El ídolo eterno de la ciudad eterna

Efemérides 27 de septiembre: al cumplir 38 años, más de 21 de ellos ligados a la AS Roma, Francesco Totti está más vigente que nunca gracias a sus goles, en el campo de juego, y su sencillez y carisma, en la vida común. Il Capitano es una leyenda viviente.

ColombiaMundial(2)“Les he puesto los cuernos a mis novias con otras chicas, pero nunca se los pondré a la Roma con otro equipo”. Una contundente declaración de fidelidad, al menos en el campo deportivo, que hace de Francesco Totti un bicho raro en un mundo en el que el cochino billete manda. El jugador que hace delirar a los hinchas de la AS Roma, el hombre que hace suspirar a las mujeres, el astro al que envidian los equipos rivales, el futbolista que rompe los esquemas. El símbolo de la capital italiana, por encima del coliseo, la loba capitolina o la basílica de San Pedro.

“Siempre ha querido llevar una camiseta. Haber llevado una sola camiseta es una doble victoria. Tuve oportunidades de salir, pero pudo más el amor a unos colores. Esta camiseta vale más que el Balón de Oro”, afirmó Totti en una entrevista con Tg1, el principal noticiero matutino de la televisión italiana. “No soy tonto y sé que vivimos un tiempo así, pero mi amor por la Roma viene de muy pequeño. Yo la seguía en la curva (tribuna) cuando era adolescente. Tuve el privilegio de compartir equipo con mi ídolo de juventud, Giuseppe Giannini, y cuando me destacaba jugando al fútbol infantil me vinieron a buscar del Milán para hacerme contrato, pero mis padres se opusieron, y yo también, porque siempre fuimos tifosi de la Roma. Esto se formó desde mi niñez y no me siento en condiciones de traicionar este sentimiento”, dijo en otra entrevista.

Francesco Totti es, literalmente, una deidad para los hinchas de la AS Roma para todos los romanos. Un ícono de la ciudad, más allá de los lugares históricos que allí se reúnen.
Francesco Totti es, literalmente, una deidad para los hinchas de la AS Roma para todos los romanos. Un ícono de la ciudad, más allá de los lugares históricos que allí se reúnen.

Alguna vez, con el mismo desparpajo que exhibe en el campo, respondió así a la pregunta de por qué siempre había jugado en la Roma: “Amor y pereza. Soy muy vago. En el Real Madrid o en el Barcelona habría ganado más cosas, pero soy feliz por haber llevado solo una camiseta. Gané una apuesta conmigo mismo”. Fuera de las canchas es conocida su fama de mujeriego y Totti nunca negó alguna de sus infidelidades. “Les he puesto los cuernos a mis novias con otras chicas, pero nunca se los pondré a la Roma con otro equipo”, reiteró. Así es el sentimiento de Totti por su club, la más clara manifestación de amor puro. En la capital italiana lo identifican como el Octavo Rey de Roma, mientras que los hinchas de la Roma lo llaman sencillamente Il Capitano y lo señalan como uno de los más grandes futbolistas de todos los tiempos.

Nacido en el barrio Appio Latino, cerca de la histórica puerta Metronia, Francesco empezó su carrera en la categoría juvenil del Smit Trastevere, pero en 1989, con 13 años, fue reclutado por la Roma. Y ahí cambió su vida o, mejor dicho, comenzó un romance a la antigua, al mejor estilo de Romeo y Julieta, de esos que solo se acaban cuando la muerte los separa. A partir de entonces, pese a las dificultades que encontró en el camino, su vida ha transcurrido ligada al club giallorossi, unos colores con los que se ha convertido no solo en uno de los más grandes de la instituciones en la historia, sino también en uno de los mejores futbolistas que ha visto el Calcio. Ahí están los récords para confirmar esa afirmación.

Con la Selección Italia, disputó los Mundiales de Corea del Sur y Japón-2002 y de Alemana-2006, en el que se consagró campeón. Aún hay quienes lo reclaman en la Azurra.
Con la Selección Italia, disputó los Mundiales de Corea del Sur y Japón-2002 y de Alemana-2006, en el que se consagró campeón. Aún hay quienes lo reclaman en la Azurra.

