CA-100: Argentina vs. EE. UU., primera semifinal

La Albiceleste goleó 4-1 a Venezuela y disputará frente al local un cupo a la final de la Copa América Centenario. Messi llegó a 54 goles con su selección. Venezuela no fue la misma de la primera fase.

La Copa América Centenario se juega con Colombia Mundial En ContravíaLa cita estaba pactada, pero uno de los protagonistas anunciados no apareció: David dejó esperando a Goliat, que anduvo de paseo y sin despeinarse subió un escalón más. En Foxborough, en las afueras de Boston (Massachusetts), cerca de donde Diego Armando Maradona cumplió su última actuación con la camiseta albiceleste y en la Copa Mundo, Argentina venció 4-1 a una desconocida Venezuela y por cuarta vez en las últimas cinco ediciones es semifinalista. Ahora, de la mano de un Lio Messi al que le dieron como a violín prestado, se medirá a Estados Unidos por un cupo a la soñada final de esta Copa América Centenario.

La Copa América Centenario se juega con Colombia Mundial En Contravía
Gonzalo ‘Pipita’ Huguaín se reconcilió con el gol y con los hinchas: marcó doblete y lideró la ofensiva para avanzar a semifinales (FIFA.com).

La Venezuela había sido la sensación de la primera fase, al vencer y eliminar a Uruguay, el más ganador de la historia, y al ponerle el cascabel al gato de México, que debió sudar petróleo antes de negociar el empate a un gol, no fue la misma que estuvo en la noche de este sábado en los suburbios de Boston. La solidez defensiva, el buen trato de la pelota, las rápidas réplicas ofensivas y la contundencia que el elenco de Rafael Dudamel había exhibido en los partidos anteriores se quedaron refundidas en el hotel. Acaso en los últimos diez minutos del primer tiempo la Vinotinto reaccionó, arrinconó a su rival y dio la impresión de que iba a ofrecer resistencia, pero fue apenas una ilusión, un espejismo.


CA-100: el último lugar para las semifinales


Argentina, el único equipo con campaña perfecta en la fase de grupo de esta Copa América Centenario, no necesitó exigirse para asegurar la victoria y el consecuente paso a las semifinales. Bastó una pincelada genial de Lio Messi a los 7 minutos para que el partido tomara un rumbo que ya no cambió: el astro rosarino, que por primera vez fue titular en este torneo, le puso un milimétrico pase a Gonzalo Higuaín, máximo goleador del fútbol italiano, que la embocó de primera. Punto aparte y a otra cosa, como se diría en la calle, porque Venezuela jamás mostró una reacción seria, convincente, y cuando intentó nivelar las cargas dejó claro que estaba en una de esas noches en las que nada sale bien, en las que todo sale mal (que no es, precisamente, lo mismo). La Albiceleste detectó tal superioridad, y asumió que el resto del encuentro como si fuera un entrenamiento.

La Copa América Centenario se juega con Colombia Mundial En Contravía
Lione Messi marcó el tercero del juego e igualó a Gabriel Omar Batistuta como máximo anotador de la Albiceleste: completó 54 tantos (FIFA.com).

Sin Ángel Di María en el campo (lesionado) y con un Nicolás Gaitán en otra tarea, Messi volvió a quedarse solo en la labor de creación y, por eso, como no debe ocurrir, soportó todo el peso ofensivo de su equipo. Por eso, también, cuando el mismo Higuaín puso el 2-0 tras un grueso error de Arquímedes Figueras, que lo habilitó con un pase atrás, Argentina redujo la marcha y buscó a darle trámite al juego. Esa tarea se cumple, básicamente, con la posesión del balón y, justamente, el elenco de Gerardo ‘Tata’ Martino fue incapaz de sostener la pelota. Entonces, consciente de esa limitación, prefirió agruparse en su zona, montar un sólido bloque defensivo y encomendarse a la lamparita del genio Messi. Por eso, finalmente, en la recta final del primer período, Venezuela espabiló y pudo descontar.

Salomón Rondón falló un mano a mano frente al arquero Sergio Romero y luego Luis Manuel Seijas desperdició un tiro penalti: fiel a su estilo, quiso picarla como el checo Panenka, pero el golero argentino, conocedor de su artimaña, se quedó parado en la mitad del arco y sin problemas encajonó el balón. El propio Chiquito había cometido la falta al arrollar impudentemente al atacante Josef Martínez. Ahí, a los 43 minutos de la etapa inicial, literalmente, acabó el partido: Venezuela no tuvo más arrestos y en el período complementario la historia se repitió casi calcada. Porque antes de cumplirse el primer cuarto de hora Messi se dio un gusto al que hace rato le coqueteaba: marcó el tercer tanto de la noche, el número 54 de su trayectoria con la selección absoluta y, de esa manera, igualó al gran Gabriel Omar Batistuta como máximo anotador en la historia de la Albiceleste.

La Copa América Centenario se juega con Colombia Mundial En Contravía
Desde hace rato le coqueteaba a este momento, y finalmente se dio: la marca de Batigol pronto quedará en el olvido (FIFA.com).

A los 24, Rondón, el más incisivo y el menos discreto de los venezolanos, encontró su premio al marcar el tanto de la honrilla con golpe de cabeza. Una alegría efímera, en todo caso, porque 60 segundo más tarde el zurdo Érik Lamela, que había sustituido al intrascendente Gaitán, sacó un tiro que parecía sin peligro, con su pierna menos hábil, pero se benefició de una tardía y poco eficaz reacción del golero Dani Hernández para subir el 4-1 definitivo a la pizarra. Dudamel implementó cambios tendientes a evitar una goleada mayor, mientras que Martino aprovechó para darles minutos a jugadores como Sergio ‘Kun’ Agüero y Lucas Biglia, que se recuperó de una lesión que estuvo a punto de marginarlo de la competencia. Y eso fue todo, como solía decir el gran Fernando González Pacheco, porque los dos equipos entendieron que no había cómo torcer el rumbo de la historia y, entonces, el juego se fue directo al congelador.

A pesar de la cómoda victoria, no se vio la Argentina que sus hinchas ansían. Una vez más, como ha sido costumbre en los últimos años, tuvo algunos raticos buenos y otros, penosos. Sufrió sin necesidad frente a un equipo que no mostró el mismo poderío ofensivo de los partidos anteriores y acusó la falta de manejo de balón, algo que será vital cuando enfrente a rivales más compactos, con mejores argumentos en ataque. Entre lo positivo, por otro lado, Messi jugó los 90 minutos sin inconvenientes, en clara demostración de que la lesión que lo aquejó quedó en el olvido. Para rematar, volvió a convertir y pasó a encabezar la tabla de goleadores del torneo. Así mismo, Chiquito Romero respondió siempre que fue exigido y Pipita Higuaín se reconcilió con el gol y, sobre todo, con los hinchas que lo tenían en capilla después de los yerros que costaron dolorosas derrotas.

La Copa América Centenario se juega con Colombia Mundial En Contravía
Sin despeinarse, Argentina fue una fiesta frente a Venezuela. No fue su mejor partido, pero su triunfo tampoco estuvo en riesgo (FIFA.com).

Tendrá que subir el listón la Albiceleste, sin embargo, si quiere superar el escollo de Estados Unidos en la semifinal. El dueño de casa viene en franco plan de ascenso y ha demostrado ser sólido en defensa y peligroso en ataque. Además, fiel al estilo europeo impuesto por su técnico Juergen Klinsmann, ejerce una insistente presión en todo el terreno, hostiga, complica, incomoda. Argentina tuvo paciencia para liquidar a una pobre Venezuela, pero careció de esa chispa creativa que permite abrir la lata en partidos muy cerrados, como se supone será el que viene. Y además deberá que lidiar con un factor que puede marcar diferencias, según la forma en que se dé el duelo contra los gringos: tendrá menos tiempo de recuperación (dos días) que los dueños de casa (cuatro).

Venezuela, en cambio, se despidió de forma lacónica. No fue, ni por asomo, el mismo buen equipo de la primera fase. Salió dormido, no pudo reponerse el gol tempranero, cometió errores individuales costosísimos, nunca manejó el balón y adelante solo contó con José Salomón Rondón. Una mala noche para los patriotas, en suma, que borraron con el codo lo que habían hecho con las manos. En todo caso, hay que aplaudir la presentación de la Vinotinto en esta Copa América Centenario, pues bajo el mando de Rafael Dudamel mostró una cara bien distinta a la ofrecida en las eliminatorias suramericanas al Mundial de Rusia-2018 y, para completar, les dio oportunidad de lucimiento a jugadores que hasta ahora no habían aparecido. Fue protagonista al eliminar a Uruguay, animador con un buen juego, pero al final revivió esos viejos fantasmas que se creían enterrados…

La Copa América Centenario se juega con Colombia Mundial En Contravía
No fue buena la despedida de la Venezuela de Rafael Dudamel, aunque el balance de su participación en la Copa América Centenario es más que positivo (FIFA.com).

 

Publicado por

Admin

Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *