Eliminatorias: en tierra derecha, al todo o nada

Las cuatro últimas jornadas dilucidarán la suerte de los siete equipos que aspiran a tres cupos directos y la posibilidad de la repesca. Todos los partidos son clásicos.

Colombia Mundial En Contravía rumbo a Rusia-2018Se acabó el tiempo de las especulaciones y de las disculpas. A los siete países que luchan por tres cupos directo y el derecho a la repesca contra el mejor de Oceanía les llegó la hora. La eliminatoria suramericana al Mundial de Rusia-2018 entra en la recta final y en 41 días definirá la suerte de las selecciones que aspiran a participar en la próxima Copa Mundo. Brasil, se sabe, es el único que ya logró el ansiado tiquete, por anticipado.

Colombia, segundo con 24 puntos (+3 en gol diferencia); Uruguay, tercero con 23 (+9); Chile, cuarto con 23 (+5); Argentina, quinto con 22 (+1); Ecuador, sexto con 20 (+3); Perú, séptimo con 18 (-1), y Paraguay, octavo con 18 (-8), se jugarán el todo por el todo en las últimas cuatro fechas. Para algunos, sin embargo, la ilusión puede extinguirse más pronto en caso de que no consigan los resultados que requieren, los propios y los ajenos.

Además de fútbol, ojalá buen fútbol, estos ocho elencos deberán jugar ajedrez. Solo colombianos, uruguayos y chilenos dependen de sí mismos; el resto, además de hacer su tarea, necesitarán que otros les brinden una mano, a ver si se configura el milagro. El caso de paraguayos y peruanos, sin embargo, es más dramático aún: están obligados a sumar no menos de 9 de los 12 puntos restantes, una labor harto complicada.

¿Le alcanzarán los ahorros a Uruguay o volverá a sufrir para ir al Mundial? ¿Podrá Chile mostrar la misma cara de la Copa América o continuará navegando en las turbias aguas de la irregularidad? ¿La experiencia del grupo y la mano del técnico José Pekerman serán suficientes para que Colombia asegure el cupo? ¿A pesar de contar con el mejor jugador del mundo, Argentina se quedará por fuera del Mundial por primera vez desde 1970?

Estos son algunos de los interrogantes que a medida que transcurran estos 360 minutos de juego, estos 41 días entre el 31 de agosto y el 10 de octubre, el día en que se cumple la última de las 18 fechas previstas, se irán despejando. Por supuesto, Ecuador no querrá que la ilusión se desvanezca luego de ser la sensación en el arranque y Perú y Paraguay no se resignan a dar el gran golpe y, de atropellada en tierra derecha, conseguir un lugar.

Hay otro aspecto que vale la pena considerar: un tema es la posibilidad matemática y otro bien distinto los argumentos futbolísticos. Hay equipos que se condenarán más allá de lo que digan los números si su realidad futbolística no muestra una cara distinta. El ejemplo preciso es Argentina, que cuenta con un plantel cuya calidad individual nadie desconoce, pero que hasta ahora no hizo otra cosa que dar palos de ciego.

Serán cuatro jornadas dramáticas, cargadas de emociones (positivas y negativas), partidos en los que seguramente habrá polémicas por los fallos arbitrales y en las que algunos apelarán al todo vale con tal de conseguir el cupo o, en el peor de los casos, disimular sus fallos y limitaciones. Jornadas que, más allá de la historia o las rivalidades, todos los partidos con clásicos porque los protagonistas se juegan la presencia en el Mundial.

El siguiente es el panorama de los partidos de la decimoquinta fecha:


Chile vs. Paraguay (Estadio Monumental, Santiago – 5:30 p. m.)
Los australes ganaron un partido vital esta semana, cuando la FIFA le ratificó los puntos que le concedió en el escritorio tras el partido contra Bolivia, del 6 de septiembre del año pasado. Ahora, a los dirigidos por Juan Antonio Pizzi les toca demostrar en el terreno de juego que sí merecen acudir una vez más a la Copa Mundo. Los avalan los títulos de Copa América en 2015 y 2016 y el segundo puesto en la Copa Confederaciones, de 2017.

Una victoria para la Roja tendrá doble valor: será un paso fundamental en su aspiración y, de paso, le asestará un duro golpe, quizás el decisivo, a su rival. La incertidumbre radica en saber cuál de las múltiples versiones ofrecerá Chile: ¿El equipo de avasallador poder ofensivo? ¿El de vulgares pendencieros dedicados a pegar y provocar? ¿El que se atraganta de gol producto de su afán, de correr mucho y pensar poco, o no pensar?

Chile necesita mostrar su mejor versión para evitar sustos de última hora. Sus hinchas ansían que sea el elenco de las recientes ediciones de Copa América (FIFA.com).

Paraguay, más allá de su irregular momento futbolístico, es un rival de cuidado. Como visitante complicó a Ecuador (2-2) y venció a Argentina (1-0), resultados que sustenta la ilusión de sus hinchas. Es un equipo que sabe cómo jugar cuando la obligación es del contrario y puede ser letal. Además, si no consiguen un cupo al Mundial, es seguro que los guaraníes intentarán ser la piedra que estorbe el camino de otros candidatos.


Uruguay vs. Argentina (Estadio Centenario, Montevideo – 6 p. m.)
A diferencia de eliminatorias anteriores en las que se vieron las caras en la última fecha y jugaron a pactar el resultado que más les convenía, ahora tendrán que dar la cara. Los dos. Uruguay, que fue líder de la eliminatoria durante buena parte del recorrido, perdió los tres últimos juegos (1-3 con Chile, 1-4 con Brasil y 1-2 con Perú) y se complicó. Hoy, de nuevo, sus hinchas sufren porque la clasificación directa está en entredicho.

La Celeste, que poco juego ofensivo genera, depende de la definición de sus goleadores. El problema es que Édinson Cavani y Luis Suárez no estuvieron finos en los últimos partidos y eso lo pagó caro el equipo del Maestro Tabárez. Este juego, sin embargo, es distinto porque es clásico y porque es la oportunidad para darle el golpe de gracia a Argentina. Pero tendrá que mejorar Uruguay, y mucho, para no comprometerse más.

El debut de Jorge Sampaoli en Argentina es uno de los atractivos de la jornada. La afición espera que con él mejore el funcionamiento del equipo (FIFA.com).

Con el debut de Jorge Sampaoli en el banquillo técnico, la Albiceleste intentará recomponer el camino. Argentina sabe que depende de sí misma para conseguir el cupo al Mundial y buscará darle el respaldo adecuado a Lionel Messi. Eso sí, los hinchas esperan que el genio prenda la lámpara de los milagros y que sus compañeros no se sigan comportando como enemigos. Es el momento de mostrar la jerarquía, el carácter.


Brasil vs. Ecuador (Arena do Gremio, Porto Alegre – 7:45 p. m.)
Liberado de presiones en virtud de su clasificación anticipada, Brasil será juez en estas cuatro últimas jornadas. Ecuador y Colombia, en esta doble jornada, y Chile, en la última fecha, se las verán con el elenco de Tite, que acredita ocho victorias consecutivas desde que Dunga fue separado del cargo de entrenador, hace justamente un año. Será, como se dice popularmente, bailar con la más fea, en el peor momento de la fiesta.

Brasil anda en plan de afinar el aceitado de la maquinaria, de probar alternativas, de medir las capacidades de jugadores jóvenes. Aun así, sin embargo, ha sido incontenible. Hay que remontarse a marzo del año pasado para recordar la última vez que la Auriverde no ganó en la eliminatoria: fue el empate 2-2 en Asunción. Luego venció a Ecuador, Colombia, Bolivia, Venezuela, Argentina, Perú, Uruguay y Paraguay, consecutivamente.

Neymar Jr., cabeza del andamiaje ofensivo de Brasil, es la principal amenaza para las aspiraciones de Ecuador en Porto Alegre (FIFA.com).

Para Ecuador, mientras, este duelo con Brasil llega en el peor momento. Su poder ofensivo, el argumento ganador en el comienzo de la eliminatoria, se apagó y, para rematar, su defensa hace agua. El mayor problema del equipo de Gustavo Quinteros es el calendario: el más complicado de los siete aspirantes. La tónica, en todo caso, la marcará su visita a la tierra de la samba, de la que necesita salir con algo entre las manos.


Perú vs. Bolivia (Estadio Monumental, Lima – 9:15 p. m.)
Este puede ser el partido de la triste despedida para Perú, si no gana. Hay que convenir que en franca lid el conjunto de Ricardo Gareca debería contabilizar más puntos en la tabla, pero sabemos que el fútbol no es de méritos, sino de resultados. Y los de los incas no han sido tan favorables como se esperaba. Por eso, a esta recta final de la eliminatoria llega con el agua al cuello, sometido a ganar o ganar, sí o sí, para mantenerse en carrera.

Perú no acude a un Mundial desde España-1982 y desde entonces nunca antes tuvo tantas posibilidades como ahora. De la mano del Tigre Gareca, logró conformar un elenco competitivo, mezcla de juventud y experiencia, pero no terminó de ajustar las piezas. La falta de definición y los groseros errores defensivos lo tienen al borde del abismo, por partida doble: necesita ganarlo todo y, aun así, dependerá de otros resultados.

Muy poco oxígeno le queda a Perú en el tanque de reserva. Solo le sirve ganar para mantener las opciones de regresar a la Copa Mundo (FIFA.com).

Bolivia, en cambio, ya se despidió definitivamente de la cita ecuménica. La reciente decisión de la FIFA, que ratificó el castigo de la pérdida de puntos por la irregular alineación de Nelson Cabrera, apagó definitivamente la llama de la ilusión. Así, entonces, solo le queda despedirse con decoro y/o hacer tropezar a alguno de sus rivales: Perú, Chile, Brasil y Uruguay.

 

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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