Ecuador, un rival de altura

Por su presente, el equipo de Gustavo Quinteros es un reto mayúsculo. De nada valen los antecedentes ni las estadísticas. Conservar la identidad, clave para aspirar a una crucial victoria.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018Con el optimismo más arriba de los 3600 sobre el nivel del mar de La Paz, donde se vivió la más reciente alegría, Colombia enfrenta un reto crucial: Ecuador, líder invicto, en la sexta jornada de las eliminatorias al Mundial de Rusia-2018. Será el último envión antes del receso de seis meses provocado por la disputa de la Copa América Centenario, prevista del 3 al 26 de junio próximo en Estados Unidos, y marcará, así mismo, el primer tercio del camino hacia la Copa Mundo, que se reanudará en el mes de septiembre.

Muy a la colombiana, el pesimismo que abundaba en la víspera del partido en la capital boliviana se transformó, como por arte de magia, en un optimismo desbordado que raya con la soberbia y ese triunfalismo tan característico del hincha. Era el acabose si se perdía en La Paz y ahora se vende la idea de que no existe poder humano capaz de arrebatarle a la Tricolor una nueva celebración. Esos 26 jugadores que antes de abordar el avión rumbo al techo geográfico del fútbol suramericano solo despertaban dudas y ofrecían mil y un interrogantes ahora, literalmente de un plumazo, inspiran la seguridad anticipada de un éxito.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
Con mesurado optimismo y justificada alegría, Colombia espera la visita de Ecuador, el líder y único invicto de las eliminatorias suramericanas (FIFA.com).

Que Ecuador cayó en Barranquilla las últimas cuatro veces que se presentó, que con el árbitro chileno Enrique Ossés Colombia no pierde y Ecuador no es capaz de ganar como visitante, que Ecuador llega disminuido por las bajas y sin ritmo de juego, que por eliminatorias Ecuador hace más de 40 años que no le anota a Colombia, en fin… Para algunos, sin duda, el partido no solo ya se jugó, sino que también se ganó, y con holgura. La misma historia de siempre: de un extremo al otro, por obra y gracia de los resucitadores de los medios de comunicación y distorsión, que un día entierran a los que están bien vivos y al siguiente resucitan a los que nunca estuvieron muertos. Afortunadamente, el mensaje que el técnico José Pékerman le transmite al grupo va por un camino muy diferente: el de la cordura, el de la mesura, el de la humildad.

Colombia no estaba eliminada del Mundial-2018 en caso de una derrota con Bolivia, como tampoco estará clasificada si le gana a Ecuador. Este, se ha dicho, es un camino largo, una especie de ultramaratón que exige el máximo esfuerzo hasta el último momento, no un esprín de velocistas que agota sus emociones en escasos segundos. Y basta mirar la tabla de posiciones para comprobar que no solo falta mucho terreno por recorrer, sino que es un sendero lleno de espinas, de rocas que provocan tropiezos, de vericuetos que esconden riesgos, tal y como quedó demostrado con hechos hasta ahora: ningún local pudo ganar siempre, unos que cedieron puntos en casa obtuvieron victorias a domicilio, hasta Ecuador que ostentaba récord perfecto sufrió para empatar y Venezuela, que no había sumado puntos, exprimió al máximo a Perú antes de permitirle la igualdad.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
La labor realizada por el técnico argentino Gustavo Quinteros al frente de Ecuador es encomiable: le dio un plus al buen proceso de los últimos tiempos (FIFA.com).

