcelona no tuvo más remedio que cederle el testigo a su archirrival el Real Madrid. Los ojos se pusieron en Messi, con la pretensión que fuera el salvador, ese mágico rey Midas que todo lo convierte en éxito, en alegría, en títulos, pero el argentino develó, descubrió su faceta más humana: como cualquier futbolista, fue aquejado por lesiones que lo obligaron a hacer un alto en el camino, que provocaron una muy notoria merma en su rendimiento y que dejaron al Barcelona en el centro del espiral de las críticas. Que se había acabado un ciclo, que la era blaugrana era algo del pasado, que los mejores días de Messi ya los habíamos vivido, que el equipo que a muchos nos enamoró con su estilo ya no existía. Se renegó del tiqui-taca, se quiso ridiculizar lo que el club había ganado con esa marca deportiva y se pretendió enterrar uno de los ciclos más exitosos y felices de equipo deportivo alguno en la historia. Para colmo, las actuaciones de Messi con la Selección Argentina tampoco colmaban las expectativas.


Video: resumen del partido Barcelona – Sevilla (5-1)


2013 no fue un buen año para Barcelona, tampoco para Messi. Sin embargo, como aquellos boxeadores que se encuentran contra las cuerdas, en apariencia a merced de su rival y al borde del nocaut, Messi apeló a la grandeza para volver al lugar que le corresponde. Se bancó la recuperación y, con paciencia, se reinventó. El Mundial de Brasil-2014 supuso una desilusión para quienes esperaban que el rosarino fuera protagonista de un remake de la Copa Mundo de México-1986, en la que Diego Armando Maradona fue figura excluyente y determinante para que Argentina se alzara con el título. Y, claro, lo realizado por Messi con Barcelona y a cuenta gotas con la Albiceleste nos tenía mal acostumbrados: muchas veces (tantas, que hace mucho perdimos la cuenta), fue el héroe, el mago que cambió el rumbo de la historia, el genio que inclinó la balanza hacia el lado del FC Barcelona. Y cuesta, costó, verlo en un plan diferente.

Era apenas un chiquillo de 19 años el día que remplazó al portugués Deco y comenzó su historia en la primera división española. El primer gol, en todo caso, se hizo esperar.
Era apenas un chiquillo de 19 años el día que remplazó al portugués Deco y comenzó su historia en la primera división española. El primer gol, en todo caso, se hizo esperar.

El técnico Alejandro Sabella logró lo que otros no pudieron hacer, o sencillamente no intentaron porque siempre les pareció mejor dejarle la tarea al genio cuya inagotable capacidad para resolver en el campo de juego había ver todo tan fácil. En Brasil, lo sabemos, Messi fue el director de la orquesta, pero no el intérprete principal (un doble rol en el que se lo había encasillado). Un Ángel Di María pletórico y un Javier Mascherano incansable aparecieron en los primeros planos, mientras Messi se mostró en una faceta prácticamente desconocida: la de asistidor, la de complemento, la de generador de juego ya no la de finalizador letal. Y Argentina creció de su mano, superó rivales, quebró incredulidades y se instaló en la final de Río de Janeiro, en el mismísimo Maracaná. Pero, al postre le faltó la frutilla, porque la corona quedó en poder de Alemania luego de que Argentina falló una y otra vez, con todo a su disposición, frente al arco de Manuel Neuer.


Video: los 253 goles de Lionel Messi en la liga española


A diferencia del Maradona explosivo y expresivo de Italia-90, que lloró desconsoladamente luego de perder el cetro a manos de los germanos, Messi hizo gala de otra de sus características: guardó silencio, rumió su rabia en privado, lidió su amargura lejos de las cámaras y los micrófonos y pasó la página. Hoy el Barcelona dista de aquella fantástica versión de Pep Guardiola, pero sigue siendo un equipo que merece respeto, que infunde miedo. Porque continúan Andrés Iniesta y Xavi Hernández, geniales maestros a la hora de interpretar la partitura futbolística; porque Mascherano se reencauchó, recuperó su capacidad de liderazgo y volvió a ser el punto de equilibrio; porque a pesar de sus intermitencias, Neymar hace gala de su bien ganada fama de letal goleador, infumable en el área rival; porque llegó Luis Suárez, un delantero como pocos, un goleador consagrado y, según se ha visto, un inteligente socio para sus compañeros de ataque.

Con la sutileza que solo poseen los fuera de serie, Lionel Messi superó la marca de Raúl como máximo anotador de la Champions League. Pasó de largo en su festival goleador.
Con la sutileza que solo poseen los fuera de serie, Lionel Messi superó la marca de Raúl como máximo anotador de la Champions League. Pasó de largo en su festival goleador.

Y porque está Lionel Messi, por supuesto. El mismo, el de siempre, así su estilo de juego haya cambiado un poco, haya experimentado una evolución, se muestre ahora más colectivo que esa antigua y conocida versión individual de superhéroe. Con paciencia y sapiencia, con inteligencia y astucia, con humildad y sacrificio, Messi se reinventó y ahora nos ofrece una faceta diferente y, de acuerdo con los ocurrido en estos meses, tan letal como la anterior. Diferente no significa mejor, tampoco peor, solamente que no es igual. Y recuperó la alegría, y volvieron los goles, y se reanudaron las gestas. Tras cuatro décadas en boca de todos, Telmo Zarra por fin pudo descansar en paz porque Lionel Messi superó los 251 tantos que el de Vizcaya anotó con los Leones. En el ocaso de su brillante carrera deportivo y con un nuevo reto en su camino, Raúl entró en el Olimpo de los inolvidables desde que Messi completó 74 goles en partidos de la Champions League y dejó atrás su legendario registro de 71.


Video: partido Apoel – Barcelona (0-4) – Champions League


Los años 50 son recordados por la aparición de Pelé y por la fantástica generación de los magos de Hungría. Los 60 nos dejaron el recuerdo de Bobby Charlton, Eusebio y Alfredo Di Stéfano, entre otros grandes futbolistas que marcaron las sendas de sus equipos a nivel de selección o de club. Los 70 son propiedad de Johan Cruyff, que nos introdujo el revolucionario concepto del fútbol total; de un fino Franz Beckenbauer que nos demostró que el fútbol también se juega con frac; y de un Gerd Mueller que nos enseñó que el de goleador puede llegar a ser el oficio más feliz del mundo. Los 80 quedaron signados por la elegancia de Michel Platini y la genial rebeldía de Diego Armando Maradona, único e incomparable. En los 90 aprendimos que la palabra fenómeno significa lo mismo en Brasil (Ronaldo), Italia (Roberto Baggio) y Francia (Zinedine Zidane). Hasta que el calendario dio vuelta a la página, entramos en el tercer milenio y se inició una nueva era: la de Lionel Messi.

No es una ilusión óptica: Messi y el balón son uno solo, están fundidos. El astro argentino regresó a su mejor nivel, con nuevas características, pero sigue siendo igual de letal. Y aún no llega a su techo...
No es una ilusión óptica: Messi y el balón son uno solo, están fundidos. El astro argentino regresó a su mejor nivel, con nuevas características, pero sigue siendo igual de letal. Y aún no llega a su techo…

¿El mejor jugador de la actualidad? Quizás. ¿El mejor jugador de todos los tiempos? Quizás. ¿El mejor jugador de la historia en el FC Barcelona? Quizás. Son rótulos que siempre se pueden discutir, que siempre se van a discutir, y más en tiempos como los actuales en los que la opinión pública está vulgarmente manipulada por los medios de comunicación de propiedad de algunos equipos de fútbol, especialmente en nuestro aporreado idioma castellano. Lo que nadie puede poner en tela de juicio, sin embargo, es la grandeza que ha demostrado Lio Messi para reinventarse, para asumir nuevos roles sin dejar atrás los antiguos, para ofrecer un repertorio completo y demostrar que está capacitado para interpretar cualquier instrumento en la sinfónica. El argentino nos hizo entender que los aficionados al fútbol en la actualidad (no solo sus fans) somos verdaderamente privilegiados. Quizás algunos no hayan visto al mejor Di Stéfano, al jovencito Pelé o al Maradona incorregible; no importa. El día de mañana, en otra época, cuando los nietos nos pregunten quién era el mejor futbolista del mundo a comienzos del siglo XXI, solo habrá una respuesta posible: Lionel Messi. Y les contaremos lo vimos, los disfrutamos a plenitud…


Video: los 74 goles de Lionel Messi en Champions League


 

 

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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