Chile desentonó y se quedó por fuera de la Copa Mundo

El doble rey continental cayó 0-3 en su visita a Brasil y ni siquiera le alcanzó para la repesca. Venezuela dio la última sorpresa al derrotar a Paraguay en Asunción, y apearlo del Mundial. Con victoria sobre Bolivia, y fiesta, cerró Uruguay su clasificación directa.

Colombia Mundial En Contravía rumbo a Rusia-2018Mundial es Mundial, pero no hay actualmente, en el planeta fútbol, una competencia más emocionante, más apasionante, más sufrida y más gratificante que la eliminatoria suramericana. Y la que nos trajo hasta Rusia-2018 fue, sin duda, la mejor de la historia. Un que se recordará, especialmente, porque Chile, vigente bicampeón continental, sufrió un nocaut fulminante en el último asalto y se quedó por fuera de la fiesta. Continúa leyendo Chile desentonó y se quedó por fuera de la Copa Mundo

Colombia: otro paso en la ruta hacia Rusia-2018

La Tricolor acusó demasiado la ausencia de James Rodríguez. Mantuvo la segunda casilla y juega su suerte en los próximos duelos. Brasil, la siguiente escala del viaje.

Colombia Mundial En Contravía rumbo a Rusia-2018No se ganó, no se jugó bien, se sumó. Y a Rusia-2018 se llega sumando, sin duda. En ese sentido, Colombia dio un paso más en pos de un cupo directo a la próxima Copa Mundo, favorecida además por los resultados de sus rivales directos. Un empate sin goles y prácticamente sin emociones, uno de esos que dejan mal sabor de boca entre los hinchas, sobre todo entre aquellos que daban por descontada una victoria. Continúa leyendo Colombia: otro paso en la ruta hacia Rusia-2018

CA-100: Argentina vs. EE. UU., primera semifinal

La Albiceleste goleó 4-1 a Venezuela y disputará frente al local un cupo a la final de la Copa América Centenario. Messi llegó a 54 goles con su selección. Venezuela no fue la misma de la primera fase.

La Copa América Centenario se juega con Colombia Mundial En ContravíaLa cita estaba pactada, pero uno de los protagonistas anunciados no apareció: David dejó esperando a Goliat, que anduvo de paseo y sin despeinarse subió un escalón más. En Foxborough, en las afueras de Boston (Massachusetts), cerca de donde Diego Armando Maradona cumplió su última actuación con la camiseta albiceleste y en la Copa Mundo, Argentina venció 4-1 a una desconocida Venezuela y por cuarta vez en las últimas cinco ediciones es semifinalista. Ahora, de la mano de un Lio Messi al que le dieron como a violín prestado, se medirá a Estados Unidos por un cupo a la soñada final de esta Copa América Centenario. Continúa leyendo CA-100: Argentina vs. EE. UU., primera semifinal

CA-100: le llegó la hora a Lio Messi

Frente a Venezuela, Argentina busca un cupo a las semifinales de la Copa América, con EE. UU. esperando en el horizonte. Una ocasión propicia para acabar esa negra noche de 23 años.

El elenco inca venció 1-0 al debutante Haití y les sacó ventaja a Brasil y Ecuador, que igualaron sin goles. Muchas ganas, pero poco fútbol y mínimo poder ofensivo, las tendencias en el arranque. Pudo haber sido el mejor partido del torneo, pero se quedó en uno más. En uno más que se jugó con intensidad, en el que los jugadores se brindaron enteros en lo físico-atlético, pero quedaron en deuda en lo futbolístico. Brasil, uno de los máximos candidatos al título de la Copa América Centenario, igualó sin goles con Ecuador, en el cierre de la programación de la primera fecha del grupo B del torneo. Curiosamente, la última vez que la Auriverde se presentó en este mismo estadio Rose Bowl de Pasadena (California) el juego también terminó sin goles, aunque esa vez sí pudo celebrar. Aquella vez, el 17 de julio de 1994, empató con Italia al cabo de 120 minutos de partido, incluida la prórroga, y por primera vez en la historia la final de la Copa Mundo se definió con disparos desde el punto penalti. Tras los yerros de Franco Baresi y Daniele Massaro, el gran Roberto Baggio tenía la obligación de marcar el suyo, porque Dunga le había dado la ventaja a Brasil. Sin embargo, se recuerda, Robertino envió su lanzamiento por arriba del travesaño y después de 24 años de ayuno, con un elenco en contravía de la tradición del jogo bonito, el otrora Scratch levantó la Copa FIFA por primera vez para celebrar su tetracampeonato orbital. Contra Ecuador, en todo caso, no fueron muchos los motivos que quedaron para festejar. Otra vez, como hace casi 22 años, Dunga fue protagonista. Su Brasil, el peor Brasil de la historia del planeta fútbol, sorprendió con una formación en la que solo había un delantero, Jonas, y de esos que no le dan miedo ni siquiera a un niño. Detrás de él, en cambio, una línea de cinco volantes con tres obreros de la destrucción (Casemiro, Renato Augusto y Elías) y dos de corto más ofensivo (Willian y Philippe Coutinho). Un planteamiento rarísimo para el equipo que forjó fama de temible en virtud de su poderío ofensivo, algo que quedó enterrado en el pasado. La fórmula, en todo caso, le dio buenos resultados en el comienzo: logró el volumen ofensivo que tanto ha extrañado en los últimos tiempos y así consiguió poner en aprietos a un Ecuador que, distinto al de las eliminatorias, le costó trabajo acomodarse en el campo. El conjunto de Gustavo Quinteros tuvo que soportar primero el chaparrón brasileño antes de poder esgrimir sus habituales armas ofensivas. Con orden, con solidaridad y con una disciplina táctica loable, Ecuador poco a poco le fue mostrando a Brasil que podía pararse a pelear el partido de tú a tú. Le bajó intensidad y velocidad al juego y alejó las acciones de su área, para concentrarlas en zona céntrica del campo. Y ahí sí, entonces, sacó las garras: desborde por los costados, avances veloces con Jefferson Montero, Antonio Valencia, Míller Bolaños y Énner Valencia y acompañamiento con volantes como Walter Ayoví y Christian Noboa, que causaron zozobra con disparos de media distancia. Fue cuando el partido se hizo de ida y vuelta, aunque sin la profundidad necesaria. Ambos equipos gozaron de buenas opciones para abrir el marcador, pero fallaron en la definición. La segunda parte nos mostró al Brasil al que estamos acostumbrados recientemente: sin ideas, sin alternativas ofensivas, sin capacidad para retener el balón y darle un tránsito adecuado y, por supuesto, con problemas defensivos. Decayó tanto la producción, que el técnico Dunga tuvo que excluir a Willian y Jonas, dos de sus elementos ofensivos, en procura de un revulsivo que no llegó. Ecuador, que ya se había despojado de los temores del comienzo, buscó quedarse con una victoria de características históricas, pero no le alcanzó. Sus delanteros fueron demasiado precipitados ante el arquero Alisson y, por eso, no pudieron convertir. Y el partido cayó en un letargo quizás producto del frenético ritmo del arranque, seguramente fruto del conformismo. Considerados los candidatos para avanzar a los cuartos de final en este grupo B, Brasil y Ecuador quedaron en deuda. Corrieron mucho, pero ofrecieron escasas ideas ofensivas y, mucho menos, poder goleador. El próximo miércoles 8 de junio, en Orlando (Florida), al otro extremo del país, Brasil se las verá con Haití, débil en argumentos futbolísticos, pero muy fuerte en entusiasmo y duro de roer. Ese mismo día, pero en Glendale (Arizona), Ecuador se enfrentará a Perú, que sufrió para vencer a los del Caribe, pero se situó como líder de la zona gracias a un solitario gol de Paolo Guerrero. Se presagiaba un grupo cómodo para Brasil, pero los primeros compases nos mostraron que no va a ser un camino tapizado de pétalos y que, por el contrario, habrá varias espinas. Perú hizo la tarea: venció 1-0 a Haití Una hora necesitó el equipo de Ricardo ‘Tigre’ Gareca antes de tener un respiro contra un duro Haití, que tuvo un decoroso debut en la Copa América Centenario. Un solitario gol de José Paolo Guerrero, a los 16 minutos del segundo tiempo, bastó para conquistar los tres primeros puntos que dejan al elenco inca en la cabeza del grupo B. Ahora, sin embargo, tendrá que medirse con Ecuador y Brasil, los rivales más fuertes de la zona. El partido se disputó en el Centurylink Field de Seattle (Washington), con el arbitraje del panameño John Pitti. Fiel a sus más recientes presentaciones en el torneo, que significaron sendos terceros puestos en Argentina-2011 y Chile-2015, Perú salió a demostrar que puede ser protagonista. Aunque en el ataque solo estaba Guerrero, máximo anotador de las dos citas mencionadas, el técnico Gareca se preocupó de ponerle compañía con una línea de tres en su espalda, conformada por Alejandro Hohberg, Christian Cueva y Édison Flórez. Pero tuvo que porfiar mucho Perú antes de darse una tregua. Y aunque gozó de otras oportunidades para aumentar la diferencia, no tuvo tranquilidad ni puntería para hacerlo y terminó sufriendo, agotado mental, física y futbolísticamente por el esfuerzo realizado. Haití, que recientemente había enfrentado a Colombia y había dejado una pobre impresión, vendió cara la derrota. De hecho, hasta pudo empatar en la última jugada, en tiempo de reposición, en una increíble jugada de pelota quieta que Kervens Melfort no pudo concretar de cabeza. No fue mucho, en todo caso, lo que el elenco del Caribe mostró en ataque, pero dejó claro que su intención es la de no ser un convidado de piedra en el grupo, el comodín para sus rivales. Hizo gala de su fortaleza física, de su generoso despliegue, y mordió en todos los terrenos. Pegó con la complacencia del árbitro Pitti e incomodó a su rival de principio a fin. Más allá del resultado, fue un buen debut para los haitianos, que ahora intentarán ser la piedra en el zapato de Brasil y Ecuador. El próximo miércoles 8 de junio, Brasil irá contra Haití, un duelo que sobre el papel luce desequilibrado, pero que puede significar una sorpresa de grandes proporciones. Después, Ecuador y Perú rivalizarán en un partido que, sin duda, será decisivo en el futuro del grupo B. Si ganan los incas, asegurarán un lugar en los cuartos de final, mientras que un empate o una victoria de los ecuatorianos aplazará el fin de las emociones hasta la tercera jornada.Tras pasar de agache en la primera ronda, con apenas una exposición mediática frente a Panamá, Lio Messi, el mejor jugador del planeta fútbol, enfrenta desde este sábado en Foxborough, en las afueras de Boston (Massachusetts), uno de los pocos fantasmas que le quedan por batir en su fantástica trayectoria profesional: ganar un título con la Selección Argentina. El equipo de Gerardo ‘Tata’ Martino se medirá a la sorprendente Venezuela en procura de un cupo a la semifinal de la Copa América Centenario, instancia en la que ya les espera el local Estados Unidos. Continúa leyendo CA-100: le llegó la hora a Lio Messi