Debutó el 28 de marzo de 1993, en el juego que su equipo le ganó 2-0 al Brescia Calcio; tenía 16 años y el técnico ruso Vujadin Boskov fue el que se atrevió a alinearlo, pese a su juventud, en virtud de su talento. Se demoró casi 18 meses en cantar el primer gol, anotado el 4 de septiembre de 1994 Foggia, en el empate a un tanto (vea el video), y desde entonces comenzó un extraordinario romance con la red. Una década después, el 3 de octubre de 1994, contra el encopetado Inter de Milán, de tiro libre (una de sus especialidades), celebró la centésima conquista. Y no pasó mucho tiempo antes de que, por obra y gracia de sus genialidades, los hinchas de la Roma volvieran a celebrar: el 19 de diciembre de 2004, de visitante contra Empoli, anotó un doblete (un penalti) y llegó a 107 dianas, para batir el récord del Roberto Pruzzo (1988-98) como máximo goleador de la historia del club.

Irónicamente, contra ese mismo rival, el 19 de septiembre de 2006, se fracturó la pierna izquierda y sufrió serios daños en los ligamentos del tobillo; estuvo por fuera de las canchas durante tres meses y como consecuencia de esa lesión lleva una placa de metal y diez tornillos. Con la terquedad que lo caracteriza, se recuperó y volvió a la canchas para seguir haciendo historia. El 20 de marzo de 2011, en la visita a la Fiorentina que concluyó con empate a dos, marcó su gol número 200, de tiro penalti. Así, entró al selecto grupo de ‘duocentésimos del gol’, al lado de Silvio Piola, Gunnar Nordahl, Guiseppe Meazza, José Altafini y Roberto Baggio, otros históricos del Calcio. Más cerca en el tiempo, el 5 de mayo de 2012, cuando Roma igualó 2-2 con Catania en el estadio Olímpico y él marcó un doblete, celebró su partido número 500 con la camiseta giallorossi.

Su matrimonio con la modelo italiana Ilary Blasi, el 19 de enero de 2005, fue transmitido en directo por televisión y visto por más de un millón de personas.
Su matrimonio con la modelo italiana Ilary Blasi, el 19 de enero de 2005, fue transmitido en directo por televisión y visto por más de un millón de personas.

Luego, el 17 de marzo de 2013, en la victoria 2-0 sobre Parma como local, celebró su gol número 226, el que le permitió superar al legendario sueco Gunnar Nordahl, leyenda del AC Milán que curiosamente se retiró con la casaca de la Roma, como segundo goleador histórico de la liga italiana, solo superado por Silvio Piola. Campeón con la Italia de Vittorio Pozzo en los Mundiales de Italia-1934 y Francia-1938, Piola marcó 276 goles con las camisetas de Pro Vercelli, Lazio, Torino, Juventus y Novara Calcio. Totti acumula 235 tantos y, dado que tiene contrato con la Roma hasta mediados de 2016, a nadie debería extrañar que le dé alcance. “Me retiraré el día que sea el máximo goleador del Calcio”, dijo una vez. Pero la idolatría que los hinchas de la Roma y los tifosi sienten por Totti va más allá de sus excelentes actuaciones en el campo de juego.

Muestra de ello fue su matrimonio con la modelo italiana Ilary Blasi, el 19 de enero de 2005, que fue transmitido en directo por el canal Sky TG24 y, según los reportes, visto por más de un millón de televidentes. De esa unión nacieron Cristian (6 de noviembre de 2005) y Chanel (13 de mayo de 2007). Como un avance de la faceta de empresario que asumirá una vez cuelgue los botines, dirige una escuela para niños llamada Número 10 y es propietario del equipo Totti Top Sport, de motociclismo, además de ser embajador del Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef). A esa entidad, precisamente, llegan los fondos que recauda por las ventas de sus libros humorísticos, una idea que surgió de la manera más irónica e imprevista.

Se hizo hincha de la Roma cuando era niño y veía los partidos en la Curva Sud, donde se encuentran aquellos que lo idolatran. Desde allí descienden cánticos que dan cuenta de lo que representa para ellos, el equipo y la ciudad.
Se hizo hincha de la Roma cuando era niño y veía los partidos en la Curva Sud, donde se encuentran aquellos que lo idolatran. Desde allí descienden cánticos que dan cuenta de lo que representa para ellos, el equipo y la ciudad.

En alguna de las cientos de entrevistas que concedió, confesó sin pena que solo había leído un libro en su vida (El Principito), hecho que fue aprovechado por sus detractores para alimentar la fama de poco inteligente. Las burlas no se hicieron esperar, pero Totti demostró más inteligencia que quienes lo atacaron: se rio de sí mismo, recopiló los chistes de los cuales era protagonista y los publicó en dos libros, ‘Los chistes sobre Totti contados por mí mismo’ y ‘Los nuevos chistes sobre Totti contados por mí mismo’. Los comentarios comenzaron como una crítica, pero pronto se convirtieron en un búmeran para sus gestores y provocaron una inusitada ola de simpatía a favor del agredido.

Él también se ha equivocado, y es justo reconocerlo. A la par de sus hazañas, edificó una fama de jugador volátil, capaz de perder los estribos en algún momento. Patadas descalificadoras, escupitajos, codazos y entradas duras forman parte del poco bondadoso prontuario de ese otro yo, actuaciones que provocaron que algunos medios sugirieran que padecía daños en el cerebro. Sin embargo, Totti supo reconocer sus errores y, especialmente, trabajó para corregirlos. No en vano es considerado el futbolista que más dinero ha aportado a obras de caridad, el que más hospitales y asilos ha visitado, el que más tiempo de su vida privada les brindó a enfermos y gente necesitada. Por eso, y por su brillante carrera deportiva, los aficionados aseguran que nada hay más romano que Il Capitano, al punto que las tiendas que ofrecen souvenires a los turistas venden la figura de Totti tanto o más que las del César o las del papa de turno.

Pudo jugar en los mejores equipos del mundo y en 2004 estuvo muy cerca de irse al Real Madrid. Sin embargo, eligió no traicionar el amor de los hinchas y desarrolló toda su carrera en la AS Roma.
Pudo jugar en los mejores equipos del mundo y en 2004 estuvo muy cerca de irse al Real Madrid. Sin embargo, eligió no traicionar el amor de los hinchas y desarrolló toda su carrera en la AS Roma.

Es coleccionista de camisetas de equipos de todo el mundo, en diversas disciplinas deportivas. De hecho, es famoso el episodio ocurrido en 2003, cuando intercambió una suya por las de los irlandeses Brian O’Driscoll y Denis Hickie, figuras del equipo que se enfrentaba a Italia en el reconocido Torneo de las Seis Naciones de rugby. Un año más tarde, fue portada del videojuego Pro Evolution Soccre 4, al lado del francés Thierry Henry y del árbitro Pierluigi Collina. Además, por su popularidad, ha protagonizado diversas campañas publicitarias en su país. Lo que le ha permitido ganarse un lugar de privilegio en el corazón de los italianos, no solo en el de los hinchas del fútbol, es su sencillez: es un romano común y corriente, muy religioso, apegado a sus costumbres: compra los zapatos en la misma tienda hace años y se corta el cabello en la peluquería a la que fue por primera vez cuando era un chiquillo.

Con sus tres milenios de historia, sus bienes arquitectónicos cargados de historia que despiertan la envidia de otras culturas; con sus cientos de iglesias que, alrededor del Vaticano, son referencia para millones de católicos de todo el mundo; con las miles de madonas (cuadros o imágenes de la Virgen María) que orientan y protegen a los millones de turistas que visitan Roma cada año, en la capital italiana, conocida internacionalmente como la ciudad eterna (de hecho, así se promocionan los planes turísticos) nada hay más eterno que su figura terrenal más representativa: Francesco Totti, Il Capitano….

 

Publicado por

Admin

Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *