Adiós, África mía

Nigeria y Argelia, los dos últimos representantes del continente negro, se despidieron del Mundial. Las águilas verdes, sin poder ofensivo, sucumbieron frente a Francia (2-0), mientras los leones del desierto rozaron la hazaña contra Alemania, que se impuso 2-1 en tiempos suplementarios.

LibroY llegará un día en que un equipo africano esté entre los cuatro mejores de la Copa Mundo. Y ese día habrá alegría a lo largo y ancho del continente negro, pero también en el corazón de cada uno de los hinchas al fútbol que hemos aprendido a querer y apreciar el talento, el esfuerzo y la labor de esos países en el certamen orbital. En Brasil-2014, Nigeria y Argelia, los dos únicos que sobrevivieron al filtro de la primera ronda, se despidieron este lunes 30 de junio: Francia y Alemania, dos pesos pesados de la historia, acabaron con sus ilusiones.

Es cierto que el aficionado común tiene la tendencia a brindarle su apoyo al más débil, tal y como ocurrió en el estadio Beira-Río de Porto Alegre, cuando una masa de más de 43.000 almas se inclinó a favor del elenco dirigido por el serbio Vahid Halilhodzic, que buscaba no solo el cupo en los cuartos de final, sino también que la historia se reivindicara. Y ocurrió también en Italia-1990, cuando el público se volcó a apoyar a Camerún, especialmente aquel primero de julio cuando Inglaterra requirió la máxima inspiración de su goleador Gary Lineker para salir airoso en tiempos suplementarios (3-2).

Pero está equivocado aquel que crea que la admiración que despiertan los equipos africanos en la Copa Mundo está ligada a la lástima o estrictamente a su condición de débiles, que se puede decir ya no existe. Con buen fútbol, con progresos constantes y notorios, con jugadores de fina calidad y con demostraciones de guapeza, coraje y corazón, se ganaron primero el respeto, luego la admiración y, por último, el cariño. De la gente y también de sus rivales, que ya saben que enfrentarse a un africano no es garantía de victoria, sino más bien de problemas. Como los que pasó Alemania, a la que solo una alta dosis de su jerarquía y un toque de suerte le permitieron encarrilar la victoria.

El primer equipo africano que acudió al Mundial fue Egipto, que aceptó una invitación de la FIFA y se sumó a la lista de participantes en Italia-1934. Su aventura, en todo caso, fue efímera, porque en tan solo 90 minutos fue despachado a casa por Hungría, que lo venció 4-2. Debieron pasar 36 años para que la rectora universal les abriera una puertica y pudieran regresar a la fiesta, lo que ocurrió con ocasión de México-1970. El elegido fue Marruecos, que quedó en el grupo de Alemania (le ganó 2-1), Perú (lo goleó 3-0) y Bulgaria (empataron 1-1). Zaire (hoy República de Congo), en Alemania-1978, se despidió con tres derrotas, incluida la goleada 9-0 a manos de Yugoslavia.

Nigeria careció de poder ofensivo y lo pagó caro contra Fracia, que encontró en Vincent Enyeana y duro escollo (FIFA.com)
Nigeria no tuvo  poder ofensivo y lo pagó contra Francia, que halló en Vincent Enyeana un duro escollo (FIFA.com)

Hasta que llegamos a Argentina-1978 y la desconocida Túnez dio el primer campanazo de alerta de la historia: en su debut, el 2 de junio en el estadio Arroyito, de Rosario, derrotó 3-1 a México. Ese día, África quedó incluido irremediablemente no solo en la historia de los Mundiales, sino también el en corazón de los hinchas. Después, el elenco del norte africano no pudo llegar a segunda ronda, pero anunció lo que se venía. Con un cupo garantizado entre los 16 invitados a la fiesta ecuménica, África se esforzó por mejorar su nivel y poco a poco quemó las etapas hasta adquirir el rol de protagonista que hoy ya nadie le puede sacar, aunque aún haya asignaturas por cumplir.

El 16 de junio de 1982, el mundo del fútbol se maravilló con Argelia, que debutó en la Copa Mundo por la puerta de los grandes: venció 2-1 a Alemania, un excampeón orbital. Rabah Madjer, Lakhdar Belloumi, Faouzi Manzouri, Djamel Zidane (tío de Zinedine) y Nourredine Kourichi, entre otros, deleitaron a los aficionados con un fútbol lírico, muy bien jugador, y con una personalidad arrolladora. Desconocidos hasta entonces, los argelinos, llamados en su continente los leones del desierto, dieron ese día un verdadero recital de fútbol. En la segunda salida cayeron con Austria (0-2) y llegaron al último duelo con la ilusión de avanzar a la segunda fase.

Hicieron la tarea, pues derrotaron 3-2 a Chile en un vibrante partido disputado en el estadio Carlos Tartiere, de Oviedo. Los argelinos estaban 3-0 arriba al cabo de 35 minutos de juego, pero Chile espabiló en el segundo tiempo y se configuró un final electrizante. Solo faltaba que Austria no perdiera con Alemania para consumar la hazaña, pero todos sabemos que los elencos europeos, de raíces hermanas, se confabularon para protagonizar uno de los peores bochornos de la historia del torneo y sacar del camino a los africanos: los germanos vencieron 1-0 y avanzaron, junto con los austríacos, al cabo de una pantomima vergonzosa.

Como pocas veces, el golero alemán Manuel Neuer estuvo amenazado constantemente por los argelinos (FIFA.com).
Como pocas veces, el golero alemán Manuel Neuer estuvo amenazado constantemente por los argelinos (FIFA.com).

En México-1986, Irak pasó sin pena ni gloria, pero en Italia-1990 Camerún volvió a conquistar a los hinchas. Con un estilo que apelaba más a la potencia física que al fútbol artístico de Túnez y Argelia, aunque jugaba bien, el elenco del ruso Valeri Nepomnyashchi se convirtió en la sensación. En el partido inaugural, se atrevió a vencer a Argentina, campeón defensor con Diego Armando Maradona incluido, y avanzó hasta los cuartos de final después de dejar en el camino a Colombia, en un inolvidable juego de octavos de final celebrado en Nápoles. Inglaterra, en el mencionado juego en el que Lineker anotó dos veces desde el punto penalti, le puso fin a su sueño.

Con resultados diversos, Marruecos, en Estados Unidos-1994; Camerún, Nigeria y Túnez, en Francia-1998; Senegal, Suráfrica y Túnez, en Corea del Sur y Japón-2002; Costa de Marfil, Ghana y Togo, en Alemania-2006, y Suráfrica, Costa de Marfil, Ghana y Argelia, en Suráfrica-2010 continuaron enriqueciendo la historia y cimentando la tradición con victorias que marcaron hitos, aunque también con dolorosas decepciones. Senegal ofreció el mejor recuerdo, tras vencer a Francia y llegar hasta los cuartos de final, instancia en la que vendió muy cara su derrota frente a Turquía: cayó 1-2 en tiempos suplementarios.

Ahora, en Brasil-2014, se esperaba la figuración de Ghana, un equipo cargado de calidad, sin perder las características que son propias del futbolista africano: fuerza, potencia y despliegue físico. Pero cayó en el arranque con Estados Unidos (1-2) y luego dejó escapar la victoria frente a Alemania (2-2), para terminar en el último lugar del grupo tras inclinarse a Portugal (1-2). Camerún pasó penas en el grupo que encabezó Brasil (sumó tres derrotas) y Costa de Marfil decepcionó en la zona que dominó Colombia (perdió el tiquete con Grecia). Nigeria pasó como segundo en el F, detrás de Argentina, pero sin brillo alguno, y Argelia prendió las alarmas al dejar en el camino a la Rusia de Fabio Capello.

Este 30 de junio, sin embargo, el Mundial despidió a sus últimos invitados africanos. Una aguerrida Nigeria, con escaso poder ofensivo, terminó rendida a una oportuna Francia (0-2), mientras que Argelia volvió a rozar el milagro, pero se quedó corta. Exprimió a los cotizados alemanes, los puso contra la pared, los hizo ver mal, alcanzó a sacarlos de quicio, pero una vez más faltaron cinco centavitos para el peso. En el arranque de la prórroga, Andre Schuerrle abrió la cuenta en una jugada en la que contó con un alta dosis de fortuna para dejar sin opción al buen arquero Rais MBolhi y Mesut Oezil enterró los sueños cuando el tiempo expiraba. El gol de Abdelmoumene Djabou solo sirvió para decorar el resultado, porque una vez más el fútbol y la Copa Mundo quedaron en deuda con Argelia y con los equipos africanos, que con un estilo que enamora le han aportado colorido y calor a la fiesta. Pero llegará un día en que un equipo de ese continente esté entre los cuatro mejores de la Copa Mundo, y todos lloraremos de emoción y felicidad…

Tras golpear a Andre Schuerrle, el balón queda lejos del alcance de Rais MBolhi; Alemania lograba salir del aprieto (FIFA.com).
Tras golpear a Andre Schuerrle, el balón queda lejos del alcance de Rais MBolhi; Alemania lograba salir del aprieto y avanzar a los cuartos de final de Brasil-2014. El juego se definió en tiempos suplementarios  (FIFA.com).

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