La primera fase, mejor de lo esperado

Cumplidos 48 partidos, de los 64 previstos, es hora de hacer un balance. Definitivo al menos para los 16 equipos que resultaron eliminados y ya están en casa, o de regreso. Tres excampeones mundiales, fuera de carrera. Argelia y Grecia, novedades en octavos.

LibroNo hay que ponerle adornos: el balance de la primera ronda de Brasil-2014 fue bueno. Por la cantidad de goles anotados (136 en 48 partidos, para promedio de 2,83, el mejor desde México-1970), porque hubo varios muy buenos partidos (incluido el 0-0 de Brasil-México), porque hubo muy pocos partidos aburridores, porque la mayoría de los equipos jugó al ataque y fueron muy pocos los que llegaron con la expresa intención de no perder, porque varias de las estrellas respondieron a las expectativas, porque hubo varios jugadores que se revelaron como figuras y porque hubo emociones a granel.

Al aficionado común le encantan los triunfos de los chicos sobre los grandes, por eso las eliminaciones de España (campeón defensor), Italia e Inglaterra, tres exreyes orbitales, no causó la conmoción que uno podría esperar. En el caso de la Roja, sorprendió, sí, la goleada sufrida a manos de Holanda, pero nada más; igual que italianos e ingleses, se regresó a casa producto de sus limitaciones, de su poco fútbol, de su mala defensa, de su mal juego en resumen. De los tres, en todo caso es justo decir que Inglaterra no jugó ninguno de los tres partidos, pero aterró con su improductividad ofensiva: no le hace un gol al arcoíris.

Brasil, el local y favorito, y México, el reinventado elenco azteca, pasaron a octavos. Croacia y Camerún mostraron poco, muy poco, y merecieron su suerte. Lejos están los balcánicos de aquel fantástico elenco que maravilló al mundo del fútbol en 1998. Y los africanos, fieles a su costumbre, se autoexcluyeron producto de sus eternas divisiones internas, de estar más preocupados por los premios que por el juego. Neymar, con cuatro goles, y los mexicanos Guillermo Ochoa y Rafael Márquez, fueron los jugadores más destacados del Grupo A.

En el B, la salida de España causó extrañeza por su condición de campeón reinante, pero no por su nivel futbolístico, que desde hace rato estaba en deuda. Para no ir muy lejos, basta recordar su participación en la Copa de las Confederaciones, allí mismo en Brasil hace un año, en el que el dueño de casa la apabulló en la final. Jugó mal, decididamente, mal, y salió por la puerta de atrás. Holanda mantuvo la tónica de Suráfrica-2010, aunque contra los españoles no ilusionó con un buen fútbol que después desapareció. El progreso confirmado es el de Chile, un cuadro maduro, que sabe a qué juega. Arjen Robben, Robin van Persie, Claudio Bravo y Alexis Sánchez fueron los que más aplausos se llevaron.

Ecuador mereció mejor suerte, pero pagó muy caro el error que le costó la derrota con Suiza (FIFA.com).
Ecuador mereció mejor suerte, pero pagó muy caro el error que le costó la derrota con Suiza (FIFA.com).

Aplausos que en el Grupo C fueron todos para Colombia. Formidable la actuación del equipo de José Néstor Pékerman, por encima de las expectativas. Ninguno de sus rivales lo puso en aprietos y, lo mejor, encontró variantes para suplir la ausencia de Radame Falcao García. No cabe duda de que el DT argentino encontró la fórmula para explotar lo mejor de cada uno de sus pupilos. Grecia avanzó porque pasaban dos, pero nada más. Aprovechó la pobreza futbolística de Costa de Marfil, que ofreció mucho menos de lo esperado, y de un Japón que se quedó en la buena imagen que proyectó en los amistosos. James Rodríguez  y David Ospina fueron los más sobresalientes de la zona.

La sorpresa de la primera fase tiene nombre propio: Costa Rica. Un chico agrupado con tres excampeones mundiales, y salió ileso. Se nota a leguas la mano del técnico Jorge Luis Pinto, porque este conjunto tico es más ordenado, más maduro, más consciente de sus posibilidades. Derrotó Inglaterra y Uruguay con buen juego y finalizó de primero: ¡Sensacional! La Celeste se salvó de la debacle de los italianos y los ingleses, a los que nadie extrañará en el resto del Mundial. Italia jugó bien el primer partido, pero luego se le refundió el libreto y terminó convertido en una comparsa. Inglaterra, que mostró una renovación interesante, pagó muy caro su nulo poder ofensivo. Keylor Navas, Joel Campbell, Bryan Ruiz y Luis Suárez fueron los más destacados.

El desenlace del grupo E supuso una pequeña decepción para la afición colombiana, por la eliminación de Ecuador y Honduras. Al elenco de Reynaldo Rueda le costó carísimo el error en tiempo de reposición contra Suiza, que al final se quedó con el segundo tiquete. Pero dejó una buena impresión y mostró una de las caras nuevas: Énner Valencia, autor de los tres goles del equipo. Honduras jugó bien 43 minutos y luego se vino a menos. Una lástima, porque había hecho una buena eliminatoria y no merecía irse en blanco. Francia pasó sin problemas y, sobre todo, sin las dudas de la fase previa. Suiza exhibió altibajos que no permiten pensar en que avance mucho, en especial porque ahora tendrá el reto de vérselas con Lio Messi. Valencia, Karim Benzema, Oliviern Giroud, Antoine Griezmann y Diego Benaglio se destacaron en este grupo.

Este gol de Islam Slimani condenó a una muy pobre Rusia y clasificó, con justicia, a Argelia (FIFA.com).
Este gol de Islam Slimani condenó a una muy pobre Rusia y clasificó, con justicia, a Argelia (FIFA.com).

En el F, como en el C, de segundo clasificó el menos malo del resto: Nigeria. Dominó Argentina de la mano de un Lionel Messi cuyo nivel y preponderancia aumentó a medida que se daban los partidos. Irán jugó bien los dos primeros encuentros, pero se desinfló terriblemente en el tercero y desperdició una oportunidad histórica. Y Bosnia-Herzegovina, único debutante, estuvo muy por debajo de lo esperado, al punto que ni siquiera sus individualidades brillaron. A los africanos les alcanzó con muy poco, pero no se les vislumbra un buen futuro. Messi y Javier Mascherano marcaron las diferencias en esta zona, en la que Argentina tuvo un tránsito muy relajado.

El grupo G fue el de las decepciones: Portugal, Ghana y, sobre todo, Cristiano Ronaldo. De los lusitanos se esperaba mucho, incluso había quienes lo daban como aspirante a la corona, pero fue un fiasco. Los africanos, que parecían temibles, solo jugaron bien contra Alemania y terminaron de últimos. Cristiano Ronaldo, mientras tanto, se despidió con mucha pena y ninguna gloria y ahora tendrá que ir a exhibir sus pucheros a alguna playa. Alemania ganó el grupo, pero sin la suficiencia que se esperaba, pues Ghana y Estados Unidos lo pusieron en aprietos. Los norteamericanos lograron el segundo cupo, pero dejaron algunas dudas. Thomas Mueller, Toni Kroos, Clint Dempsey, Jermaine Jones y Tim Howard fueron los más destacados.

Por último, en el H Bélgica, sin brillo alguno, hizo buenos los pronósticos. Corea del Sur fue menos de lo esperado y terminó de último, mientras que Argelia le ganó la pulseada a una Rusia muy gris, desteñida como el estilo de su entrenador Fabio Capello. Los africanos se cobraron revancha de la injusticia de la que fueron víctimas en España-1982 y, por primera vez, jugarán los octavos de final. Fue el grupo menos brillante, sin duda, y en el que se vieron los partidos más flojos. Sofiane Feghouli, Thibaut Courtois y Daniel van Buyten se llevaron los aplausos.

La lección que arrojó esta primera fase es que, ni por asomo, bajo ningún aspecto y en ninguna región del planeta fútbol, las eliminatorias son un termómetro real. Equipos que dominaron de manera aplastante sus grupos (España, Bosnia-Herzegovina, Japón) se fueron a casa antes de lo previsto. México y Uruguay, que debieron sufrir en los repechajes, están entre los 16 mejores. Por otro lado, el sistema que se empleó para atribuir las cabezas de serie (la posición en el ranquin de la FIFA) y la conformación de los bombos para el sorteo, que fue distinta a todas las ediciones anteriores, pasaron la prueba. Esta primera fase fue buena, como hace rato no se veía, y desde los primeros partidos el hincha estuvo atrapado en las emociones. Y ahora se viene lo mejor…

La gran decepción de la primera fase, y del Mundial, fue Cristiano Ronaldo: su equipo fue eliminado (FIFA.com).
La gran decepción de la primera fase, y del Mundial, fue Cristiano Ronaldo: su equipo fue eliminado (FIFA.com).

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