La victoria en La Paz tuvo varias connotaciones positivas: ayudó a olvidar el trago amargo por la caída con Argentina, en la última jornada del año pasado; sirvió para recuperar la sonrisa y, en especial, para reforzar las convicciones en una Semana Santa en la que la mayoría pronosticaba calvario; dejó claro que hay un recambio, que esos jóvenes jugadores a los que el DT les hace silencioso seguimiento están en capacidad de dar una mano; demostró que el grupo no se come el cuento de los sepultureros de los medios de comunicación y distorsión y saben cuál es el norte, cuáles son sus posibilidades, cuál es su potencial; confirmó que, de la misma manera que ocurre en el escenario político nacional, la Selección está rodeada por una manada de hienas hambrientas, a la espera de que la presa dé papaya para devorarla, pero que tiene virtudes camaleónicas para ser las primeras fieras que se suben al bus de los éxitos.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
Una eventual victoria podría poner a Colombia en zona de clasificación directa al Mundial de Rusia-2018. Este es un partido crucial (FIFA.com).

Por eso, el partido contra Ecuador es crucial: no solo por los 3 puntos, que significarían una eventual aparición en el grupo de clasificados directos o, en su defecto, en el quinto lugar que otorga el privilegio de disputar la repesca con el mejor representante de Oceanía. También, y muy especialmente, porque después del fantástico Mundial-2014 la Selección Colombia ha navegado por aguas turbulentas, enfrentando recias tormentas y con una tripulación venida a menos. Si bien es mucho lo que esta brillante generación aún le puede ofrecer al país futbolístico, también es cierto que la columna vertebral del equipo se desbarató y al técnico Pékerman la tarea de reconstruirla le ha tomado más tiempo del que la gente está dispuesta a esperar. Y ha tenido que echar mano de otros jugadores, a los que no les ha sido fácil engranar, y ha tenido que sortear lesiones de fichas clave, y ha tenido que lidiar con jugadores importantes que llegan sin ritmo de competencia.

Por eso, para no mortificarse con este incierto presente, para no dejarse contaminar por esas malolientes especies que nos llegan a través de las cloacas sociales, la televisión, la radio y la prensa escrita y virtual, lo más sano es encomendarse a San José Pékerman y, con la fe renovada después de los acontecimientos de la Semana Santa, creer. Creer que se puede jugar mejor, creer que hay equipo, creer en los nuevos valores en los que el técnico ha puesto su confianza, creer en estos jugadores que hacen su mejor esfuerzo en la cancha, creer en que arroparlos con buena energía es el mejor alimento para su espíritu, creer que no van a tirar la toalla al primer tropiezo, creer que hay calidad humana y futbolística suficiente para alcanzar el objetivo del cupo al Mundial de Rusia-2018. Creer, sin embargo, no es mirar con los ojos cerrados, tampoco negar la realidad o cerrarse a la banda; creer es saber que nada es imposible, confiar en que todo se puede.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
Poder ofensivo y solidez defensiva, argumentos que le han permitido a Ecuador ser el equipo de moda. Ya ganó dos veces por fuera de su casa (FIFA.com).

Negar que Ecuador es el mejor equipo de lo que va corrido de la eliminatoria, con sobrados y muy justificados méritos, es solo algo que cabe en la necia cabeza de quienes piensan que pueden manipular al hincha. La labor realizada por el técnico argentino Gustavo Quinteros es encomiable, tanto en lo anímico como en lo futbolístico. Si usted vio el partido contra Paraguay, coincidirá en que Ecuador mereció ganar después de ofrecer un recital ofensivo con variadas alternativas, con generosísimo despliegue físico; quizás le faltó un poco de paciencia para no facilitar la tarea de los zagueros paraguayos, pero eso es algo que se puede corregir. Y no sobra recordar que le ganó a Argentina en Buenos Aires y también a Venezuela en Puerto Ordaz. Y que es el equipo que más goles anotó (11, los mismos que Uruguay) y el único que no perdió.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
La Selección Colombia quiere brindarle una nueva alegría a la afición, que no termina de brindar ese respaldo con que la arropó durante la eliminatoria pasada (FIFA.com).

Entonces, montarse en ese resabiado potro del triunfalismo proclamado por los apasionados que se parapetan en los medios de comunicación y distorsión no es una buena idea. La eliminatoria, está demostrado desde hace años, es una competencia (¡NO un torneo!) que hay que jugar partido a partido, porque las sucesivas interrupciones, porque las cambiantes convocatorias, porque el vaivén de los resultados así lo exigen. No importa que la clasificación se asegure de manera dramática en la fecha 18; no importa que la clasificación se consiga en el cuarto puesto; no importa si hay que recurrir a la temible repesca y alargar el sufrimiento. Lo único importante es estar en Rusia-2018, pero para conseguir ese fin hay que cuidar los medios. Tratar de ganar en casa, buscar sumar a domicilio, no entrar en crisis tras cada derrota, no desesperarse si se enfrenta una racha adversa son asignatura que también se deben aprobar.

Ecuador es un equipo muy bien armado en lo defensivo, y prueba de ello es que solo recibió 4 goles en cinco partidos. Pero, de la misma manera, es muy peligroso en ataque, con rápidas transiciones, gracias a la velocidad y la potencia de sus delanteros, volantes y también laterales. Y posee argumentos como la media distancia, la ejecución con pelota quieta, el juego aéreo. Sabe pegar, pero también sabe jugar; sabe correr, pero también entiende cuándo es necesario meter el partido en el congelador; sabe que no es aceptable ahorrarse una gota de esfuerzo y sacrificio, porque eso brinda un generoso despliegue al borde de los límites. Y en Barranquilla, más allá de la alta temperatura, de la sofocante ansiedad, va a correr, va a apretar, va a morder en el mejor sentido futbolístico del término; va a vender cara una eventual derrota, en otras palabras.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
Los hinchas de Ecuador no se cambian por nadie: disfrutan al máximo el feliz presente de su Selección y añoran un éxito que les permita soñar con Rusia-2018 (FIFA.com).

Colombia, sin embargo, nos ha demostrado que tiene argumentos futbolísticos para pelear de tú a tú con cualquiera en Suramérica. Lo importante es que no se refunda el libreto, que no se confundan los conceptos, que el grupo se esmere en aplicar con exactitud el libreto diseñado por Pékerman, que ya sabemos no se equivoca a menudo y cuando lo hace sabe corregir. Frente a un rival de los quilates futbolísticos de Ecuador será imperioso no dejarse imponer condiciones, como ocurrió contra Bolivia en ese segundo tiempo en el que tanto se sufrió. El equipo que consiga que su rival baile al ritmo que se le propone estará más cerca de la victoria, y esa es la premisa que Colombia no debe olvidar. También hay que recordar que, tal y como lo decían las abuelas, “mejor maña que fuerza”: hay que jugar con inteligencia; con prisa, pero también con pausa, y procurar ser efectivos en ataque, para no verse en ese incómodo lugar de Ecuador frente a Paraguay.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
La efectividad en ataque, crucial para no sufrir contra Ecuador. Carlos Bacca y Luis Fernando Muriel son dos opciones de la Tricolor (FIFA.com).

Las 3:30 de la tarde es la hora señalada para este crucial duelo. Cuyo resultado dependerá, valga decirlo, no de los enfrentamientos previos, no de la amañada interpretación de las estadísticas, no de lo que sucedió en la pasada Copa América y mucho menos en el Mundial-2014, no de lo que pasó en la reciente Semana Santa. La única verdad se escribirá a partir del momento en que el árbitro Enrique Ossés haga sonar su pito y ruede el balón. Solo en ese momento, y nunca antes, se comenzará a jugar el partido. Y cuando el réferi austral indique el final del encuentro, al cabo de 90 y pico de minutos de emociones, habrá que entender que solo terminó el partido contra Ecuador, no la eliminatoria; y que son muchas las batallas deportivas por disputar. Se puede perder un partido, se pueden perder puntos, pero no se pueden perder la identidad adquirida (la base de las alegrías vividas recientemente) ni se puede perder la cordura. Esas sí serían derrotas de las cuales sería harto complicado levantarse…

 

Publicado por

Admin

Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *