Dos nuevas estrellas en la galaxia

James Rodríguez y David Ospina entraron en una galaxia reservada solo para los mejores: la de los clubes más grandes del planeta fútbol. Si algunos creían que lo vivido en Brasil-2014 era el techo, se equivocaron: apenas era la plataforma de lanzamiento…

ColombiaMundial(2)A uno le temblaba el cuerpo y trataba de disimularlo acelerando el paso por esa alfombra roja que era el césped del estadio Santiago Bernabéu, o dando salticos como si quisiera evitar un resbalón. Al otro se le quebró la voz y lo dominó la emoción en la despedida de sus compañeros, de la afición que lo acogió con cariño, del equipo que lo puso en el firmamento internacional. James Rodríguez y David Ospina, dos de los valores más destacados de la Selección Colombia en el Mundial de Brasil-2014, entraron en una galaxia reservada solo para los mejores: la de los clubes más grandes del planeta fútbol.

Como si fueran almas gemelas, la vida se encapricha en unir los destinos de Rodríguez y Ospina. Cucuteño el uno, antioqueño el otro, de niños se enamoraron del balón y entendieron que sus vidas iban a estar ligadas a la pecosa. Se hicieron jugadores en equipos antioqueños, James, con la camiseta anaranjada del Envigado y David, con la verdiblanca de Atlético Nacional. Después se hicieron familia, cuando cupido se aprovechó de la magia de la Internet y flechó a James y Daniela, la hermana de David. En la temporada pasada, fueron rivales en la Liga Francesa, Rodríguez con la camiseta del ascendido AS Mónaco y Ospina, defendiendo el arco del discreto Niza.

Brasil-2014 fue el punto más alto de sus trayectorias deportivas, el sueño cumplido: jugar una Copa Mundo. Pero no se conformaron con eso: la jugaron y salieron por la puerta grande, graduados como figuras estelares del equipo de José Néstor Pékerman, como ídolos con compartimiento de lujo en el corazón de los hinchas de la Tricolor. Y ahora, aunque la distancia terrenal los separa, los une el hecho de haber dado un paso trascendental en sus vidas: James es el nuevo galáctico del Real Madrid, actual campeón europeo, y David le pondrá el cerrojo al arco del Arsenal inglés. Más allá de los montos de las transacciones (80 millones de euros en el caso de James y 4,5 millones, en el David), son los traspasos más importantes de la historia del fútbol colombiano.

James será el tercer jugador nacional que vista la camiseta del Real Madrid, uno de los varios clubes que se autoproclaman ‘el mejor del mundo’. Lo hace, sin embargo, en condiciones muy distintas a las que se dieron cuando Freddy Rincón y Edwin Congo llegaron a la casa blanca. Rincón aterrizó en Madrid en una época de turbulencias, por petición expresa del técnico Jorge Valdano. A pesar de su inmensa calidad, no pudo triunfar: nunca terminó de encajar, amplios sectores de la afición y la prensa jamás lo aceptaron. Fue víctima de racismo y tan pronto fue posible le abrieron la puerta de salida. Congo fue un inexplicable capricho del presidente Lorenzo Sanz, que firmó un cheque por cinco millones de euros luego de observar un video que le envió un pequeño aficionado merengue con un gol que el atacante colombiano le marcó, con la camiseta del Once Caldas, al River Plate argentino en la Copa Libertadores. Nunca jugó un partido oficial con el club madrileño.

Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, junto con James Rodríguez y su esposa Daniela Ospina el día de la presentación en el estadio Santiago Bernabéu, de Madrid (AS.com)
Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, junto con James Rodríguez y su esposa Daniela Ospina el día de la presentación en el estadio Santiago Bernabéu, de Madrid (AS.com)

Rodríguez, por su parte, acaba de consagrarse goleador de Brasil-2014, el primer colombiano que logra esta hazaña, y se vio marginado de la baraja de aspirantes al Balón de Oro porque Colombia no clasificó a semifinales. Dos goles suyos, así mismo, ocuparon el primero y tercer puestos entre los mejores del Mundial. Una estrella en pleno ascenso, en resumen. Aunque, él lo sabe, llega a una constelación en la que tendrá que hacer fila para poder brillar con luz propia. No porque le falten cualidades o ganas, sino porque Real Madrid no es solo la casa blanca del fútbol, sino también la casa de los egos, una especie de reality futbolístico permanente, de ahí que jugadores como David Beckham, Luis Figo o Cristiano Ronaldo hayan encajado tan bien en ese ambiente.

El primer obstáculo que deberá enfrentar es el técnico Carlo Ancelotti. Terco y caprichoso como buen italiano, ya tiró el primer lance tendiente a cortarle las alas al colombiano: él no lo pidió. Y nada más incómodo para un DT que tener que recibir una estrella sin su guiño. Entonces, en la escala de 1 al 10 para satisfacer al míster, James tendrá que obtener un 11 aclamado. Además, llega a disputar un puesto en una superpoblada de mediocampo: Luka Modric, Asier Illarramendi, Xabi Alonso, Francisco Alarcón ISCO, Sami Khedira, Toni Kroos (la flamante petición del DT), Gareth Bale y Ángel Di María (aún no fue transferido). Illarramendi e Isco, que también llegaron como cortesía del presidente del club, pronto quedaron relegados en los gustos del entrenador, al que no lo conmovieron la calidad futbolística, ni el monto de sus multimillonarios traspasos.

Algunos medios españoles hablaron de la presencia de más de 40.000 aficionados en la presentación oficial de James Rodríguez, flamante refuerzo del Real Madrid. Otra estrella en la galaxia (AS.com).
Algunos medios españoles hablaron de la presencia de más de 40.000 aficionados en la presentación oficial de James Rodríguez, flamante refuerzo del Real Madrid. Otra estrella en la galaxia (AS.com).

“James es un jugador muy joven y una inversión de futuro para este club”, afirmó Ancelotti en una rueda de prensa, una declaración que, palabras más palabras menos, significó bajarle el pulgar al colombiano, a pesar de que también fue prudente con algún elogio: “Puede jugar en dos posiciones diferentes en el centro del campo. James fue uno de los mejores jugadores del Mundial”. Obviamente, en público el míster no puede ir en contra de la corriente, del gusto del presidente, del buen recibimiento que varios de sus nuevos compañeros le dieron a través de las redes sociales y del beneplácito de la afición merengue (no solo los colombianos residentes en Madrid), pero está claro que James es, hoy por hoy, el último de la fila para el DT.

No hay que hacer un drama, en todo caso, porque en el AS Mónaco la situación no fue distinta, a pesar de que allí la constelación era bastante más reducida. El técnico Claudio Ranieri (otro italiano) tampoco lo tuvo muy en cuenta, aunque los hinchas lo pedían a gritos y la prensa no se cansaba de preguntar por qué no era titular. Por eso, más allá de la inmensa alegría que supuso para la afición colombiana su paso al Real Madrid hay que ser conscientes de que el camino no será estrictamente tapizado en pétalos de rosa, sino que puede estar salpicado por una que otra espina. Igual, James ya demostró que está a la altura de los mejores, que no es inferior a ninguno y que está capacidad para brillar al más alto nivel. La puerta grande se abrió y el horizonte es ilimitado; no importa si toca tener paciencia, si antes de triunfar en el campo hay que vencer la resistencia del ego del entrenador.

Ospina, en cambio, fue la elección del francés Arsene Wenger, el entrenador del Arsenal. Si bien anunció que tendrá que pelear el puesto con el polaco Wojciech Szczesny, no ahorró elogios al anunciar su contratación: “Es un excelente portero, con gran experiencia y un gran bagaje con Niza y Colombia. Se une a nuestro equipo con un contrato a largo plazo y estamos muy contentos de que lo haga”. En otras palabras, parte con una ventaja: el respaldo del entrenador, que le dará una oportunidad de mostrarse. Si logra convencerlo, se queda con el puesto de titular en el equipo más longevo de la primera división inglesa (está allí desde la temporada 1919/1920), pero también uno de los más urgidos de gloria en el ultracompetitivo fútbol inglés. Aunque en la temporada pasada alzó el trofeo de la FA Cup por undécima vez en la historia, está en deuda con sus hinchas y la grandeza de su historia.

Así les anunció el club inglés Arsenal a sus hinchas la contratación del portero colombiano David Ospina. A pesar de su buen nivel y proyección, la transacción se realizó por un monto relativamente bajo. Llega del Niza, de la primera división de Francia (web Arsenal).
Así les anunció el club inglés Arsenal a sus hinchas la contratación del portero colombiano David Ospina. A pesar de su buen nivel y proyección, la transacción se realizó por un monto relativamente bajo. Llega del Niza, de la primera división de Francia (web Arsenal).

Un club de las características del Arsenal no puede permitirse el lujo de largas sequías sin títulos: la última vez que ganó la Liga Premier fue hace 10 años (2003/2004) y se completaron dos décadas desde que alzó la Recopa de Europa (1993/1994). Por eso, desde hace dos años, Wenger, que se sentó en el banquillo del club londinense en 1996, trabaja en conformar una nómina que le permita competir al más alto nivel tanto en Inglaterra como en Europa. Para la temporada que se avecina, además de Ospina sumó a los defensores Johan Djourou (Suiza) y Mathieu Debuchy (Francia), al volante Francis Coquelin (Francia) y a los delanteros Joel Campbell (Costa Rica) y Alexis Sánchez (Chile).

A uno le temblaba el cuerpo mientras caminaba por esa alfombra roja que era el césped del estadio Santiago Bernabéu. Al otro se le quebró la voz cuando se despidió de la que había sido su casa durante los últimos seis años. En Colombia, mientras, los 47 millones de nuevos hinchas que tienen Real Madrid y Arsenal palpitábamos de emoción y orgullo al compartir la gran noticia: James Rodríguez y David Ospina entraron en una galaxia reservada solo para los mejores: la de los clubes más grandes del planeta fútbol. Si algunos creían que lo vivido en Brasil-2014 era el techo, se equivocaron: apenas era la plataforma de lanzamiento…

La nueva imagen de David Ospina, titular de la Selección Colombia: con la camiseta del Arsenal, uno de los clubes más grandes de Inglaterra y Europa. Firmó contrato por seis temporadas (web Arsenal).
La nueva imagen de David Ospina, titular de la Selección Colombia: con la camiseta del Arsenal, uno de los clubes más grandes de Inglaterra y Europa. Firmó contrato por seis temporadas (web Arsenal).

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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