El detalle del Balón de Oro

Eliminado Brasil de ‘su’ final y humillado ante su gente, el torneo se convirtió en un ToConAr (Todos Contra Argentina). Los hinchas brasileños no podían soportar un golpe más y la mayoría quería que Argentina (Messi incluido) se fuera a casa con las manos vacías, y no fue así…

LibroEl fútbol y la vida son impredecibles, al igual que el gusto del hincha. Porque desde antes de que se diera el primer puntapié del Mundial de Brasil-2014, el nombre del argentino Lionel Messi encabezaba la lista de candidato al Balón de Oro, pero tan pronto se lo entregaron a él comenzó una andanada de críticas implacables. Lo que muchos aficionados, y no pocos periodistas, desconocen es que para esta edición de la Copa Mundo cambiaron las condiciones de selección, en relación con anteriores ocasiones. Y ahí está el detalle, como diría el célebre Cantinflas.

Partamos de una base: nunca, sea quien sea el escogido, habrá unanimidad. Porque en el fútbol, como en la vida cuando se habla de mujeres (o de hombres), entre gustos no hay disgustos. No importa cuáles sean los criterios, no importa quiénes sean o cuántos sean los que realicen la elección, siempre habrá disparidad de conceptos. Más en un tema tan subjetivo como el mejor jugador del Mundial, del que pueden surgir discusiones ilustrativas o bizantinas. Lo cierto, en todo caso, es que la designación de Messi como mejor jugador de Brasil-2014 dejó satisfechos a muy pocos, quizás porque muy pocos conocían las condiciones de la elección.

Durante años, los encargados de coronar al mejor jugador de la Copa Mundo fueron los periodistas de todo el planeta. No solo los que estaban acreditados en el certamen en cuestión, sino también otros de medios reconocidos de países afiliados a la FIFA. Algunos acudían al torneo, pero observaban apenas algunos partidos; otros veían todos los partidos a través de la televisión, pero eran ajenos al desarrollo del torneo. Y por muy expertos y conocedores que puedan ser esos periodistas, salieron con alguna macana: en Alemania-2006, por ejemplo, el Balón de Oro se le entregó al francés Zinedine Zidane, que pocos minutos antes había sido expulsado por agredir al italiano Marco Materazzi. Dado que el mejor jugador de un Mundial es un modelo, un referente no solo para los hinchas, sino especialmente para los niños, tal escogencia significó un autogol.

El problema era que la votación se había realizado con antelación a la final entre italianos y franceses. ¿Y qué tal que, por ejemplo, un jugador de la Azzurra hubiera marcado una tripleta? Un sistema imperfecto, sin duda, que incorporaba un margen de error superior al de la media estadística. En Suráfrica-2010, así mismo, hubo voces de protesta cuando el premio fue para el uruguayo Diego Forlán. Hubo quienes afirmaron, inclusive, que su compañero Luis Suárez había reunido más méritos. Y estaba también el alemán Thomas Mueller (goleador de la cita) y España, la flamante campeona, podía ofrecer algunos candidatos como Andrés Iniesta, Xavi Hernández o Íker Casillas. Lo cierto era que el sistema empleado se había agotado y urgía un cambio. Y la FIFA, que no es muy dada a las modificaciones, cambió.

Contrario a lo que muchos esperaban, el mejor aporte de Lionel Messi a la Selección Argentina fue colectivo, no individual. El astro demostró que sí puede jugar en función de equipo y condujo a la Albiceleste a la final de la Copa Mundo (FIFA.com).
Contrario a lo que muchos esperaban, el aporte de Lionel Messi fue colectivo, no individual. El astro demostró que sí puede jugar en función de equipo y condujo a la Albiceleste a la final (FIFA.com).

Para Brasil-2014, la responsabilidad ya no les correspondió a los periodistas (¿Será por eso que hay tantas críticas en los medios, que les arrebataron el protagonismo?), sino a un panel técnico conformado por trece verdaderos expertos: exjugadores participantes en la Copa Mundo u otros torneos de primer nivel y/o directores técnicos. Gerard Houllier (Francia), Ginés Meléndez (España), Gabriel Humberto Calderón (Argentina), Raúl Arias (México), Ricki Herbert (Nueva Zelanda), Habdel Hussein (Jordania), Ka Min Kwok (Hong Kong), Ion Lupescu (Rumania), Tsuneyasu Miyamoto (Japón), Sunday Oliseh (Nigeria), Mixun Paatelainen (Finlandia), Jaime Rodríguez (El Salvador) y Theodore Whitemore (Jamaica). Varios son reconocidos, aunque tan pronto se conocieron sus nombres surgió una crítica: ¿Y los representantes de las potencias, de los países de tradición como Brasil, Alemania, Italia o Inglaterra?

Lo primero que hay que convenir es que no se necesita haber nacido en un país específico para ver bien el fútbol. Además, para haber llegado a ese panel técnico los candidatos recorrieron un camino, acreditaron una trayectoria y no solo dentro del campo de juego, sino al borde de la raya o, más importante aún, en escenarios académicos. Y ese es un problema grande, porque ni a periodistas ni a hinchas les gustan los académicos. Los consideran una ‘especie menor’ del fútbol, aunque ese cuento de no contar con camerino cada día está más revaluado. Para la muestra, la actuación del colombiano Jorge Luis Pinto al frente de Costa Rica en Brasil-2014: clasificó su equipo a los cuartos de final, le coqueteó a las semifinales, exprimió a la Naranja Mecánica obligándola a ir hasta la instancia con tiros desde el punto penalti, y todo sin haber jugado un solo partido como profesional.

A Messi se le critica no haber ofrecido el protagonismo que hinchas y periodistas esperaban (¿O más bien exigían?). Lo que algunos preveían era que emulara al Diego Armando Maradona en México-1986, pues se dice (con una alta dosis de desacierto) que él solo ganó el título, o específicamente dos partidos cruciales: en los cuartos de final contra Inglaterra y en semifinales frente a Bélgica. Y Messi, es claro, estuvo lejos, muy lejos de aquella versión. Esa preponderancia individual solo se vio, y en una dimensión diferente, en los tres partidos de la primera fase (Bosnia-Herzegovina, Irán y Nigeria) y en el duelo de octavos de final (Suiza). En las siguientes rondas, sin embargo, lució el colectivo y al zurdo del FC Barcelona se lo vio subordinado.

Manuel Neuer, de Alemania, recibió el Guante de Oro como mejor arquero y Lionel Messi, el Balón de Oro como mejor jugador de la Copa Mundo de Brasil-2014 (FIFA.com)
Manuel Neuer, de Alemania, recibió el Guante de Oro como mejor arquero y Lionel Messi, el Balón de Oro como mejor jugador de la Copa Mundo de Brasil-2014 (FIFA.com)

Eso, sin embargo, no significa que sus actuaciones hayan sido negativas o que no haya brillado. Brilló, vaya si lo hizo, solo que con un aporte distinto al que nos tiene acostumbrados. No fueron esos goles fruto de brillantes jugadas individuales, de regates veloces y zigzagueantes por entre los defensores, sino que aplicó un libreto inesperado: sacrificio, marca, habilitación para sus compañeros. Él, como lo hizo Maradona en 1986, también se echó el equipo al hombro, solo que lo hizo de manera distinta: no como el héroe, sino como el compañero capaz de poner su talento al servicio del equipo y dirigirlo hasta puerto seguro, hasta una final de la que Argentina no era protagonista en el último cuarto de siglo. ¿Qué no fue decisivo en los partidos más importantes? No marcó, pero sí desequilibró.

Recuperó el balón y luego hizo el pase para el gol contra Suiza, cuando ya la tanda desde el punto blanco se vislumbrada. En semifinales, contra Holanda, varias veces largó sus carrerones, aunque esta vez no pudo definir, como tampoco pudo hacerlo en la final, partido en el cual la defensa alemana lo sufrió, y mucho, en el primer tiempo. “Entiendo que haya sorprendido porque todos solo recuerdan la segunda parte de Lionel Messi en la final. Nosotros, en la comisión, miramos todos los partidos y juzgamos que fue el hombre más importante para su equipo. Jugó la final, que es una de las condiciones para la atribución del premio”, expresó Houllier, exentrenador del PSG francés y del Liverpool inglés. Está claro que los 13 expertos analizaban aspectos que, normalmente, un hincha jamás tendría en cuenta y que para muchos periodistas son intrascendentes.

“Messi fue más que decisivo en los primeros cuatro partidos. En la semifinal contra Holanda tiró el primer penalti y marcó. El análisis tiene en cuenta además que fue el capitán de un equipo unido, un equipo que jugó bien junto. Es algo que no habíamos visto en mucho tiempo en Argentina. Messi fue más que clave en la Selección y en la forma en que jugó. Para mí, él merece plenamente el Balón de Oro concedido y condujo a su equipo a la final”, complementó el DT galo. Es cierto que le faltó anotar en los tres juegos decisivos, pero eso no quiere decir que haya jugador mal o que su aporte el equipo no haya sido importante. Además, su rendimiento fue más parejo que el de otros aspirantes, como el alemán Thomas Mueller o los holandeses Arjen Robben y Robin van Persie.

El volante francés Paul Pogba fue elegido como mejor jugador joven de la Copa Mundo. El jugador galo mostró una depurada técnica y un gran talento como pase-gol (FIFA.com).
El volante francés Paul Pogba fue elegido como mejor jugador joven de la Copa Mundo. El jugador galo mostró una depurada técnica y un gran talento como pase-gol (FIFA.com).

Mueller tuvo picos altos contra Portugal, Estados Unidos y Brasil, pero en los otros juegos fue intrascendente. Van Persie terminó el torneo sin una gota de fuerza, por lo que su rendimiento, en consecuencia, vino de más a menos. Y Robben, fiel a su costumbre, quiso hacerlo todo él, solo él, y no fueron pocas las ocasiones de gol que malogró por su egoísmo. Y, para rematar, su equipo no jugó la final, mientras que el de Messi sí lo hizo. El brasileño Neymar, otro de los candidatos naturales al premio, se quedó por fuera del torneo debido a una lesión en el juego contra Colombia en cuartos de final y, en suma, a lo largo de los 31 días de competencia no hubo un jugador que se pareciera al Maradona de México-1986: varios jugaron bien, ninguno sobresaliente.

¿Y el colombiano James Rodríguez? Era el candidato de la gente, de ahí la bulla en las redes sociales. El problema, y lo dijo Houllier, es que el zurdo cucuteño no cumplió con la premisa básica para aspirar al trofeo: jugar los siete partidos. Si surgen críticas cuando se escoge a un jugador que llegó a la final, pero la perdió (como Zidane en 2006 o Messi en 2014), las dimensiones del alboroto que se armaría si se elige a un jugador que se quedó en cuartos de final serían insospechadas. Si la Selección Colombia hubiera inscrito su nombre entre los cuatro mejores del torneo, James sin duda habría sido el Balón de Oro. Y lo mismo puede decirse del arquero costarricense Keylor Navas, que sí fue fundamental para su equipo, sobresaliente en ese grupo, decisivo en la mayoría de partidos, pero tampoco pudo superar la barrera de los cuartos de final.

Eliminado Brasil de ‘su’ final y humillado ante su gente, el torneo se convirtió en un ToConAr (Todos Contra Argentina). Los hinchas brasileños no podían soportar un golpe más duro que la goleada sufrida contra Alemania en semifinales: que Argentina alzara el trofeo. Y en Suramérica, donde un argentino jamás ganará un concurso de simpatía, los que hinchaban por Brasil terminaron volcando sus afectos hacia Alemania (sin importar que había sido el verdugo). Muchos querían que la final fuera una humillación para Argentina, una goleada peor que la encajada por Brasil, pero no fue así. Entonces, en ese ambiente, el que Lionel Messi recibiera el Balón de Oro que lo acredita como el mejor jugador de la Copa Mundo no cayó bien. Eso, sin embargo, no significa que la elección haya sido equivocada o que el zurdo rosarino no mereciera la distinción. Cantinflas tenía razón: el detalle estaba en que la mayoría quería que Argentina (Messi incluido) se fuera a casa con las manos vacías, y no fue así…

Lio Messi no quería ser el mejor jugador del Mundial, y por eso su reacción al recibir el Balón de Oro. Lo que él deseaba era que Argentina fuera la mejor del torneo, y no lo logró (FIFA.com).
Lio Messi no quería ser el mejor jugador del Mundial, y por eso su reacción al recibir el Balón de Oro. Lo que él deseaba era que Argentina fuera la mejor del torneo, y no lo logró (FIFA.com).

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

Un comentario en “El detalle del Balón de Oro”

  1. En este Campeonato,reconocido como el mejor, se presentó una colección colectiva de primer nivel: Me estoy refiriendo a los arqueros. Además de los justamente presentados, Algeria,Nigeria, Holanda,Ghana y Estados Unidos presentaron verdaderos titanes defendiendo sus respectivos colores. Y el mejor de todos ellos, a pesar de su peligrosa salida contra Higuaín , fue Neoyer quie mereció el doble título del Guante de Oro y el del Balón de Oro, por sus impecables presentaciones de arquero-líbero. Desde luego. no se puede subestimar la decisiva contribución de Messi para obtener,la Argentina, el Sub-título.

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