El de Pinto y Costa Rica, un Mundial de fábula

El DT santandereano fue el primer colombiano que clasificó su equipo a cuartos de final y el elenco tico superó la actuación de Italia-1990, su mejor antecedente. Terminó invicto y proyectó varias figuras, especialmente a Keylor Navas y Bryan Ruiz.

LibroSe equivocó, afortunadamente se equivocó. Hace unas semanas, en un conocido programa de la televisión costarricense, Jorge Luis Pinto dio sus pronósticos para el Mundial de Brasil-2014: “0-0 con Uruguay, 1-1 con Italia y le ganamos 2-0 a Inglaterra. Y nos vemos con Colombia el 28 de junio a las 5 de la tarde en el Maracaná”. El DT santandereano preveía ser segundo del ‘grupo de la muerte’, pero se quedó corto: el elenco tico venció 2-1 a la Celeste, 1-0 a la Azzurra e igualó sin goles con los flemáticos ingleses para pasar como primero. Mejor aún, llegó a los cuartos de final, instancia en la que se despidió, pero invicto y con la frente en alto.

El 7 de diciembre del año pasado, cuando en Costa do Sauipe se realizó el sorteo de grupos de Brasil-2014, Pinto fue noticia mundial: los medios de comunicación de todo el mundo, no solo los colombianos, mostraron su reacción: muy a la santandereana, se le escapó un madrazo. Es que su equipo, un chico del planeta fútbol, quedó junto con tres excampeones mundiales, que sumaban siete coronas orbitales. “Los respetamos, son grandes, pero vamos a pelearla. Por mi cabeza jamás ha pasado la idea de perder; mínimo, empatar, pero no perder. No sé si gane, pero que me ganen va a ser muy difícil”, dijo. Y este pronóstico sí se cumplió.

Durante varias generaciones, igual que ocurrió en Colombia, los aficionados costarricenses vivieron del recuerdo de la gesta del equipo dirigido por el trotamundos serbio Bora Milutinovic. En su debut en la Copa Mundo, en Italia-1990, pasó la fase de grupos y llegó hasta octavos de final. En esa instancia, no obstante, la inexperiencia le pasó una costosa factura y se devolvió a casa con el lastre de un 1-4 contra Checoslovaquia (hoy República Checa). Volvió a la fiesta en Corea del Sur y Japón-2002 y también estuvo en la de Alemania-2006, pero en ambas ocasiones, con el brasileño Alexandre Guimaraes en el banquillo técnico, se despidió en la primera ronda.

Vestido por segunda ocasión con el buzo que lo distingue como entrenador de la tricolor centroamericana (la otra Tricolor que se robó el corazón de los hinchas colombianos), desde el 16 de septiembre de 2011 Pinto y sus muchachos empezaron a escribir una nueva historia. No fue fácil, pues el camino estuvo adornado por muy pocos pétalos y, en cambio, sí hubo muchas espinas. Amplios sectores de la afición y de los medios de comunicación de ese país se opusieron a su contratación y solo bajaron la guardia hace pocos días, luego de que Costa Rica derrumbó a tres gigantes de la historia de la Copa Mundo: Uruguay, Italia e Inglaterra Entonces, como suele ocurrir en nuestros países de temperamento tropical (así no se encuentren en esa zona del globo terráqueo), los críticos fueron los primeros en subirse al bus.

Un gran Keylor Navas mantuvo el cero en su arco y alimentó la posibilidad de un milagro que al final no se dio (F(FA.com).
Keylor Navas mantuvo el cero en su arco y alimentó la posibilidad de un milagro que al final no se dio (F(FA.com).

Aunque sus detractores nunca estuvieron contentos, ni siquiera con las victorias en la eliminatoria, Costa Rica labró un camino seguro a Brasil-2014, al punto que la clasificación se aseguró tres fechas antes del final del hexagonal de la Concacaf, con un empate en Kingston, la sede de Jamaica. Y el camino se adornó con otra paridad en el estadio Azteca, otrora reducto inexpugnable de México, el favorito, que se vio desplazado al cuarto lugar y tuvo que disputar el repechaje. Lo único que pedían los periodistas y los aficionados era que Costa Rica no se regresara a casa con tres goleadas a cuestas, a pesar de que todos (menos Pinto y sus jugadores) estaban completamente seguros de que al cabo del tercer partido salían directo para el aeropuerto.

La victoria sobre Uruguay (3-1), en el debut, causó gran conmoción y se le rotuló como ‘sorpresa del Mundial’. En otras palabras, más de lo que los hinchas esperaban. La verdadera sorpresa, sin embargo, fue tras el triunfo contra Italia (1-0), que garantizó el cupo a los octavos de final y sentenció a Inglaterra, prematuramente eliminada. Contra este elenco, en el cierre de la primera ronda, Costa Rica se adueñó del primer puesto del denominado ‘grupo de la muerte’ y avanzó junto con Uruguay; Italia e Inglaterra, directo a aeropuerto y de allí, a casa con el rabo entre las piernas. Con lujo de detalles, invicto y con apenas un gol en contra, con el portero Keylor Navas, Joel Campbell y Bryan Ruiz como principales baluartes, la tricolor centroamericana había conseguido emular lo de Italia-1990.

Pero había sido primera y así, entonces, se dañó el duelo que Jorge Luis Pinto esperaba librar en la segunda fase: contra Colombia. Igual, en todo caso, tuvo recompensa: derrotó in extremis a Grecia (5-3 en la definición con tiros desde el punto penalti) y celebró una moñona: primer entrenador colombiano que avanzó con su equipo a los cuartos de final y primera vez que este conjunto centroamericano se instaló entre los ocho mejores de una Copa Mundo. De resistido, Pinto pasó a ser reconocido y se acabaron las voces disonantes. Inclusive, los mismos medios de comunicación que lo atacaron despiadadamente pidieron su continuidad, y hasta que se le otorgara la nacionalidad costarricense.

Obviamente, los jugadores terminaron frustrados por el resultado, a pesar de haber hecho historia (FIFA.com).
Obviamente, los jugadores terminaron frustrados por el resultado, a pesar de haber hecho historia (FIFA.com).

La siguiente escala de la apasionante aventura era Holanda, la otrora Naranja Mecánica, vigente subcampeona orbital, el rey sin corona de los Mundiales. No pocos pensaron que contra el elenco de Louis van Gaal Costa Rica iba a sufrir la goleada de la que se escapó en primera fase, pero una vez más se equivocaron. Con un elenco minado en sus fuerzas y en su potencial (Óscar Duarte estaba suspendido), le plantó cara a la Oranje. Aunque el grande europeo gozó de más y mejores oportunidades para anotar, siempre se encontró con un muro: un inmenso Keylor Navas. Pero, además, Costa Rica atacó y bien pudo quedarse con la histórica victoria. Al final de los 120 minutos, tiempos suplementarios incluidos, el marcador no se alteró (0-0) y hubo que recurrir, de nuevo, a la tanda con tiros desde el punto penalti.

En ella, lamentablemente, no hubo la claridad mental, ni la contundencia, que se exhibió frente a Grecia. El golero Tim Krull, un especialista en estas lides, que entró al filo del minuto 120, detuvo los disparos de Bryan Ruiz y Michael Umaña. Holanda ganó la serie 5-3 y, con mucho sufrimiento, se instaló en semifinales, instancia en la que la espera Argentina (vea video con el resumen del partido. Costa Rica, mientras, cerró su historia con lujo de detalles: convenció a propios y extraños, llegó hasta donde nunca antes lo había hecho y, tal y como lo había prometido el técnico Pinto, regresa a casa sin que alguno de sus rivales la haya vencido. Un Mundial de fábula el que vivieron Jorge Luis Pinto y la tricolor centroamericana…

Tim Krull solo ajajó el tiempo de reposición y la tanda desde el punto penalti, pero fue la figura (FIFA.com).
Tim Krull solo ajajó el tiempo de reposición y la tanda desde el punto penalti, pero fue la figura (FIFA.com).

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