El hombre récord de la liga española y la Copa de Europa

Efemérides 21 de octubre: en esta fecha, en 1933, nació Paco Gento, una leyenda viviente del Real Madrid, del balompié español, del planeta fútbol. Sorteó diversas dificultades y de la mano de los argentino Alfredo Di Stéfano y Héctor ‘Pibe’ Rial escribió una historia que difícilmente se pueda igualar.

ColombiaMundial(2)Hoy, cuando los aficionados somos bombardeados a través del web y de las redes sociales con notas, videos y cifras estadísticas, nos hablan de jugadores que dizque hacen historia. Sin embargo, muchas veces la verdadera historia, la historia grande, ya se escribió, solo que algunos la desconocen y otros la olvidan. El caso de Francisco Gento López, Paco Gento o simplemente Gento, es muestra de ello. En su época, la fantástica década de los años 50, fue uno de los mejores del mundo y, especialmente, el alma de un Real Madrid que era un equipo común y corriente y se convirtió en el mejor del mundo.

La comparación de las épocas, especialmente cuando hay un trecho de más de medio siglo entre una y otra, suele ser una necedad. Los tiempos eran distintos, el juego era distinto, las competencias eran distintas, el espíritu era distinto. Por eso, lo más sano es analizar cada etapa por separado, para no cometer el error de pasar por encima de registros que si bien hoy se antojan anquilosados y anticuados, en su momento tuvieron gran valor. Lo más increíble de esta historia, en todo caso, es que las más importantes marcas de Paco Gento ¡están vigentes! Y no solo eso: podría decirse, sin temor a equivocarse, que nadie conseguirá batirlas.

El español Paco Gento es el único que, en la historia, logró conquistar seis veces la Copa de Europa (hoy Champions League). Sus mejores récords con el Real Madrid siguen vigentes y así seguirán por largo rato.
El español Paco Gento es el único que, en la historia, logró conquistar seis veces la Copa de Europa (hoy Champions League). Sus mejores récords con el Real Madrid siguen vigentes y así seguirán por largo rato.

Gento comparte con Manolo Sanchís, otra leyenda viviente de la casa blanca, el récord de títulos oficiales: 12 de Liga, 6 de Copa de Europa (hoy Champions League), dos de Copa del Rey y uno de Copa Intercontinental. Ningún otro jugador, del Real Madrid o de cualquier otro club, ganó tantas veces la liga española o la competencia continental, y difícilmente alguno lo hará, dado que en el fútbol moderno los futbolistas cambian de club con más facilidad que de camiseta en un entrenamiento. Para que se entienda el valor de estas cifras, un dato: el único jugador activo del Real Madrid que se acerca a la marca de Gento y Sanchís es Íker Casillas. El portero acredita 17 coronas, pero está claro que hoy se disputan más competencias y el elenco español es otra clase de equipo en comparación con el que acogió a Gento en el verano de 1953.

Gento nació en Guarnizo (Cantabria), el 21 de octubre de 1933 y luego de mostrar sus condiciones en varios clubes regionales se vinculó al Racing de Santander. Allí duró poco, porque Álvaro Bustamante, a la sazón vicepresidente del Real Madrid y también de origen cántabro, les comentó a sus compañeros de dirigencia que en su tierra había “un joven extremo que podría tener un futuro sensacional”. Le dieron crédito a sus palabras y Gento llegó a Madrid con sueldo mensual de 4000 pesetas y prima anual de 25.000 pesetas. Irónicamente, el primer año del veloz delantero en la capital fue terriblemente decepcionante: sus veloces carreras terminaban la mayoría de las veces en las burlas de los aficionados rivales, porque se le perdía el balón o no podía dominarlo.

A esta foto no le cabe una leyenda más: Raymond Kopa, Héctor 'Pibe' Rial, Alfredo Di Stéfano, Ferenc Puskas y Gento, la fabulosa delantera del Real Madrid en la década de los años 50. Antes de ellos era un club de montón; después, el mejor del mundo.
Cinco jugadores de leyenda: Raymond Kopa, Héctor ‘Pibe’ Rial, Alfredo Di Stéfano, Ferenc Puskas y Gento, la fabulosa delantera del Real Madrid en los años 50. Antes de ellos era un club de montón; después, el mejor del mundo.

Gento, sin embargo, estaba acostumbrado a superar las dificultades. Nacido en un hogar pobre, en el que las carencias estaban a la orden del día, su padre era un chofer de camión y él tuvo que abandonar los estudios con solo 14 años, para contribuir al sustento. Entonces, dejó las aulas y se trasladó a los campos, para cuidar las vacas que la familia poseía en una pequeña finca. Eran tiempos en los que el pequeño Paco alternaba fútbol con atletismo, la disciplina que le permitió desarrollar su gran velocidad. Corría los 100 metros en 10,9 segundos, cuando el récord mundial estaba en 9,9s y la marca española, en 10,3s, en poder de José Luis Sánchez Paraíso. Parecía, entonces, condenado al fracaso, pero no fue así.

El rumbo de la historia cambió con un hecho insólito: la llegada del argentino Héctor ‘Pibe’ Rial, un curtido jugador creativo proveniente del Nacional de Montevideo y que antes había hecho las delicias de los hinchas de Santa Fe, en el fútbol colombiano. Rial, este sí de pulida técnica y amo de los tiempos y los espacios en el campo de juego, supo aprovechar la velocidad de Gento y, prácticamente, le enseñó cómo sacarle rédito. Antes de la llegada de esta pareja, a la que se sumó el genial Alfredo Di Stéfano, Real Madrid solo había ganado la liga española dos veces: en las temporadas 1921-32 y 1932-33. Con ellos, Real Madrid se acostumbró a ganar títulos, a alzar trofeos, y dejó de ser un club del montón. Y se vinieron las frecuentes visitas a la plaza Cibeles, sitio de reunión de los aficionados madridistas para celebrar sus conquistas.

Abajo a la derecha, Gento aparece al lado de la Pantera Negra Eusebio, durante el partido entre Resto del Mundo y la Selección Inglaterra, con ocasión del centenario de la Asociación inglesa.
Abajo a la derecha, Gento aparece al lado de la Pantera Negra Eusebio, durante el partido entre Resto del Mundo y la Selección Inglaterra, con ocasión del centenario de la Asociación inglesa.

Ese Real Madrid logró conformar la que todavía se considera una de las mejores delanteras de la historia no solo en el club, sino en el fútbol mundial: el húngaro Ferenc Puskas, el francés Raymond Kopa, los hispano-argentinos Alfredo Di Stéfano y Héctor ‘Pibe’ Rial y el español Paco Gento. De la mano de estos quíntuples, Real Madrid se adueñó de las cinco primeras ediciones de la Copa de Europa: 1955-56 (Stade de Reims), 1956-57 (Fiorentina), 1957-58 (Milán), 1958-59 (Stade de Reims), 1959-60 (Eintracht Frankfurt) a la que sucedería una más en la temporada 1965-66 (Partizán de Belgrado). “Jugábamos de memoria. Nosotros hacíamos las tácticas y, si había algún error, lo cambiábamos sobre la marcha. Teníamos un juego que siempre era el mismo. Parecía que éramos la Selección de ahora. Pim, pim, pim, tiqui-taca. Jugábamos siempre los mismos. Sabíamos lo que cada uno iba a hacer, cómo iban a llegar, sin mirar”, recordó emocionado en alguna entrevista.

Héctor 'Pibe' Rial, que había jugado en Colombia, fue el primero que supo sacarles provecho a las condiciones de Gento. Con sus milimétricos lanzamientos y su acompañamiento, lo convirtió en un goleador increíble. Fueron una pareja legendaria.
Héctor ‘Pibe’ Rial, que había jugado en Colombia, fue el primero que supo sacarles provecho a las condiciones de Gento. Con sus milimétricos lanzamientos y su acompañamiento, lo convirtió en un goleador increíble. Fueron una pareja legendaria.

“La quinta Copa de Europa fue gloriosa. El equipo jugaba de maravilla. Nos adelantamos quince años en aquel entonces. No jugábamos con el delantero típico que había. Arrancábamos desde atrás jugando al contraataque desde el centro del campo hacia delante. El único más adelantado era Puskas. Di Stéfano corría tanto como yo”, explicó. Sin embargo, su gran orgullo es haber pertenecido al conjunto que logró la sexta corona, la del récord. Ese equipo de la sexta conasagración era distinto, sin las grandes estrellas del orbe, y fue conocido como ‘el Madrid de los Ye-ye’, porque estaba formado en su mayoría por jóvenes españoles de la cantera (sin extranjeros); el único de los legendarios que permanecía en la nómina era Gento.

“Era gente joven con las ganas y el entusiasmo característico nuestro. No con el juego, pero tampoco pensábamos que íbamos a ganar la Sexta. Éramos los once españoles. Ni pensarlo. Era un equipo light. Jóvenes, pero teníamos ilusión y lucha. Salíamos jugando con Grosso como si fuera Di Stéfano en el centro del campo. Ganamos ligas española también. Fue un equipo aprovechadillo”, dejó como testimonio. “Solo le diré que de los 18 años que estuve jugando, el Barcelona ganó solo dos ligas. ¿Qué le parece? Yo 12. En aquellos años, el Madrid podía con todos. La Copa de Europa era más difícil jugarla porque iban los campeones de las Ligas”, afirmó sin falsa modestia.

Paco Gento escribió una historia que las figuras mediáticas de hoy, tan promocionadas en los medios, están lejos, muy lejos, de alcanzar. La suya es historia de verdad.
Paco Gento escribió una historia que las figuras mediáticas de hoy, tan promocionadas en los medios, están lejos, muy lejos, de alcanzar. La suya es historia de verdad.

A lo largo de su trayectoria de 18 años consecutivos en la casa blanca (otro récord), Gento ganó 12 ligas, jugó 761 partidos, marcó 263 goles (incluido el 2000 del RM en la liga) y dejó una huella imborrable. En la Copa del Rey, su registro se detuvo en 73 presencias y 19 gritos sagrados, con dos coronas obtenidas. Allende las fronteras ibéricas, dejó su impronta en la Copa de Europa: disputó 11 ediciones seguidas (otra marca), llegó a ocho finales y alzó el trofeo en seis ocasiones, cifras que difícilmente serán igualadas. Fue, además, el único sobreviviente de las cinco celebraciones consecutivas que estuvo en la sexta. Fue una gran figura del planeta fútbol, pero tenía un problema: era español en una época en la que España era poco o nada en el balompié internacional, a pesar de sus ocasionales participaciones en la Copa Mundo (Gento estuvo en Chile-1966 e Inglaterra-1966) y de que había ganado la Eurocopa de Naciones de 1964.

En 1963, la FIFA lo reconoció como uno de los mejores del planeta fútbol al incluirlo en el equipo Resto del Mundo que se enfrentó a Inglaterra en la conmemoración del centenario de fundación de la asociación de fútbol inglés. En la constelación reunida sobresalían Pelé (Brasl), Uwe Seeler (Alemania), Ferenc Puskas (Hungría), Raymond Kopa (Francia), Alfrdo Di Stéfano (Argentina) y Eusebio (Portugal), entre otros. Luego, el 14 de diciembre de 1972, con ocasión de las bodas de plata del estadio Santiago Bernabéu, Real Madrid recibió la visita del Os Belenenses portugués y Gento, que actuó durante los 20 minutos y fue protagonista de un homenaje, formó una delantera de ensueño con Ferenc Bene (Hungría), Eusebio, Nicolae Dobrin (Rumania) y Carlos Alonso Santillana (España).

Con Alfredo Di Stéfano y el húngaro Ferenc Puskas, sus compañeros en el Real Madrid, durante un rato de esparcimiento en el Mundial de Chile-1962.
Con Alfredo Di Stéfano y el húngaro Ferenc Puskas, sus compañeros en el Real Madrid, durante un rato de esparcimiento en el Mundial de Chile-1962.

Pudo haber sido atleta, porque tenía las condiciones innatas, y seguramente lo habría practicado con éxito. Su sueño de ser futbolista estuvo a punto de frustrarse por el ambiente lleno de limitaciones en el que nació, pero Francisco Gento López, Paco Gento o simplemente Gento estaba destinado para algo grande. “Si yo no hubiera venido al Real Madrid, si no hubiera tenido a mi lado a esas grandes estrellas, hubiera sido uno más en el fútbol”. Pero el destino quiso que esas grandes estrellas se unieran en una constelación blanca y brillaran con gran intensidad durante muchos años. Hicieron historia, de la buena, la que hoy muchos desconocen y otros ignoran…

 

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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