Copa América: la clasificación costó un Perú

Sin brillo, y gracias a una manito de Brasil, la Selección Colombia se instaló en los cuartos de final y ahora enfrentará a Argentina. Preocupan en bajo nivel de las individualidades y el escaso poder ofensivo.

imageDespués de la reivindicación, ¿viene la consolidación? No siempre. No fue, al menos, el caso de la Selección Colombia de José Pékerman en la Copa América Chile-2015. Tropiezo en el debut con derrota frente a Venezuela, reencuentro con su mejor versión al derrotar a Brasil y nueva decepción por el cierre de la primera ronda con empate sin goles contra Perú para clasificar como uno de los mejores terceros. Ahora se viene Argentina, uno de los favoritos, el equipo de Lionel Messi, el único diferente del torneo, el duelo que el hincha colombiano no perdona perder.

La euforia de la prensa y de los aficionados, que había crecido como espuma luego del triunfo sobre los pentacampeones mundiales, volvió a estrellarse contra un rival considerado de mejor categoría. Perú, que bajo las órdenes de Ricardo ‘Tigre’ Gareca lentamente recupera su ADN y muestra un poco habitual orden defensivo, se convirtió en un escollo insuperable. De la misma manera que lo había conseguido Venezuela, el elenco inca maniató a la Tricolor, la limitó a chispazos individuales y la mantuvo alejada de su arco. Negoció un empate que le sabe a victoria, porque además le permitió inscribir su nombre entre los ocho mejores del torneo por segunda edición consecutiva.

Copa América 2015
Más lucha que juego que lo que se observó en el partido entre Colombia y Perú, que selló la clasificación de ambos a los cuartos de final de la Copa América (Conmebol.com).

Desconocida, desangelada y apática volvió a lucir Colombia este domingo. Fue otro partido de bajos rendimientos individuales y, por ende, de un flojo nivel colectivo. Que se luchó, sí; que se expuso coraje, sí; que se mostró sacrificio, sí; que se logró el objetivo de clasificar, sí. El problema es que en el deporte, y en la vida, cuando uno se apega exclusivamente al resultado para intentar tapar los errores o, como en este caso, las limitaciones, tarde o temprano esa misma ley (la del resultado) lo condena. Y más cuando se juega mal, como lo hizo Colombia, tal cual lo reconoció James Rodríguez, que otra vez lució errático, demasiado ansioso.

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Teófilo Gutiérrez volvió a cumplir con el aporte colectivo, pero dentro del área rival pasó inadvertido. Ninguno de los delanteros pudo anotar aún (Conmebol.com).

“Jugamos mal y hay que trabajar mucho”, dijo sin dilaciones el talentoso zurdo. “Cuesta mucho, tienen varios jugadores nuevos. Hay que ser autocríticos y, cuando no sale nada, tener responsabilidades. Si queremos ganar algo, hay que trabajar mucho”, agregó. Y, sí, hay que mejorar mucho, porque por ahora esta Selección Colombia, prácticamente con la misma nómina de hace un año, dista bastante de la que tantas alegrías nos brindó en el Mundial de Brasil. Y cuesta mucho generar fútbol ofensivo con claridad y profundidad, porque los encargados de esa tarea están en un bajo nivel: Juan Guillermo Cuadrado continuó con su individualismo; los laterales Pablo Armero y Santiago Arias estuvieron aplicados en la marca, pero aportaron muy poco en ataque; Teo Gutiérrez fue un buen complemento para sus compañeros, pero no produjo en el área y, para rematar, Radamel Falcao García siguió divorciado de su más fiel amigo: el gol.

Lo que el hincha debe entender, y que los medios de comunicación han sido incapaces de transmitir, es que en el fútbol, como en la vida, cada juego es un nuevo comienzo. Sí, pesa la experiencia; sí, vale la jerarquía; sí, los antecedentes juegan; sí, los nombres rutilantes intimidan. Pero a la hora de la verdad, después de que suene el primer pitazo del árbitro, son once contra once. Y no es frase de cajón. ¿O alguien duda de que en los últimos 30 años Colombia fue más que Perú? Los incas no acuden a un Mundial desde 1982, mientras que nuestro país ajusta cuatro participaciones desde 1990. Y en la Copa América la Tricolor alzó el trofeo en 2001, un honor que los de la banda rojo no repiten desde el lejano 1975.

Copa América 2015
Juan Guillermo Cuadrado ha llamado la atención por su bajo nivel. Al jugador del Chelsea, sin duda, se le nota la falta de continuidad y el equipo se resiente (Conmebol.com).

Aunque cuenta con la misma base, con el mismo cuerpo técnico, con la continuidad del trabajo, Colombia es distinta a la del Mundial-2014 simple y sencillamente porque está en una etapa distinta. Las lesiones, la falta de continuidad de varias de sus más importantes figuras y el poco trabajo previo están pasando una costosa factura. Además, el equipo se encuentra en una fase de transición, en la que el técnico Pékerman ajusta clavijas, realiza experimentos, prueba alternativas. Y todo eso provoca desajustes; es algo normal. Lo que ocurre es que en los últimos tiempos el hincha se acostumbró a ver ganar a la Tricolor, a celebrar seguido, a festejar victorias y logros, y le cuesta mucho aceptar la otra cara de la moneda. Al aficionado, se sabe, solo le sirve ganar: lo demás está de más, porque no hay razones válidas: sus razonamientos surgen del corazón y, entonces, están contaminados con la pasión que enceguece, que nubla el pensamiento.

Copa América 2015
La afición quería volver a celebrar, como lo hizo contra Brasil, pero terminó frustrada por un empate que supo a derrota. Por fortuna, se logró la clasificación (Conmebol.com).

Y, claro, tan pronto el árbitro argentino Néstor Pitana decretó el final del partido en el estadio Germán Becker de Temuco, un halo de frustración recorrió Suramérica, de sur a norte, como si fuera otra cordillera de Los Andes, y se instaló en los corazones de los colombianos. ¿Cómo explicar que se venció a Brasil, jugando bastante bien, y no es posible derrotar a Perú, jugando ciertamente mal? Esas son las situaciones a las que es mejor no buscarles explicación, porque el remedio puede resultar peor que la enfermedad. Así suene a facilismo, hay que voltear la página, olvidar rápido y seguir el camino. Vendrán tardes de domingo más alegres, volverán las victorias y las celebraciones, la Tricolor de nuevo nos hará vibrar de emoción.

Las críticas, por supuesto, estuvieron a la orden del día, aunque fueron menos virulentas que aquellas que se escucharon luego de la caída con Venezuela. Esa vez, muchos asesinaron y enterraron al equipo, mientras que ahora la clasificación a los cuartos de final los obligó a ser más mesurados (o menos desenfocados). Y el propio DT arrojó luces para hacer un análisis sensato, sin extremismos: “Hace tres años, este equipo viene jugando a nivel excepcional”, aseguró. “Hemos hecho un gran esfuerzo para ganar el partido, tuvimos toda la intención, pero a veces no se logran los objetivos”, agregó. El problema es que Colombia se quedó en intenciones, fue incapaz de asegurar la clasificación por méritos propios y necesitó una manito de Brasil, que derrotó a Venezuela y la eliminó. Y ese coctel, por supuesto, sabe mal.

Copa América 2015
El viernes 26, en los cuartos de final, se viene la Argentina de Lionel Messi. La Albiceleste fue primera de su grupo, pero tampoco consiguió brillar (Conmebol.com).

Según Pékerman, contra los incas lo único que hizo falta fue el gol. “Estuvimos cerca, presionamos al rival y salimos con la actitud de ir a buscar el partido. Lamentablemente, se nos lesiona un jugador (Edwin Valencia) y eso es difícil para un equipo organizado. Estoy tranquilo por lo que hicimos. James así diga que jugó mal, siempre quiere más y cuando no se logra un buen resultado no puede analizar fríamente el partido. Nosotros jugamos con la obligación de obtener un buen resultado, el empate no nos convenía y eso nos costó”. Y cerró con una frase que sonó a súplica: No se puede castigar a un equipo que hace tres años viene jugando a un nivel excepcional. Hoy hicimos lo suficiente para ganar el partido, pero no lo conseguimos”.

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Lejos quedaron los tiempos en que Colombia era la cenicienta y Argentina, la potencia invencible. Ahora es un clásico y la afición albiceleste lo reconoce así (Conmebol.com).

Preocupa, y mucho, el flaco poder ofensivo de una Selección que en los últimos años se caracterizó, justamente, por la categoría de sus volantes ofensivos y sus delanteros. No son muchos los equipos que pueden decir que cuentan en sus filas con jugadores como James Rodríguez, Juan Guillermo Cuadrado, Radamel Falcao García, Teófilo Gutiérrez, Carlos Bacca y Jackson Martínez, todos de primer nivel y con comprobados talento y eficacia. Pero por diferentes razones (falta de continuidad, cansancio) no llegaron a la Copa América en su mejor nivel y eso se refleja en un dato que asusta: ¡Colombia solo anotó un gol en 180 minutos! Y, peor aún, lo anotó un defensor: Jeisson Murillo. Cuando hay esa anemia ofensiva, el trabajo se concentra en lo defensivo y así es muy difícil ganar. Además, se provocan ansiedad y desespero que se manifiestan en imprecisión y descoordinación, justamente lo que se observó contra Venezuela y Perú. Lo malo es que esos circuitos ofensivos entre los genios no se entrenan, sino que se dan por la sumatoria de sus talentos, tal y como ocurrió en el Mundial, y ahora están desconectados.

La primera fase, en la que no abundaron los motivos para sonreír, ya es historia. Hay que dejarla allá, en los libros de estadística, como un buen recuerdo adornado por el triunfo sobre Brasil (algo que no ocurría en casi un cuarto de siglo), y seguir la vida. Porque la Copa América Chile-2015 sigue y, se sabe, ahora no hay margen de error: el que pierde, se despide. No hay chance de volver a jugar mal a la espera de la ayuda de un tercero, y menos cuando el próximo rival es Argentina, el equipo de Lionel Messi y compañía. Eso será el próximo viernes 26 de junio, a las 6:30 de la tarde en el estadio Sausalito, de Viña del Mar. El elenco de Gerardo ‘Tata’ Martino se clasificó como primero del grupo B, con dos triunfos y un empate como balance.

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Gonzalo Higuaín marcó el tanto de la victoria de Argentina sobre la débil Jamaica. Los astros albicelestes, a pesar de todo, están en deuda futbolística (Conmebol.com).

Tampoco brilló la Albiceleste en su tránsito hacia los cuartos de final y también ha tenido que soportar críticas y reclamos. Ya se escuchan voces de preocupación en su entorno, porque se habla de cansancio tras la exigente y prolongada temporada europea. Argentina lució a cuenta gotas, gracias a los chispazos de sus figuras más representativas, pero en lo colectivo está en deuda. Y es claro que Colombia, aún sin estar en su mejor nivel, se antoja mejor rival que Paraguay (un equipo en formación), Uruguay (con limitado poder ofensivo y apegado a la garra) y Jamaica (un invitado de menor rango). Pero no hay que confiarse, ni volver a alzar campanas al vuelo con antelación, porque el temible potencial ofensivo de Argentina está ahí, dispuesto a disparar sus mejores tiros en cualquier momento.

La pregunta que ahora se hace el hincha es ¿se le puede ganar a Argentina? Y la respuesta, como en el caso de Brasil, es sí, se puede. Con la salvedad de que la auriverde nos ofrece la peor versión de su historia, mientras que la albiceleste reúne una constelación hambrienta de títulos. Será, se sabe, un partido en el que lo deportivo pasa a un segundo plano, porque la rivalidad ha adquirido matices especiales. Lejos, muy lejos, estamos de aquel Campeonato Suramericano de 1945 (como entonces se llamaba el torneo), en el que Colombia debutó con un triste balance: fue goleado 0-3 por Brasil, 0-7 por Uruguay y 1-9 por Argentina (7 de febrero, en Santiago de Chile). Ahora, Colombia se puede medir sin temores a cualquiera, puede ganarle a cualquiera, y no sobra recordar que a esta Copa América Chile-2015 llegó como una de las candidatas a la corona.

Copa América 2015
Perú, que hace cuatro años ocupó la tercera casilla, quiere volver a lucirse en la Copa América. Su próximo rival será Bolivia, en procura de un cupo a semifinales (Conmebol.com).

La reivindicación tras la victoria sobre Brasil no fue refrendada con un buen resultado, y especialmente con un buen funcionamiento, frente a Perú. Sin embargo, el objetivo se cumplió y Colombia está en la segunda fase de la Copa América Chile-2015, aún en procura del título. El próximo rival, Argentina, en todo caso, no es el que se presupuestaba para esta instancia y ya no hay opción de equivocarse. Lo que está claro es que el resultado de ese duelo marcará el futuro de la relación entre hinchas y Selección: si se gana, el romance se fortalecerá, así no se alcance el título; si se pierde, será un duro desencuentro, porque se sabe que el aficionado común hubiera preferido quedar eliminado en primera fase que despedirse del torneo por cuenta de la Albiceleste; esa es una afrenta difícil de digerir…

 

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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