Blatter mató dos pájaros de un tiro

ColombiaMundial(3)Con la decisión de jugar el Mundial de Catar-2022 en invierno, el presidente de la FIFA logró alinear a su alrededor a la dirigencia del fútbol y, de paso, garantizar el apoyo para ser reelegido en el cargo. La olla podrida tarde o temprano estallará.

El alma de los dirigentes del fútbol europeo, de sus federaciones, tiene precio: 400 millones de dólares. Por ese monto se lo vendieron, hace pocos días, a ese diablo llamado Joseph Blatter, el presidente de la FIFA. Gracias a ese apoyo, el suizo mató dos pájaros de un tiro: por un lado, les cubrió la espalda a sus socios cataríes y, contra viento y marea, sin importar el costo deportivo, anunció que el Mundial-2022 se jugará entre noviembre y diciembre; por el otro, garantizó el apoyo político necesario para, el próximo mes de mayo, continuar al mando de la multinacional de la corrupción.

Que el Mundial se juegue en verano o invierno a pocos les importa. En 1978, por ejemplo, la cita se cumplió en Argentina durante el invierno, pero el verdadero malestar lo provocó la dictadura militar, que enrareció el ambiente deportivo. El de 2010, en Suráfrica, también se disputó en esa estación, sin inconvenientes. En la otra orilla, en 1970 y 1986 México acogió la cita ecuménica al tenor de 30 y más grados de temperatura, pero todos sabemos que son dos de las ediciones de la Copa Mundo más recordadas: la primera consagró al brasileño Pelé y la segunda, al argentino Diego Armando Maradona. Y siempre que se jugó en Europa, diez de las veinte ocasiones, fue en verano. El clima, entonces, no es la cuestión.

El poder de corrupción y la habilidad política garantizaron que Joseph Blatter seguirá cuatro años más al mando de la FIFA.
El poder de corrupción y la habilidad política garantizaron que el suizo Joseph Blatter seguirá cuatro años más al mando de la FIFA. La elección será el próximo mes de mayo.

Hace poco, la FIFA informó que la final de Catar-2022 se jugará el 18 de diciembre, día nacional de ese país asiático, según la recomendación del comité ejecutivo de la entidad. En principio, quedó planteado que la competencia dure 28 días, es decir, cuatro semanas exactas, o cuatro días menos que las más recientes ediciones. Con ese cambio, se sabe, se requiere un drástico ajuste la programación de prácticamente todas las ligas del planeta fútbol: en Europa los torneos están en plena ebullición, tanto los locales como los continentales, mientras que en América por esas fechas se viven las emociones de la recta final hacia la vuelta olímpica de fin de año.


También le puede interesar: El golazo de Alí Babá y sus 40 ladrones


Fueron dos los argumentos esgrimidos para sustentar la decisión: las elevadas temperaturas del verano asiático, que rondan los 50 grados centígrados, y que según la FIFA ponen en riesgo no solo la integridad física de los deportistas, sino también la de aficionados y demás agentes involucrados (periodistas, por ejemplo). Segundo, que hay casi siete años para adecuar los calendarios y, por eso, el eventual perjuicio, a la larga, no se daría. La polémica se inició el mismo 2 de diciembre de 2010, día en que se otorgó la sede al emirato, a pesar de que las cláusulas de la elección, previamente establecidas, determinaban que el torneo debía llevarse a cabo en las fechas tradicionales, es decir, entre junio y julio. Luego aparecieron las evidencias de que la sede se otorgó tras una larga cadena de irregularidades que involucró sobornos y dádivas, un bochornoso escándalo que terminó por mostrarle al mundo la verdadera cara de la FIFA: la de la multinacional de la corrupción.

Aquello del juego limpio no es más que letra muerta, porque si por algo se caracteriza la FIFA es por sus prácticas al margen de la decencia.
Aquello del juego limpio no es más que letra muerta, porque si por algo se caracteriza la FIFA es por sus prácticas al margen de la decencia.

Catar, cabe recordarlo, obtuvo un total de 14 votos contra los 8 de Estados Unidos. Japón, Corea del Sur y Australia fueron las otras candidaturas en liza. En el momento de anunciar la sede, la FIFA explicó que emplearía alta tecnología para mantener una temperatura promedio de 20 grados centígrados en todos los estadios, pero poco tiempo después el propio Blatter aplicó reversa y cambió el discurso: “No sería responsable jugar durante el verano, como tampoco es posible refrescar todo un país”, afirmó. Y más tarde, a pesar del juicioso informe elaborado por el estadounidense Michael J. Garcia que comprobó la corruptela que manchó la pelota en el seno de la FIFA, la trama continuó.


También puede interesarle: La pelota sí se mancha con la corrupción en la FIFA


Dado que Blatter se esmeró en mantener tapada la olla podrida, y contra viento y marea se empeñó en silenciar las investigaciones para sostener la sede en Catar, solo había dos opciones posibles: jugar en verano o hacerlo en invierno. Lo decente hubiera sido reconocer la corrupción, revelar los nombres de los responsables, ponerlos a órdenes de la justicia ordinaria y volver a adjudicar la sede, ahora sí en un concurso abierto y limpio. Sin embargo, todos lo sabemos, eso es mucho pedirle a la FIFA, eso es mucho pedirle a un pillo como Blatter, que actúa como el peor de los mafiosos de la camorra. Entonces, quedó planteado este esperpéntico escenario de jugar el Mundial en la víspera de la Navidad, sin importar las consecuencias deportivas. Al fin y al cabo, a la entidad, y a sus afiliadas, las federaciones nacionales, lo único que les importa es el dinero, siempre el cochino dinero.

Con la adjudicación de la sede del Mundial-2022 a Catar se edificó uno de los escándalos de corrupción más grandes de la historia del deporte.
Con la adjudicación de la sede del Mundial-2022 a Catar se edificó uno de los escándalos de corrupción más grandes de la historia del deporte.

Este singular partido dejó un solo ganador y muchos perdedores: ganó Blatter, que de paso se atornilló a su silla por cuatro años más, para continuar con sus fechorías, y perdieron los clubes profesionales de todo el mundo, dueños de los derechos de los jugadores. Porque todos los demás actores se rindieron a los pies del suizo, que hizo gala de su generosidad repartiendo dinero a montones: hasta el sindicato internacional de jugadores (FIFPro) se alineó con las seis confederaciones regionales. Por fuera de la rosca solo quedaron las ligas europeas y la Asociación de Clubes Europeos (ECA, por sus siglas en inglés). “Esta decisión perturbará y causará un grave daño al normal desarrollo de las competencias”, anunció Javier Tebas, presidente de la Liga de Fútbol Profesional (LFP) de España, mientras que Richard Scudamore, presidente de la Liga Premier inglesa, apuntó que “es decepcionante. Es una decisión correcta y sentimos que la UEFA nos abandonó”.

Realmente no los abandonó, simplemente se vendió: hace unos días, cuando la polémica alcanzaba su máxima expresión en la antesala del congreso de la ECA, la FIFA anunció el pago de más de 400 millones de dólares a los clubes como compensación por la presencia de sus jugadores en los Mundiales de 2018 y 2022. Así mismo, la UEFA se unió a la fiesta cuando su secretario general Gianni Infantino informó que, entre 2015 y 2018, la entidad repartirá 2240 millones de euros entre los clubes participantes en la Champions League y la Europa League. Eso, sin embargo, no calmó las aguas: según Frédéric Thiriez, presidente de la liga francesa, los campeonatos europeos intentarán llevar a los estrados judiciales a la FIFA, “por daños deportivos y económicos generados por la decisión de jugar el Mundial de Catar-2022 en fechas distintas a las habituales”. Para el dirigente, “el cambio de fechas produce serios perjuicios a los torneos y plantea serias dudas sobre los motivos de muchas personas involucradas en las decisiones. Muestra, además, la falta de buen gobierno en las organizaciones que dirigen el fútbol”.

El francés Michel Platini, presidente de la UEFA, era uno de los pocos que podia hacerle contrapeso a Blatter en la FIFA. Sin embargo, se alineó a su lado.
El francés Michel Platini, presidente de la UEFA, era uno de los pocos que podia hacerle contrapeso a Blatter en la FIFA. Sin embargo, se alineó a su lado.

La jugada maestra de Blatter, sin embargo, fue alinear a su alrededor a todos aquellos que en mayo próximo certificarán su reelección. Las federaciones deportivas son un híbrido intermedio entre la FIFA, dueña del ponqué, y los clubes profesionales, propietarios de la materia prima. Como una hábil garrapata, los organismos nacionales chupan sangra de aquí y de allá, y se posan bajo la sombra del árbol más grande. En este caso, por conveniencia ese árbol se llama FIFA, pero en cualquier curva del camino pueden cambiar de bando. Europa, que ejercía una débil resistencia a través de la candidatura del exfutbolista portugués Luis Figo, perdió sin haber saltado al campo de juego. Y Asia, que aspiraba a través del príncipe Ali bin Al Hussein, de Jordania, se quedó a mitad del camino a pesar del apoyo de los petrodólares. Porque, a la larga, pesaron más los corruptos petrodólares cataríes, los mismos que financiaron la adjudicación del Mundial-2022 y los que, tras bambalinas, mueven los hilos de la candidatura de Blatter.

El alemán Karl-Heiz Rummenigge, que apoya la reelección de Blatter, ahora se enfrenta al suizo desde su lugar como presidente de la Asociación de Clubes Europeos (ECA).
El alemán Karl-Heiz Rummenigge, que apoya la reelección de Blatter, ahora se enfrenta al suizo desde su lugar como presidente de la Asociación de Clubes Europeos (ECA).

Consciente de que las evidencias de las irregularidades podían causarle un grave daño y de que el nombre de Figo estaba en capacidad de abollar su candidatura, el suizo no encontró mejor estrategia que la conocida ‘mermelada’ colombiana: les untó la mano a todos los que, aún, dudaban en darle su voto. Platica por allí, platica por allá; promesas por aquí, promesas por allá; abracito por aquí, abracito por allá. No sobra recordar, así mismo, que Blatter acudió al reciente congreso de la Confederación Suramericana de Fútbol (CSF), un recinto al que hasta hoy su presencia nunca fue necesaria: en el fallecido argentino Humberto Grondona tenía su as de espadas, el hábil escudero que defendía sus intereses (los propios y los de Blatter, claro). Pero como el pope ya no está, al suizo no le quedó más remedio que pegarse la rodadita y alinear a los borreguitos. Cargos en la FIFA, dineros para los programas de la región y fotos en las redes sociales fueron parte del menú que garantizó que Suramérica, poderosa en lo deportivo, insignificante en lo directivo, se alineara con él.

La candidatura de Luis Figoa a la presidencia de la FIFA fue ave de corto vuelo: aterrizó sin haber podido surcar los aires. La maquinaria corrupta lo derrotó.
La candidatura de Luis Figo a la presidencia de la FIFA fue ave de corto vuelo: aterrizó sin haber podido surcar los aires. La maquinaria corrupta lo derrotó.

África y Asia, caldo de cultivo de las prácticas corruptas de la FIFA, fueron los primeros en entrar al redil del suizo, después de recibir su parte. El continente negro se ha convertido en el escenario ideal de los proyectos de desarrollo de la rectora orbital, a donde se transfieren regularmente jugosos fondos, mientras que para los asiáticos fue suficiente prueba de lealtad que Blatter moviera sus fichas para garantizar la sede del Mundial-2022 en Catar, a pesar de los inconvenientes y, especialmente, de las denuncias de corrupción. El poder de Oceanía es nulo y la Concacaf es un reconocido reino de la FIFA. Entonces, el único de los actores que todavía no desempeñaba el rol esperado era Europa, la UEFA. El primer paso se dio cuando el francés Michel Platini (su actual titular, también recientemente reelegido) declinó presentarse como antagonista del suizo. Sin embargo, aún persistía la resistencia de algunos sectores de la dirigencia del Viejo Continente, hartos de Blatter, su estilo dictatorial y, sobre todo, del manto de corrupción.

El camino que falta por recorrer se recorrió, hábilmente, en los escritorios. Varios de los lugartenientes de Blatter, todos ellos europeos, jugaron sus cartas y cerraron el círculo: la UEFA quedó a merced del mandamás. El problema, en todo caso, apenas comienza, porque los clubes profesionales no darán a torcer su brazo con facilidad. Y como dueños de la materia prima, de los payasos que hacen reír a los aficionados (por decirlo de otra manera), pelearán hasta el final. La FIFA y sus afiliadas esbozarán argumentos, expondrán reglamentos, amenazarán con sanciones, intentarán imponer su ley. Un partido de desarrollo incierto cuyo resultado es previsible: ¡perderá el fútbol! La credibilidad del deporte rey se minará, de la misma manera que el cáncer de las sustancias prohibidas estremeció los cimientos de una disciplina popular como el ciclismo. Falta ver qué actitud asumen los patrocinadores, los que hoy están bajo la sombra de la FIFA, preocupados por no verse salpicados por las secuelas de los escándalos, y los que financian a los equipos y, claro está, proveen los recursos para contratar a las megaestrellas.

La olla podrida de la FIFA, que se cocina a fuego lento, tarde temprano va a estallar. El fútbol, maravillosa creación de los ingleses, no soporta más escándalos.
La olla podrida de la FIFA, que se cocina a fuego lento, tarde temprano va a estallar. El fútbol, maravillosa creación de los ingleses, no soporta más escándalos.

La olla podrida de la FIFA sigue cocinando sus inmundicias a fuego lento y cada suceso nos demuestra que eso tan bello que es el fútbol, que tantas pasiones y emociones nos despierta, no es más que el campo en el que se juega un partido de egos y avaricia, de sobornos y tráfico de influencias, en el que algunos de sus jugadores, quedó demostrado, están en disposición de venderle el alma al diablo. El alma de los dirigentes del fútbol europeo, de sus federaciones, tiene precio: 400 millones de dólares.

 

Publicado por

Admin

Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *