¿Quién será el mejor jugador del Mundial?

Cristiano Ronaldo, mejor jugador del mundo en 2013 según la FIFA, fue el único de los aspirantes que desentonó en el arranque, y lo hizo feo. Messi, Benzema, Neymar, Mueller, Robben y Van Persie, otros candidatos.

LibroLa única verdad cierta del fútbol es que siempre hay revancha, y lo ocurrido con España tras su arranque con derrota en Suráfrica-2010 es clara muestra de ello. Por eso, es atrevido hacer un pronóstico a la luz de un solo resultado, pues cualquier equipo, cualquier jugador, puede levantarse tras un tropezón y cambiar radicalmente el rumbo de la historia. Sin embargo, vistos 28 de los 32 elencos que optan por la corona orbital (los únicos estrenos pendientes son Bélgica, Argelia, Rusia y Corea del Sur, los integrantes del grupo H) la carrera por el título de mejor futbolista del mundo nos ofreció algunas pistas.

El brasileño Neymar, el argentino Lionel Messi, el portugués Cristiano Ronaldo y el francés Franck Ribéry, precisamente los mismos que optaron el año pasado por el galardón otorgado por la FIFA al término de cada temporada, eran los primeros integrantes del abanico. El galo, empero, quedó por fuera de la carrera y del Mundial por cuenta de una lesión y de esta manera cerró un año lamentable. Cuando lo había ganado todo en 2013 con el Bayern Munich, apenas fue tercero en el concurso de la rectora orbital: los honores recayeron en el lusitano, que irónicamente nada ganó. Y en este 2014 Ribéry, a pesar de haber refrendado el título de la Bundesliga con lujo de detalles, falló en la Champions League y, por eso, su balance es saldo en rojo.

Neymar no ha podido lucir en el FC Barcelona como lo hizo en el Santos o lo hace en la Selección Brasil. Brilló el año pasado en la Copa Confederaciones y se sobresalió también en la apertura de Brasil-2014 con un doblete contra Croacia en un partido salpicado por el mal arbitraje del japonés Yuichi Nishimura. Está claro, sin embargo, que en su país, rodeado por su gente, moviéndose en un ambiente que le es familiar, el brasileño puede cerrar las bocas de sus detractores. Eso sí, para poder aspirar al rótulo de mejor futbolista del planeta debe esforzarse más en el campo y, sobre todo, asegurar que el Scratch se quede con el hexacampeonato. Cualquier otro resultado lo condenará al olvido (como los ases de 1950).

Messi, al que sus compatriotas quieren ver en el rol del Diego Armando Maradona en México-1986, apareció justo para sentenciar la primera victoria de Argentina en el torneo, contra la dura Bosnia-Herzegovina. En una de las clásicas cabalgatas con el balón atado a su botín izquierdo, anotó el segundo tanto de su equipo y el segundo de su trayectoria en los Mundiales. No fue decisivo, figuró esporádicamente, pero demostró que si se lo propone (y si sus rivales se lo permiten) puede ser decisivo. Eso sí, debe mejorar sustancialmente su producción para quiere cumplir el sueño de llegar a la final y darle a la Albiceleste un tricampeonato que se ha hecho esperar casi tres décadas. En todo caso, aprobó el primer examen y la máxima exigencia vendrá a partir de los octavos de final.

Lejos, muy lejos de los anteriores, quedó Cristiano Ronaldo. Futbolísticamente hablando, estuvo completamente ausente en la caída por goleada frente a Alemania (0-4). Está bien que ha sufrido recientemente por una lesión, pero si no está en condiciones debería darle su lugar a un jugador que sí pueda aportar el ciento por ciento. Acaso si apareció para cobrar tiros libres (ninguno causó peligro) y más bien se dedicó a hacer pucheros, a regañar a sus compañeros, a protestarle al árbitro y a demostrar una vez más su desagradable faceta de niño malcriado. Que quede claro, en todo caso, que no es algo exclusivo de este partido, producto de un mal día, sino que esa es la tónica predominante de su trayectoria en los Mundiales. El dueño del trofeo quedó en deuda y, lo peor, corre el riesgo de irse a casa mucho antes de lo previsto.

Al abanico se unieron, entre otros, el alemán Thomas Mueller, el francés Karim Benzema, el italiano Andrea Pirlo y los holandeses Arjen Robben y Robin van Persie. Lo de Mueller a nadie debe sorprender, pues en Suráfrica-2010 la FIFA lo seleccionó como el mejor joven (menor de 23 años) del torneo. Contra Portugal se dio un verdadero festín, a pesar de que no fue particularmente brillante, aunque sí muy efectivo. Hizo una tripleta para unirse al selecto grupo que ya conformaban sus compatriotas Gerd Mueller (2), Miroslav Klose, Karl-Heinz Rummenigge, Edmund Konen y Max Morlock y completó 8 goles anotados en apenas un Mundial y un partido disputados. Es un candidato de muy buenos y variados argumentos.

Benzema se incluyó gracias a su olfato goleador, pues fue protagonista de los tres goles con que Francia goleó 3-0 a la Honduras del colombiano Luis Fernando Suárez. Uno de ellos, en todo caso, le fue adjudicado al arquero catracho Noel Valladores como autogol. A diferencia de los anteriores, es un definidor clásico, mientras que los demás suelen participar de los circuitos colectivos y generar fúthol. Cumplió un muy buen semestre en el Real Madrid y llegó en gran ritmo (a diferencia de otros candidatos), tal y como lo demostró en el debut. La duda radica en que acostumbra desaparecerse, volverse invisible, si no consigue marcar. Más que los otros, necesita la colaboración de sus compañeros para sobresalir.

Pirlo, el viejito del grupo, juega su último Mundial. Ya fue campeón (en 2006) y seguramente no tiene el menor interés en hacer parte de esta carrera mediática. Y contrario a varios de sus competidores, lo suyo no es el protagonismo, pues sus mejores figuraciones las consiguió, precisamente, como actor de reparto. Es de aquellos que hacen jugar a los demás y, por eso, muchas veces sus fantásticas actuaciones pasan a un segundo plano. La ilusión de Italia gira en torno a él y contra Inglaterra, un rival de peso, demostró que no quiere pasar inadvertido en Brasil-2014.

Robben y Van Persie fueron los que más sobresalieron en los primeros días del Mundial como responsables del penoso debut de España, campeón defensor: cada uno anotó doblete en la goleada 5-1 de Holanda. Si consiguen mantener ese nivel, no solo están en capacidad de llevar a la Naranja Mecánica a su ansiado primer título, sino que, sin duda, serán las grandes estrellas del torneo. Sin embargo, si algo los caracteriza es la irregularidad de su nivel y, por eso, habrá que esperar nuevas salidas para saber en qué plan están en realidad. Por último, hay que ver al uruguayo Luis Suárez (si se recupera de la lesión) y el belga Eden Hazard, dos jugadores de comprobada calidad que pueden completar el abanico. Es prematuro para decir quién va a ser el mejor jugador del Mundial (y, en consecuencia, del mundo), pero lo cierto es que Cristiano Ronaldo, el que ostenta la corona, fue el único que desentonó en el arranque; mostró el cobre, y feo…

Contra Alemania, Cristiano Ronaldo se dedicó a hacer pucheros. Fue un fiasco. (FIFA.com)
Contra Alemania, Cristiano Ronaldo se dedicó a hacer pucheros. Fue un fiasco. (FIFA.com)

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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