CA-100: esa coqueta y encantadora centenaria

La Copa América Centenario es un éxito antes de que se haya dado el primer puntapié, porque el menú que se cocina a fuego lento promete satisfacer los paladares más exigentes.

Colombia Mundial En Contravía rumbo a la Copa América CentenarioCentenaria y nostálgica, exhibiendo orgullosamente esas arrugas forjadas por la experiencia, por el inefable paso del tiempo, la Copa América mantiene, sin embargo, su espíritu joven. Coqueta y con atributos innegables, el torneo de selecciones más antiguo del planeta fútbol, esa especie de ‘mundialito’ suramericano, se renueva sin cirugía estética para ofrecer la mejor de sus caras en esta especial celebración. Son cien años, pero parece que fueran solo 15, como para que a nadie le quede duda de que los mejores momentos, los más felices, son los que están por venir.

Colombia Mundial En Contravía rumbo a la Copa América Centenario
Un trofeo especial para una celebración especial: por primera vez, el campeón se quedará en propiedad con la Copa América (Conmebol.com).

A veces suena a frase de cajón, a una de esas necesarias declaraciones políticamente correctas, pero en muchas ocasiones también es la realidad: “Acabamos de cerrar la mejor Copa América de la historia”. Se dijo en 2001, en el estadio El Campín, de Bogotá; se dijo en 2004, en el Nacional, de Lima; y en José Encarnación ‘Pachencho’ Romero, de Maracaibo, en 2007; en el Monumental Antonio Vespucio Liberti, de Buenos Aires, en 2011, y en el Nacional, de Santiago, el año pasado. Y se dirá también el próximo 26 de junio, en el MetLife Stadium, de East Rutherford cuando caiga el telón de la cuadragésimo quinta edición del torneo. Y así es: aunque siempre hay algo por mejorar, aunque no siempre la logística sale como se prevé, son más, muchos más, los aspectos positivos, los que vale la pena destacar en lo deportivo, lo organizativo y lo económico.


CA-100: con la cabeza en otra parte


El éxito en el fútbol, como en cualquier otra actividad de la vida, está en la evolución. Aprender de los errores cometidos en el pasado, tratar de evitar tropezar con la misma piedra, reforzar aquello que está bien y, por supuesto, explorar espacios, destinos o fórmulas de competencia que renueven el entusiasmo de los hinchas, que hagan más atractivo el torneo. Y, en ese sentido, la Copa América Centenario ya es un éxito antes de que se haya dado el primer puntapié, porque reúne todas y cada una de las condiciones previamente mencionadas. El menú que se cocina a fuego lento por estos días, consumiendo los segundos, los minutos y las horas que nos separan del comienzo de las emociones, promete satisfacer los paladares más exigentes. Lo mejor de todo es que será una cena con nítido sabor internacional, en la que cada uno de los chefs (o directores técnicos) espera sorprender gratamente a los comensales.

Colombia Mundial En Contravía rumbo a la Copa América Centenario
Colombia, que en las dos últimas ediciones quedó en deuda, tendrá el honor de jugar el partido inaugural frente a Estados Unidos, el anfitrión (Conmebol.com).

Esta, la edición 45 de la Copa América, será la séptima extraordinaria de la historia. Ese ya es un hecho destacado, porque la última que estuvo marcada con ese rótulo fue la que se disputó a finales de 1959 en Ecuador, para estrenar el hoy viejo estadio Modelo de Guayaquil, que hasta entrados los años 80 fue compartido por los dos elencos del puerto sobre el Pacífico: Emelec y Barcelona. En noviembre de 2006, su nombre fue cambiado y ahora se conoce como estadio Alberto J. Spencer, en honor de la fallecida leyenda ecuatoriana, que marcó historia como máximo goleador de la Copa Libertadores de América, con los colores del Peñarol uruguayo, y del Barcelona. Hoy es la casa del casi desconocido Rocafuerte FC, de la segunda división del fútbol ecuatoriano. Aquella vez, Uruguay ganó por décima ocasión el torneo continental y, de paso, evitó que Argentina lograra el segundo tricampeonato de su palmarés (había ganado en Perú-1957 y en Argentina-1959).

Eso significa que desde hace 57 años no se lleva a cabo una edición extraordinaria y, por lo tanto, constituye un privilegio único para los hinchas del siglo XXI disfrutarla. Aunque son comunes las versiones de prensa que insisten en restarles valor a esos torneos que se salieron de la horma establecida, no existe un solo argumento válido para declararnos inválidos. Se suele decir que en esas oportunidades no se entregó el trofeo, pero ese es un detalle menor, prácticamente insignificante, muestra más del folclor suramericano que otra cosa. También se cuenta que fueron ocasiones en las que hubo pocos participantes, pero esa es otra mentira: solo dos veces, de las primeras 27 de la historia, estuvieron en acción al menos ocho equipos (Ecuador-1947 y Brasil-1949).

Colombia Mundial En Contravía rumbo a la Copa América Centenario
Argentina fue finalista en tres de las cuatro últimas ediciones de la Copa América, pero acumula 23 años sin conseguir alzar el trofeo. Es candidata (Conmebol.com).

La Copa América Centenario, así mismo, rompe la historia escrita hasta ahora en dos aspectos: por primera vez habrá 16 equipos en competencia y será también la primera ocasión en que la sede no es un país de Suramérica. Una de las críticas habituales al torneo, especialmente por parte de aquellos que se empeñan en observar únicamente lo negativo o en ver de manera negativa algo que sencillamente no lo es, es aquella de que no concuerda un torneo que se llama Copa América si solo contempla los países de Suramérica. En este 2016, sin embargo, para complacerlos a todos, la CA-100 la juegan equipos de cada una de las tres subregiones del continente: Norteamérica, Centroamérica y el Caribe y Suramérica. Quizás nunca más se vuelva a jugar así, con tantos participantes y en un país ‘foráneo’, así que hay que vivirla con intensidad y gozársela al máximo.

Por la novedad, porque los escenarios son de primera categoría, por la celebración centenaria, el grueso de la afición futbolística suramericana aceptó, casi a regañadientes, este experimento. Pero está claro que no se puede volver norma, so pena de repetir los errores de los años 70 y comienzos de los 80, cuando la Copa América se disputó en todos los países, por grupos y sin sede fija, y resultó un esperpento que alejó a los hinchas de los estadios. A nadie se le puede olvidar, ni siquiera a los creativos directivos suramericanos en busca de tesoros escondidos en la tierra del Tío Sam, que la Copa América es nuestra y que, si bien son bienvenidos los invitados de otras latitudes, el peor error que se podría cometer es aquel de arrancarla de ese territorio fértil en el que echó raíces y germinó abundantemente a lo largo de un siglo.

Colombia Mundial En Contravía rumbo a la Copa América Centenario
Venezuela, uno de los dos países que nunca ganaron la Copa América, registrará el debut oficial del técnico Rafael Dudamel (Conmebol.com).

Norte y Centroamérica aportan una cuota con perfiles disímiles: Estados Unidos y México están llamados a ser protagonistas de primer orden, a arrebatarles protagonismo a los elencos del Cono Sur. Costa Rica y Jamaica, que acumulan experiencia en la Copa Mundo, pretenden demostrar que el fútbol de la Concacaf no se limita a gringos y aztecas y que hay otros horizontes interesantes y atractivos. Haití y Panamá, los debutantes, en cambio, parten con una premisa clara: no desentonar. Haber conseguido el cupo a esta histórica celebración ya es una ganancia y solo les resta evitar ser convidados de piedra. Lo lógico es que al menos uno de los grandes avanzara a semifinales, que uno de los del medio llegaran a los cuartos de final y que los chicos se despidan de manera decorosa, sin sufrir humillaciones ni vergüenzas. Hay, sin embargo, un antecedente contra el que deben luchar: Estados Unidos fue último en 2007, su más reciente participación, mientras que México fue último en 2011 y penúltimo en 2015.

Por Suramérica, son Argentina, Brasil y Uruguay, los que más veces alzaron el trofeo (14, 8 y 15 veces, respectivamente), los que deben jalar el lote. La Albiceleste, además, quiere darse una nueva oportunidad después de haber perdido el año pasado la tercera final en cuatro ediciones. Curiosamente, en la única oportunidad que no llegó al partido decisivo fue en 2011, como local, cuando debió conformarse con un discretísimo séptimo puesto, la peor figuración de su palmarés (igual a la de 1975). En Perú-2004 y Venezuela-2007 cayó con Brasil y en Chile-2015, se sabe, su verdugo fue la Roja. Como dicen los hípicos antes de acercarse a la taquilla, está en turno riguroso: es el candidato 1A. Puede ser, además, la última oportunidad de Lio Messi de adueñarse del trofeo que caprichosamente se les negó al brasileño Pelé y a su compatriota Diego Armando Maradona. Y no sobra recordar que Argentina acredita 23 años de sinsabores, pues la última vez que dio la vuelta olímpica fue en 1993, un lejano recuerdo que corre el riesgo de refundirse en la memoria.

Colombia Mundial En Contravía rumbo a la Copa América Centenario
Ahora con el hispano-argentino Juan Antonio Pizzi en el banquillo, Chile tiene el reto de defender la corona lograda en 2015 (Conmebol.com).

El caso de Brasil es distinto, aunque la urgencia es idéntica: de la misma manera que sus hinchas y directivos lo hicieron durante décadas con la Copa Libertadores, despreciaron la Copa América mucho tiempo. Enviaron elencos de segundo y hasta tercer orden que les significaron penosos resultados (incluido un increíble último puesto, en 1923. Luego, abrió los ojos y se dio cuenta de que los certámenes continentales, el de clubes y el de selecciones, eran la vitrina en la que argentinos y uruguayos exhibía a sus estrellas, a las que los poderosos gigantes europeos se rapaban. Entonces, decidió entrar en el juego: desde 1989, cuando rompió un ayuno de 40 años sin triunfos, ganó la Copa América cinco veces, contra dos de Argentina, dos de Uruguay, una de Colombia y otra de Chile. Y dado que el sueño de alzar la Copa Mundo en su patio terminó convertido en la más terrible pesadilla, la CA-100 puede servir como elíxir para calmar los sufrimientos de la Auriverde.

Uruguay, en cambio, no tiene esa obligación. Hasta podría decirse que ‘no necesita’ ganar la Copa América, porque vive una etapa de vacas gordas: es líder de la eliminatoria al Mundial de Rusia-2018 y en 2011 se dio el lujo y el placer de quedar como el más ganador de la historia al conquistar su decimoquinta corona justamente en la casa de su más enconado rival: Argentina. Está claro, entonces, que si el elenco del Maestro Óscar Washington Tabárez no es el campeón, tampoco habrá dramas en Montevideo y nadie se rasgará las vestiduras. Pero también sabemos que, en ausencia de actuaciones destacadas en la Copa Mundo, ha sido la Copa América el certamen que le ha permitido a este país de pequeña geografía e inmensa tradición y riqueza futbolística, mantenerse vigente en el firmamento internacional. Y así como fue bicampeón olímpico en los años 20, como fue el primer campeón orbital, como fue el que le protagonizó la victoria más famosa de la historia del fútbol (el Maracanazo), también quiere ser el dueño de la edición centenaria.

Colombia Mundial En Contravía rumbo a la Copa América Centenario
Para Brasil, ganar la Copa América Centenario sería dejar atrás la penosa actuación del Mundial-2014 y su mal presente en la eliminatoria a Rusia-2018 (Conmebol.com).

Y tras ellos aparecen Chile, el campeón defensor; Colombia, que tiene deudas pendientes en este certamen; Paraguay, que ya sabe lo que es dar la sorpresa en el torneo continental; y Ecuador, que sueña con obtener el primer trofeo internacional de su palmarés. Y más atrás están Perú, ese mastodonte que se halla en estado de hibernación y en algún momento se despertará; Bolivia y Venezuela, que no se resignan a ocupar el último vagón y ser meros testigos de las glorias de otros. Porque, no hay que perderlo de vista, la historia de la Copa América ha demostrado que siempre se vale soñar, que cualquier sorpresa es posible, y cuando comience a rodar el balón las diferencias futbolísticas pueden convertirse en una mera anécdota. Esa, por supuesto, es parte de la magia que convierte a este torneo en una experiencia siempre apasionante.

Centenaria y nostálgica, exhibiendo orgullosamente esas arrugas forjadas por la experiencia, por el inefable paso del tiempo, la Copa América mantiene su espíritu joven. Coqueta y con atributos innegables, el torneo de selecciones más antiguo del planeta fútbol, nos ofrece en 2016 una cara renovada, especialmente dispuesta para la celebración. Son cien años, pero parece que fueran solo 15, como para que a nadie le quede duda de que los mejores momentos, los más felices, son los que están por venir.

Colombia Mundial En Contravía rumbo a la Copa América Centenario
Este viernes 3 de junio, en la noche, se pone en marcha la histórica edición extraordinaria de la Copa América Centenario. Avanza la cuenta regresiva…

 

Publicado por

Admin

Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *