El Mundial se abrió por la puerta de la cocina

El autogol de Marcelo fue el quinto tanto más rápido en la apertura de una Copa Mundo y también el primero de Croacia contra un rival suramericano. La victoria fue para el dueño de casa.

LibroFue, literalmente, entrar a la historia de los Mundiales por la puerta de atrás. La incursión ofensiva de los croatas lucía peligrosa, pero ninguno de los hinchas brasileños apostados en las tribunas del estadio Arena de Sao Paulo creía que podía terminar de esa manera, con tanto infortunio: tras un rebote, el lateral Marcelo, el mismo que no hace muchos días festejó con el Real Madrid el título de la Champions League (de hecho, marcó un gol en la victoria 4-1 sobre Atlético Madrid) se llevó por delante el balón y lo metió en el arco de su compañero Julio Cesar. Fue el primer autogol de un brasileño en la Copa Mundo y también el primero que se marcó en un partido inaugural.

Para su fortuna, gracias a Neymar y de la mano del árbitro japonés Yuichi Nishimura el elenco dirigido por Luiz Felipe Scolari remontó el marcador y evitó una gruesa sorpresa en el arranque de Brasil-2014, una especie de ‘Maracanzo’ en miniatura. El último autogol que se había registrado en un Mundial disputado en suelo americano había sido el del colombiano Andrés Escobar en el partido que los dirigidos por Pacho Maturana perdieron por 1-2 con los anfitriones en Estados Unidos-1994 y que significó el prematuro regreso a casa después de arribar a la tierra del Tío Sam como aspirantes a la corona. Fue un arranque inesperado para todos, propios y extraños, porque la mayoría apostaba a que esa celebración corriera por cuenta de alguno de los talentosos ágiles brasileños, especialmente del promocionado Neymar.

El autogol de Marcelo representó la primera conquista de Croacia contra un equipo suramericano, pues los tres anteriores duelos contra equipos de la región los había perdido por idéntico marcador de 1-0 (Argentina, Ecuador y Brasil). Lo irónico es que, en todo caso, el gol no fue obra de un jugador croata. Ese tanto que puso en ventaja a una atrevida Croacia fue el quinto más rápido que se marcó en el arranque de un Mundial. Corrían apenas 11 minutos de juego y en el corazón de los Balcanes había una pequeña nación celebrando. El primero tanto más rápido de una Copa Mundo lo marcó el argentino Ernesto Belis el 27 de mayo de 1934, en el partido que su país perdió 2-3 contra Suecia: Fue a los 4 minutos. En ese certamen, disputado en Italia, no hubo juego inaugural y, por el contrario, los siete partidos de la primera ronda (que por aquella época se jugaba en enfrentamientos de eliminación directa) se iniciaron a la misma hora: 4:30 p.m. Sven Jonasson igualó a los 9 minutos y luego, en el período complementario, encarriló la victoria de los escandinavos.

En uno de esos raros caprichos del destino, 28 años más tarde, también a los 4 minutos, su compatriota Héctor Facundo lo emuló. Fue para cimentar la victoria sobre Bulgaria (1-0). Ese juego, disputado en Rancagua, sin embargo, no fue el que quedó marcado con el rótulo de inaugural, pues los actos protocolarios fueron celebrados en la antesala del duelo entre Chile, el dueño de casa, y Suiza, en el estadio Nacional de Santiago. Esos dos partidos, así como el que significó el debut de Colombia en la cita ecuménica contra Uruguay (1-2) y el que Brasil le ganó a México (2-0) se iniciaron de manera simultánea al filo de las 3 de la tarde del 30 de mayo de 1962.

En Argentina-1978 ocurrió un caso curioso, pues el primer gol se cantó al minuto de juego (exactamente a los 31 segundos) del encuentro que Italia le ganó 2-1 a Francia. Lo marcó Bernard Lacombe, un escurridizo delantero galo. Lo raro es que ese no fue el partido inaugural, que un día antes protagonizaron Alemania (campeón defensor) y Polonia y que concluyó sin goles. Eso significa que se habían jugado 91 minutos del torneo. Algo similar ocurrió en Inglaterra-1966, México-1970 y Alemania-1974, torneos en los que los primeros 90 minutos se liquidaron sin celebraciones.

En el certamen celebrado en suelo inglés, de paso, se dio otro hecho insólito: el primer gol del Mundial fue compartido. ¿Cómo así? El alemán Siegfried ‘Sigi’ Held y el brasileño Pelé marcaron a los 15 minutos de los partidos que sus países disputaron contra Suiza (5-0) y Bulgaria (2-0) y que se iniciaron a la misma hora (7:30 de la noche), pero el primero en Sheffield y el segundo en Liverpool. Un día antes, Inglaterra, el dueño de casa, y Uruguay, bicampeón orbital, habían librado el duelo inaugural con un desabrido 0-0 que solo provocó bostezos y aburrimiento entre los asistentes al estadio Wembley, de Londres.

De Marcelo, los hinchas brasileños dicen que se trata de un lateral moderno, de corte ofensivo. En su estreno en la Copa Mundo, sin embargo, el destino le jugó una mala pasada y el gol que muchos esperaban lo anotara en el pórtico defendido por Stipe Pletikosa se lo marcó a su compañero Julio Cesar. Y, por supuesto, no hubo celebración, ni felicitación: acababa de entrar a la historia del torneo por la puerta de atrás, la de la cocina…

El arquero Julio Cesar nada pudo hacer y Marcelo puso a ganar a Croacia (FIFA.com)
El arquero Julio Cesar nada pudo hacer y Marcelo puso a ganar a Croacia (FIFA.com)

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

Un comentario sobre “El Mundial se abrió por la puerta de la cocina”

  1. Qué buena mezcla de la crónica actual con los datos curiosos de otras copas…de tal manera que , quienes no somos conocedores del tema, quedamos atrapados por la crónica, los datos o por los dos.

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