Colombia recuperó su mejor versión, y la sonrisa

Antes del primer puntapié, no eran pocos los que daban por descontada la derrota y los que pronosticaban otra goleada. Pero no contaban con la astucia del DT Pékerman y sus muchachos, que brindaron una nueva lección. Fue empate 1-1 con Chile.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018Un empate que sabe a victoria: ese fue el que conquistó Colombia en Santiago frente a Chile, el mejor equipo de la región en la actualidad, el vigente campeón de América, el verdugo de Brasil en el comienzo de las eliminatorias al Mundial de Rusia-2018, el elenco del temible poder ofensivo. Un empate que sabe a victoria porque se volvió a jugar bien, porque se mostró jerarquía, porque se jugó de tú a tú, porque se recuperó la identidad del juego, porque se exhibió personalidad, porque se terminó acosando al rival, porque se borró la magra imagen ofrecida en Montevideo.

Muchos ya estaban con la pala lista para enterrar a la Selección Colombia, con el técnico José Pékerman a la cabeza. El estratega argentino, sin embargo, les dio una enorme lección de conocimiento, de convicción, de confianza y de humildad, una sonora bofetada a sus detractores. Si bien contra Uruguay fue justo reconocer la superioridad del rival y la amplia diferencia en el marcador, contra Chile hay que decir que Colombia nunca mereció perder; es más: nunca mereció estar por debajo en el marcador. En cambio, especialmente en el último cuarto de hora, sumó argumentos para haberse regresado a casa con algo más que un buen punto.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
Volvieron la sonrisa y la alegría a los rostros de los jugadores colombianos, y también del país deportivo. El empate 1-1 con Chile en Santiago tuvo el sabor de una victoria.

Está claro que camino de Rusia-2018 los enemigos de la Tricolor no son los nueve países hermanos de Suramérica, sino las hienas de los medios de comunicación y los buitres de las redes sociales, insaciables y dañinas criaturas que se regodeaban con la incertidumbre y la inestabilidad que rodeaba al grupo. Y está claro que la Selección es mucho mejor que sus dirigentes, que un buen sector de la hinchada (la que solo concibe ganar) y, por supuesto, que prácticamente toda la prensa deportiva (que piensa con los riñones, analiza con los testículos y opina con los pies). Contra Chile, Colombia volvió a ser la familia feliz que tantas alegrías nos brindó en el pasado reciente, el colectivo dispuesto a superar cuantas dificultades se interpongan en su camino, incluidas aquellas surgidas de sus propias entrañas.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
James Rodríguez volvió a ser el héroe de la Tricolor: a pesar de no haber jugado un gran partido, se apuntó con el gol que valió el empate. Un pilar indispensable.

El partido contra el rey de América se antojaba de alto riesgo para Colombia. Por el fulgurante comienzo de la Roja, que venció 2-0 a Brasil y luego amargó a Perú (4-3); por el dubitativo arranque de la Tricolor, con un triunfo que a nadie convenció (2-0 a Perú) y una caída que a todos preocupó (0-3 con Uruguay); por la ausencia de pilares de la estructura del esquema de Pékerman; por la floja respuesta de algunos de los jugadores que el DT llamó como alternativas; por el ambiente enrarecido a raíz del bajo nivel futbolístico y los líos administrativos en la Federación; por la campaña de desprestigio que iniciaron aquellos para los que Pékerman y su grupo de colaboradores son un estorbo; por ese desencanto de la hinchada, que se acostumbró a reír y se olvidó que en el fútbol también hay que aprender a llorar.

Desde que se conoció la convocatoria para esta doble jornada, las críticas arreciaron. Que por qué este y no el otro, que por qué este ahora sí y este ahora no, en fin. Es producto de la creencia estúpida, cultivada desde los medios de comunicación, de que en cada hincha hay un técnico; es mentira: en cada hincha no hay más que eso, un hincha, un ser apasionado que no se ha preparado, que no se ha formado para ver y analizar el fútbol y, menos aún, para vivirlo y sobre todo padecerlo las 24 horas durante siete días de la semana, como sí lo hace un verdadero entrenador. Pero, claro, es una estrategia fácil para dividir, para distorsionar la realidad, para crear malestar, para indisponer, para sembrar cizaña.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
Arturo Vidal, el mejor de Chile, puso a ganar al local antes de finalizar el primer tiempo. Un resultado que, por lo visto, se antojaba injusto.

Tan pronto se conoció la formación inicialista de Colombia, quedó claro que Pékerman es no solo un hombre humilde, sino también un técnico inteligente que ve muy bien el fútbol. Humilde porque sin decirlo reconoce que se equivoca y procura corregir; no es terco para insistir con jugadores que no se encuentran en su mejor nivel y los desplaza a pesar de las críticas para darles lugar a otros que pueden hacerlo mejor. Inteligente, porque leyó muy bien el partido, entendió cuál era el camino para cerrar los peligrosos circuitos ofensivos de Chile y, además, buscar aprovechar sus ya conocidas falencias defensivas (las que el débil Perú expuso en el último partido). Desde el pizarrón, sin haber saltado al campo de juego, ya Colombia superaba a Chile, y eso fue lo que se evidenció en el primer tiempo.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
El técnico Jorge Sampaoli, como su equipo, sufrió el partido y nunca se vio cómodo. Colombia maniató al campeón de América y le arrebató un valioso punto.

La defensa, a pesar de haber ofrecido un mal balance en Montevideo, se mantuvo; se mantuvo porque no hay más jugadores de los cuales echar mano. El medio, en cambio, ofreció una nueva y refrescante versión: debutó Daniel Torres, que acompañó a Carlos Sánchez y Alexánder Mejía, un sólido bloque de marca que cumplió la tarea a cabalidad. James Rodríguez regresó para asumir su rol creativo y adelante el DT sorprendió con una pareja inédita: la potencia de Luis Fernando Muriel sumada a la movilidad y la velocidad de Jackson Martínez. Esta vez, el entrenador dejó afuera a varios de los que los sabihondos de los medios de comunicación exigen sin contemplación, se jugó la suya y, una vez más, salió airoso.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
Al terminar el primer tiempo, la desazón reinaba en las filas de la Tricolor: pese al buen juego, el resultado era adverso. La historia cambió en el segundo período.

En esa primera etapa, con pocas y no muy claras opciones de gol, el visitante le impuso condiciones al local. Lo obligó a jugar lejos de su arco, lo limitó a jugar al pelotazo frontal, lo maniató por los costados, lo enredó en la mitad del campo y, cuando pudo, lo atacó. Chile nunca estuvo cómodo, nunca pudo desplegar su temible juego, nunca encontró los espacios para aprovechar la velocidad de sus atacantes. Por eso, el 0-0 era el resultado lógico al cabo de esos primeros 45 minutos, por eso el gol del Rey Arturo Vidal cuando ya el tiempo expiraba desentonó, por eso se antojó injusto, por eso cayó como un mazazo sobre el ánimo de los jugadores colombianos. Un reto más para Pékerman y sus muchachos, que regresaron al camerino con la desazón de ir en desventaja, a pesar del buen trabajo realizado.

En el período complementario, sin embargo, se despejó uno de los grandes interrogantes: ¿tendrá capacidad de reacción la Selección Colombia? Sí, la tuvo. Con buen fútbol, con sacrificio, con orden, con tesón, con disciplina, con inteligencia, con personalidad, con amor propio, justamente los mismos ingredientes que en la eliminatoria pasada le permitieron ser protagonista bien arriba y los mismos que la llevaron a un inédito quinto puesto en el Mundial de Brasil-2014. Como le había ocurrido a la Tricolor en Montevideo, esta vez fue Chile el equipo que lució desconcertado, desubicado, desconectado, desangelado; el campeón de América perdió los papeles y quedó a merced de un rival que careció de suerte para sacar réditos de su muy buena disposición. Por eso, la iniciativa de Chile en los primeros minutos fue solo un espejismo, porque la verdad fue que el mando lo tenía Colombia.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
La temible delantera chilena, la más goleadora de las dos primeras jornadas, fue bien controlada por la zaga colombiana. Eduardo Vargas apenas si apareció.

Despojándose de sus miedos, de sus pesadillas recientes, de esas inseguridades que tantos problemas causaron en partidos anteriores, el conjunto nacional ofreció la mejor versión del último año, desde que quedó eliminado de la Copa Mundo. Ahogó a Chile, le cortó la comunicación con sus delanteros (que quedaron aislados), le ganó el mediocampo y con transiciones rápidas y efectivas convirtió al golero Claudio Bravo en una de las figuras del partido. De no haber mediado la buena actuación del meta del FC Barcelona, sin duda el triunfo hubiera sido para el visitante. Pero tanto va el cántaro al agua que alguna vez se rompe, y fue James (al que no pocos pedían a gritos que fuera sustituido) el que hizo justicia. Tras el empate, Chile no fue capaz de reaccionar y, más bien, en varias ocasiones se salvó del gol que significaba la derrota. Solo en el tiempo de reposición, cuando ya Colombia se preocupaba únicamente por conservar el punto conquistado, el dueño de casa tuvo un respiro y pudo acercarse de nuevo, aunque sin peligro, a los predios de David Ospina.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
Los hinchas chilenos, que colmaron las tribunas del Estadio Nacional de Santiago, confiaban en una nueva victoria de su equipo. Al final, celebraron el empate.

Cuando sonó el pito del árbitro paraguayo Enrique Cáceres, en cada rincón de la geografía futbolística nacional volvieron a sonar las vuvuzelas, volvieron a aparecer las sonrisas, volvieron a escucharse las consignas de la alegría. Fue un empate, pero se celebró como una victoria. Antes de que se diera el primer puntapié, no eran pocos los que daban por descontada la derrota y no menos los que pronosticaban otra goleada en contra. Pero no contaban con la astucia del DT Pékerman y sus muchachos, que brindaron una nueva lección de amor por la camiseta. Colombia jugó el mejor partido después del Mundial-2014 y demostró que está lejos de claudicar, como tantos vaticinaban. En este comienzo de eliminatoria, que ha sido tan complicado, un resultado como el logrado en Santiago frente al rival al que todos hoy le temen es un oasis en el desierto bajo el sol.

Ahora se viene Argentina, sin Messi, Agüero y quizá sin Tévez, pero con todo el peso de su historia, con todo el talento de su constelación, con todas las urgencias de un arranque lleno de dudas y con muy pocas certezas. Un partido que a Colombia no le está permitido perder, por la rivalidad con la Albiceleste y, especialmente, porque es el contendor odiado por los hinchas. Más allá de esas frases de cajón, el duelo que se librará el martes 17 en el estadio Metropolitano de Barranquilla servirá para intentar certificar que lo ocurrido esta noche en Santiago de Chile no fue una casualidad, sino que se trata del despertar de la mejor versión de la Selección Colombia. Un empate que sabe a victoria porque se volvió a jugar bien, porque se mostró jerarquía, porque se jugó de tú a tú, porque se recuperó la identidad del juego, porque se exhibió personalidad, porque se terminó acosando al rival, porque se borró la magra imagen ofrecida en Montevideo.

Colombia Mundial en Contravía rumbo a Rusia-2018
A pesar de la floja última actuación, los hinchas acompañaron de nuevo a la Tricolor. En las tribunas se reflejaron la alegría y el optimismo de los aficionados.

Publicado por

Admin

Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *