Perú-Colombia: 90 minutos que valen un Mundial

Nada de lo ocurrido antes tendrá valor. La historia y la gloria, la tristeza o la frustración, dependerá de lo que hagan los 22 hombres que los técnicos envíen al campo de juego en Lima. Porque en el fútbol, como en la vida, solo existe el presente.

Colombia Mundial En Contravía rumbo a Rusia-2018“Solo existen dos días en el año en los que no se puede hacer nada. Uno se llama ayer y otro, mañana. Por lo tanto, hoy es el día ideal para amar, crecer, hacer y principalmente vivir”. Esta es una popular frase de motivación del Dalai Lama que circula por internet y que encaja perfectamente en la realidad de Perú y Colombia en la víspera del duelo que sostendrán en Lima, en procura del tiquete directo al Mundial de Rusia-2018.

Cuando suene el silbato del árbitro brasileño Sandro Ricci y el ruede el balón sobre el césped del estadio Nacional de Lima, nada de lo ocurrido antes tendrá valor. Nada de lo ocurrido en los 732 días desde aquel 8 de octubre de 2015, cuando estos mismos equipos se enfrentaron en el estadio Metropolitano de Barranquilla, en el primer partido de las eliminatorias suramericanas, y el dueño de casa triunfó por pizarra de 2-0.

Nada de lo ocurrido antes tendrá valor. Ni siquiera, el fantástico quinto puesto de Colombia en el Mundial de Brasil-2014, la máxima alegría del fútbol nacional en su historia. Aún sigue el sinsabor por la caída frente al dueño de casa en los cuartos de final, pero también está fresco el recuerdo de un James Rodríguez pletórico que se consagró como goleador de la Copa Mundo o el Faryd Mondragón que impuso récord de longevidad.

Colombia Mundial En Contravía.com
Las ilusiones de los hinchas colombianos están fincadas en el talento y el profesionalismo de James Rodríguez y Radamel Falcao García (FIFA.com).

Nada de lo ocurrido antes tendrá valor. Ni siquiera, el antecedente de que Perú acumula 36 años de frustraciones, pues la última vez que disputó a un Mundial fue con ocasión de España-1982. Entonces, el torneo se jugaba solo con 16 países y los incas se regresaron a casa prematuramente tras ser eliminados en primera ronda. El último recuerdo, de paso, es muy triste: cayó 1-5 con la poderosa Polonia de Lato y compañía, en La Coruña.

Nada de lo ocurrido antes tendrá valor. Ni siquiera, la inolvidable eliminatoria anterior, en la que Colombia marcó el paso, puso el buen fútbol y la alegría y rompió un ayuno de 16 años. De la mano de José Pekerman, con una camada joven mezclada con veteranos que quemaban sus últimos cartuchos, la Tricolor nos hizo olvidar las frustraciones vividas camino de Corea del Sur y Japón-2002, Alemania-2006 y Suráfrica-2010.


Eliminatoria: Suramérica tiene en vilo al planeta fútbol


Nada de lo ocurrido antes tendrá valor. Ni siquiera, el recuerdo de aquella generación dorada de Perú en los años 70, con Teófilo Cubillas a la cabeza. Un equipo que en México-1970 se atrevieron a decir jugaba mejor que el Brasil de Pelé, a la postre el campeón. El duelo entre los dos elencos suramericanos, en cuartos de final, fue catalogado como uno de los mejores de la historia de la Copa Mundo: fue un emocionante 4-2 en Guadalajara.

Nada de lo ocurrido antes tendrá valor. Ni siquiera, el hecho de saber que por primera vez desde que la eliminatoria se juega por el sistema de todos contra todos Perú tiene la posibilidad de clasificarse o, al menos, de disputar la repesca. El técnico argentino Ricardo Gareca logró capitalizar y potenciar el trabajo realizado por sus antecesores y le devolvió al elenco inca el rol de protagonista que solo disfrutó recientemente en la Copa América.

Colombia Mundial En Contravía.com
Cuestionada hasta la saciedad, criticada sin piedad, esta generación puede acabar con el ayuno del fútbol peruano en los mundiales (FIFA.com).

Nada de lo ocurrido antes tendrá valor. Ni siquiera, los groseros errores que le costaron la derrota a Colombia el pasado 5 de octubre, en Barranquilla, a manos de Paraguay (1-2). Cuando comenzaba a celebrarse la victoria que garantizaba la clasificación anticipada, la pasividad y la falta de atención de todo el equipo sacrificaron al golero David Ospina, cómplice de ambas anotaciones y protagonista de una noche para olvidar rápido.

Nada de lo ocurrido antes tendrá valor. Ni siquiera, el hecho de que Perú se vio favorecido en la actual eliminatoria por una insólita decisión de la FIFA, que le otorgó los 3 puntos que en el terreno había perdido con Bolivia, el primero de septiembre del año pasado. La irreglamentaria alineación del zaguero de origen paraguayo Nelson Cabrera fue el motivo. Sin esas unidades, la situación del conjunto inca sería distinta y la presión, mucho mayor.


Eliminatoria: unos ríen y otros lloran, pero nadie celebra


Nada de lo ocurrido antes tendrá valor. Tal cual lo dice el Dalai Lama, Perú y Colombia solo tienen un día para hacer realidad el sueño de clasificar al Mundial de Rusia-2018. Y ese día es este martes 10 de octubre de 2017. Cuando suene el silbato y el árbitro brasileño Sandro Ricci dé la orden para que ruede el balón, ambos elencos estarán clasificados. Y dependen de sí mismos para que, 90 y pico minutos más tarde, haya carnaval de alegría.

En el fútbol, como en la vida, solo existe el presente. Sin embargo, al hincha le gusta vivir del pasado, le encanta vivir en el pasado. Por eso, los aficionados peruanos siguen añorando a Cubillas, César Cueto, Guillermo La Rosa, Héctor Chumpitaz y Hugo ‘Cholo’ Sotil, entre otros. Por eso, los aficionados colombianos siguen aferrados a los gratos recuerdos y a los triunfos conseguidos en el proceso anterior, rumbo a Brasil-2014.

Colombia Mundial En Contravía.com
Juan Guillermo Cuadrado y Carlos Sánchez, dos de las alternativas de que dispone el técnico José Pekerman para enfrentar a Perú en Lima (FIFA.com).

Sin embargo, este martes 10 de octubre en el estadio Nacional de Lima no jugarán Cubillas, Cueto, La Rosa, Chumpitaz, Sotil y compañía, algunos de los verdugos de Colombia en la Copa América de 1975. Tampoco lo harán Mario Yepes, Juan Camilo Zúñiga o Pablo Armero, estandartes de una sensacional campaña en la que se celebraron 9 victorias en 16 presentaciones y solo se encajaron 4 derrotas.

En el fútbol, como en la vida, solo existe el presente. Los goles que se dilapidaron en los 17 partidos, los errores arbitrales que provocaron perjuicios, las concesiones de los rivales y las equivocaciones que se pagaron con anotaciones no tendrán valor. Tampoco contarán las críticas despiadadas, injustas y de mala leche surgidas del ego de los viudos del poder que terminaron con el sello de sus protagonistas: en rotundos fracasos.


¡Nos faltan cinco centavitos para Rusia-2018!


En el fútbol, como en la vida, solo existe el presente. Las charlas técnicas, las estrategias ensayadas en los entrenamientos, los videos observados y las especulaciones de los hinchas (que la mayoría de las veces sobrepasa la línea de la ignorancia y que casi siempre rayan con lo ridículo), no tendrán valor. Y la aritmética del cuadrado perpendicular del triángulo isósceles del rombo defensivo tampoco contará.

En el fútbol, como en la vida, solo existe el presente. Por eso, cuando suene el silbato y el árbitro brasileño Sandro Ricci dé la orden para que ruede el balón, la historia quedará en el olvido, relegada a los libros de registros, y lo mismo ocurrirá con las estadísticas y los pronósticos de los sabihondos. Porque, y esa es la magia del fútbol, por eso es el deporte más popular del planeta, en el fútbol, como en la vida, cada partido es una nueva historia.

Colombia Mundial En Contravía.com
El partido más importante de sus vidas es el que juegan contra Colombia los peruanos. La última vez que estuvieron en la Copa Mundo fue en España-1982 (FIFA.com).

La eliminatoria suramericana al Mundial de Rusia-2018 es tan apasionante, que después de dos años y 17 partidos, Perú y Colombia se juegan todo en solo 90 minutos, en un partido. Nada de lo ocurrido antes tendrá valor. Eso es lo lindo del fútbol, precisamente, porque es la oportunidad para enterrar el pasado, para curar las heridas y borrar el dolor, y escribir una nueva historia llena de alegría, de recuerdos imborrables, de felicidad.

Solo resta aguantar, entonces, que el reloj marque las 6:30 de la tarde para que comiencen el sufrimiento y las emociones. La historia y la gloria, la tristeza o la frustración, dependerá de lo que hagan los 22 hombres que los técnicos Ricardo Gareca y José Pekerman envíen al campo de juego. De ellos y de los que eventualmente ingresen al terreno en el desarrollo del encuentro. Nada de lo ocurrido antes tendrá valor.

Solo resta aguantar, entonces, que esos seres humanos, que representan la ilusión de millones de hinchas, se levanten iluminados por los dioses del fútbol y puedan hacer realidad esos sueños redondos. Sí, que tengan una noche de esas que se recrean en la memoria incesantemente, de las que se relatan con orgullo a los nietos. Nada de lo ocurrido antes tendrá valor. Porque en el fútbol, como en la vida, solo existe el presente…


 

Publicado por

Admin

Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *