Con Valery Mezague, la ficción se hizo realidad

Destino trágico podría llamarse la película de la vida de este jugador francés que representó a Camerún. Sustituyó a Marc-Vivien Foé el día que este falleció en la Copa Confederaciones-2003, contra Colombia, un mes más tarde sufrió un grave accidente y el fin de semana fue hallado muerto en su apartamento.

ColombiaMundial(2)¿Es usted de los que creen en los designios del destino? ¿Piensa que la vida es un camino que ya está trazado y nada puede cambiarlo? ¿Disfrutó de las cuatro películas de la saga Destino final, cuya trama versa sobre cómo la muerte persigue sin cesar a personas que por casualidades evitaron accidentes y salvaron sus vidas? Pues, entonces, la historia del futbolista francés Valery Mezague lo va a impactar, porque su vida transcurrió como si fuera producto fiel del libreto de aquellos taquilleros filmes.

Mezague, que nació en Marsella (Francia), el 8 de diciembre de 1983, representó a Camerún, el país de sus ancestros. Con 1,83m de estatura y un cuerpo macizo, desde los comienzos de su trayectoria se mostró como un jugador de proyección: un volante moderno, de ida y vuelta, con buen manejo del balón y alta dosis de sacrificio. Y alcanzó a despuntar, ciertamente, pero cuando comenzaba a alzar vuelo el destino se interpuso en su camino. Un accidente limitó en gran medida sus capacidades, se convirtió en un jugador de mediocre nivel y, para rematar, el pasado 15 de noviembre fue hallado muerto en su casa de Tolón (Francia).

Con la camiseta del Vannes OC, de la Ligue 2 de Francia, Valery Mazegue jugó entre 2009 y 2011. Tras sufrir un accidente en 2003, su nivel nunca volvió a ser competitivo.
Con la camiseta del Vannes OC, de la Ligue 2 de Francia, Valery Mazegue jugó entre 2009 y 2011. Tras sufrir un accidente en 2003, su nivel nunca volvió a ser competitivo.

Al futbolista, de 30 años, lo encontró la policía, que en un comienzo no pudo establecer la causa de la muerte. Dado que no había signos de violencia, las autoridades presumen que se trató de un suicidio, pero la causa solo se conocerá cuando se publique el resultado de la autopsia. Mezague, que inició su carrera futbolística en 1999 en el Montpellier, el mismo club en el que militó Carlos ‘Pibe’ Valderrama, defendía los colores del discreto Sporting Toulon Var de la cuarta división del fútbol francés. Voceros del club confirmaron la triste noticia, que causó consternación tanto en Francia como en Camerún. “Estoy en shock”, fue lo único que atinó a expresar, a través de su cuenta de Twitter, Michael Essien, que compitió contra Mezague en la Ligue 1 cuando el francés militaba en el SC Bastia y el ghanés, en el Olympique de Lyon, entre 2005 y 2007.

Irrupción infortunada
La primera vez que el mundo del fútbol escuchó el nombre de Mezague en primeros planos fue el 26 de junio de 2003. Ese día, en el estadio Gerland, de Lyon, Camerún disputó contra la Selección Colombia de Francisco Maturana la primera semifinal de la Copa Confederaciones. Los africanos habían derrotado a Brasil en el debut y luego dieron buena cuenta de Turquía, en ambas ocasiones por la mínima diferencia, y sellaron su pase a esta instancia con un empate sin goles contra Estados Unidos. Camerún ganaba 1-0, con anotación conseguida por Plus Ndiefi a los 9 minutos del primer tiempo, y aguantaba el partido luego de sufrir la expulsión de Bill Tchato, a los 24 del complemento, por doble amonestación.

A Valery Mezague la oportunidad de lucirse en la Selección Camerún le llegó de la manera menos esperada: por la muerte de su compañero Marc-Vivien Foé, durante las semifinales de la Copa Confederaciones de 2003.
A Valery Mezague la oportunidad de lucirse en la Selección Camerún le llegó de la manera menos esperada: por la muerte de su compañero Marc-Vivien Foé, durante las semifinales de la Copa Confederaciones de 2003.

Al filo de la media hora, sin embargo, ocurrió el infortunado suceso que inscribió este partido en la galería de los inolvidables: “Me acuerdo perfectamente de la situación: Marc-Vivien Foé perdió el balón en un ataque de los cameruneses, y falló en su intento de recuperarlo. Mientras corría hacia atrás, cayó al suelo, y nuestro mediocampista Jairo Patiño se apresuró a ayudarlo. Enseguida se dio cuenta de que le pasaba algo serio y pidió ayuda. Nos quedamos preocupados al ver a Marc salir en camilla. Cuando luego del partido nos enteramos de que había muerto, todos nos pusimos muy tristes y algunos no pudieron contener el llanto. Un momento así no se borra”, fue el testimonio de Maturana en 2013, cuando se recordó el suceso una década después. Corría el minuto 30 del segundo tiempo y la muerte súbita, ese silencioso y temible enemigo de los deportistas, lo sorprendió. Nada se pudo hacer: aunque Foé fue evacuado con prontitud rumbo a un hospital, falleció antes de que los médicos pudieran atenderlo. Y Valery Mezague, con la camiseta 16, fue el jugador escogido por el técnico alemán Winfried Schaefer para sustituir al compañero malogrado.

Al final, Camerún ganó 1-0 y clasificó a la final, en la que se midió al dueño de casa, que había dejado en el camino a los turcos (3-2). Mezague jugó los 90 minutos reglamentarios y fue sustituido por Achile Emana para el arranque de la prórroga. Francia se consagró campeón luego de que Thierry Henry venció la resistencia de los africanos a los 7 minutos del primer período suplementario. Antes del partido, los jugadores de ambos elencos posaron al lado de una enorme foto de Foé, en una ceremonia presidida por el presidente de la FIFA Joseph Blatter. Cuando Henry marcó su gol, los galos se unieron en la celebración con los dedos apuntando al cielo, en homenaje al colega fallecido. Fue un torneo que se inmortalizó por aquella tragedia y en el cual lo deportivo pasó a un segundo plano.

Jairo Patiño fue el primer jugador que se acercó a auxiliar a Marc-Vivien Foé en aquella fatídica semifinal de la Copa Confederaciones. Lamentablemente, nada se pudo hacer y el camerunés falleció.
Jairo Patiño fue el primer jugador que se acercó a auxiliar a Marc-Vivien Foé en aquella fatídica semifinal de la Copa Confederaciones. Lamentablemente, nada se pudo hacer y el camerunés falleció.

“Del partido en Lyon guardo recuerdos muy precisos y muy tristes. Marc fue trasladado al hospital, y no nos esperábamos que fuera algo grave. Cuando nos enteramos de su muerte, tras el pitazo final, nos quedamos de piedra”, recordó, en una entrevista para el portal de la FIFA, Mohamadou Idrissou, que jugó los 90 minutos aquel día. El técnico Schaefer también reconoció tiempo después que lo ocurrido en ese juego lo marcó para el resto de su vida: “Fue terrible para nosotros. Especialmente para su familia, por supuesto. Su mujer, sus hijos y su madre estaban en el estadio. Marc no solo era un futbolista estupendo, sino también una persona maravillosa. En muchos años trabajando en el mundo del fútbol, nunca había pasado por algo así, ni antes ni después. Tras el encuentro fui incapaz de consolar a mis jugadores, porque yo mismo me quedé completamente desconsolado. No pudimos hacer otra cosa que ponernos a llorar al recibir la noticia”.

El turno de Mezague
El joven Valery Mezague parecía haber sido favorecido por un infortunado giro del destino, pues tuvo su oportunidad en la Selección y apuntaba a consolidarse. Sin embargo, poco más de un mes después de la final contra Francia (el 31 de julio), la vida le tendió una celada: cuando manejaba en su auto por la autopista que une Marsella con Montpellier, sufrió un accidente. Nunca fue posible establecer las causas reales del hecho, pero algunos testigos les dijeron a las autoridades que el conductor había perdido el control del coche y se había salido de la vía, de cuatro carriles. Mezague sufrió trauma craneoencefálico severo y permaneció en coma durante tres días, al borde de la muerte en el Hospital Nord de Marsella.

La muerte de Foé se produjo camino del hospital. Ese hecho marcó la historia de la Copa Confederaciones-2003, un torneo en el que lo deportivo pasó a un segundo plano. Francia, el dueño de casa, fue el campeón.
La muerte de Foé se produjo camino del hospital. Ese hecho marcó la historia de la Copa Confederaciones-2003, un torneo en el que lo deportivo pasó a un segundo plano. Francia, el dueño de casa, fue el campeón.

Aunque sobrevivió, las secuelas fueron insuperables: nunca volvió a ser el mismo de antes y, con tan solo 19 años, su promisoria carrera se vino a pique. En 2004 pasó al Portsmouth de la Liga Premier inglesa, en el que permaneció una temporada para luego regresar a su país y continuar en caída libre: FC Sochaux y Le Havre AC, en primera división; LB Chateauroux, Vannes OC (segunda división), Panetolikos FC de Grecia y Bury FC, de la Leage Two inglesa, fueron las escalas de ese viaje ante se recalar, este año, en el Sporting Toulon Var. Tras esa rápida irrupción en la Selección de su país, Mezague solo acreditó siete partidos internacionales y literalmente desapareció del firmamento futbolístico de primer nivel, hasta este fatídico 15 de noviembre de 2014, en el que su muerte conmocionó al planeta fútbol de la misma manera que, poco más de una década antes, había ocurrido con Marc-Vivien Foé.

Quiso el destino que él fuera el jugador que tomó el lugar de Foé cuando este abandonó el estadio Gerland en camilla. Nadie podía imaginar que ese sino trágico iba a marcar igualmente la carrera deportiva de Mezague, un joven que tenía toda la vida por delante y muchos sueños sin estrenar. Treinta y tres días después de haber sustituido a su infortunado compañero, la muerte le puso una cita en la carretera entre Marsella y Montpellier. Aquella vez logró eludirla, pero como si viviera en el libreto de alguna de las películas de la saga de Destino final la parca finalmente lo atrapó el sábado 15 de noviembre. No importan las causas de su deceso (suicido o muerte natural), lo cierto es que el fútbol perdió, dos veces, a un jugador que prometía brindar grandes alegrías. En la primera ocasión gambeteó a su enemiga, pero en la segunda perdió el partido. Una pena máxima…

Antes de disputarse la final entre Camerún y Francia, los jugadores posaron en la mitad del campo junto a una imagen enorme del fallecido Marc-Vivien Foé. El sino trágico continuó con Valery Mezague.
Antes de disputarse la final entre Camerún y Francia, los jugadores posaron en la mitad del campo junto a una imagen enorme del fallecido Marc-Vivien Foé. El sino trágico continuó con Valery Mezague.

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