64 años después, Uruguay sufrió su ‘Maracanazo’

La Costa Rica de Jorge Luis Pinto dio la primera sorpresa de Brasil-2014 y complicó el tránsito de la Celeste. Los antecedentes van contra la ilusión del equipo del Maestro Tabárez.

LibroEl tiempo y la vida nunca se quedan con algo. Tarde o temprano pasan la cuenta de factura, así los que tengan que pagar sean protagonistas distintos a los que le dieron comienzo a la historia. La última vez que Uruguay se presentó ante el público brasileño en una Copa Mundo fue el domingo 16 de julio de 1950, en el último partido del quinto Mundial de la historia, el primero después de la Segunda Guerra. Esa vez, se sabe, venció 2-1 al dueño de casa y edificó una de las más grandes proezas del torneo y del deporte en todos los tiempos, el archifamoso Maracanazo.

Este sábado 14 de junio, casi 64 años después, no estaba presente alguno de los que vivieron ese episodio, en el campo de juego o en las tribunas del colosal escenario de Río de Janeiro. En las tribunas del estadio Castelao, de Fortaleza, había casi 60.000 aficionados, muchísimos menos que la ruidosa torcida que en 1950 pasó del éxtasis a la muerte en vida por cuenta de la garra ‘charrúa’, y el rival era Costa Rica, un ‘chico’ de los Mundiales, la cenicienta de un grupo D que completan Inglaterra e Italia, otros dos excampeones orbitales. Pero la fábula se repitió y David derrotó a Goliat, en una rara jugada del destino que le dio una dura cachetada a Uruguay.

Cuarto del Mundial de Suráfria-2010, con el tridente de Luis Suárez, Édinson Cavani y Diego Forlán como grandes protagonistas; campeón vigente de la Copa América y temible contendor por su reconocida trayectoria, Uruguay era el favorito. Fue el último clasificado a Brasil-2014, tras vencer en repechaje a la débil Jordania, pero todos sabemos de lo que es capaz cuando a su tradicional garra le suma el talento de una generación brillante, como la actual. Y, claro, la sapiencia del Maestro Tabárez (Óscar Washington), un DT en mayúsculas, un viejo zorro de los campos, un estratega que domina los secretos de la profesión a la perfección.

Del otro lado estaba un puñado de jóvenes costarricenses, un país del tercer mundo futbolístico, a pesar de que en Brasil-2014 completa su cuarta aventura orbital, la tercera en el siglo XXI. Al comando la legión está Jorge Luis Pinto, digno representante de la raza santandereana. Costa Rica clasificó como tercero del hexagonal de la Concacaf, con sobrados méritos, pero en el concierto orbital luce en plano inferior a la mayoría de sus rivales. Y más cuando se trata de un grande como Uruguay, doble campeón del torneo y múltiple ganador regional con un plantel plagado de estrellas que brillan por doquier. Pero el destino, que le dio a Uruguay la posibilidad de propinarle a Brasil la derrota ‘mais grande do mundo’, se quería cobrar la vieja deuda.

Aunque sin Luis Suárez en el ataque, Uruguay lució mejor en el primer tiempo. Mostró su jerarquía, generó las mejor posibilidades y abrió el marcador gracias a un penalti muy bien ejecutado por  Cavani, tras falta sobre el capitán Diego Lugano. Y pudo ampliar la ventaja, porque en esa etapa a Costa Rica le pesó mucho la inexperiencia de la mayoría de sus jugadores. La historia cambió, empero, en el período complementario. De la mano de Joel Campbell y Yeltsin Tejada, dos jugadores que los colombianos observamos durante el Mundial Sub-20 de 2011, el David halló las armas eficaces para medirse al Goliat, le plantó cara y, algo inesperado, lo venció.

Campbell, con un zurdazo dentro del área, capitalizó una de las abundantes fallas defensivas de Uruguay, las mismas que hicieron recordar aquellos momentos aciagos que la Celeste vivió durante la eliminatoria suramericana. Luego fue Óscar Duarte, con una ‘palomita’ en el área chica, el que le dio la vuelta al marcador y cuando Uruguay estaba jugado en el ataque en procura del empate Marcos Ureña, que siete minutos antes había salido del banco de suplentes, liquidó el juego en un rápido contragolpe. Esta vez Uruguay no tuvo el Negro Obdulio Valera que cambiara el rumbo del partido, como sí lo hizo en 1950, y los de Tabárez se estrenaron con una dolorosa derrota que complica, y mucho, su porvenir en el torneo.

Brasil sufrió contra Croacia y requirió una ayudita arbitral para imponerse en el debut. España, campeón reinante, fue humillado por Holanda, que lo goleó 1-5. Y ahora Uruguay quedó contra la pared, pues sus próximos rivales son Inglaterra e Italia, otros dos aspirantes a la corona. La victoria más representativa de Costa Rica en los Mundiales había sido en 1990 cuando superó 2-1 a Suecia para avanzar a los octavos de final y acreditaba una racha de cuatro derrotas consecutivas antes de saltar al campo de juego en Fortaleza. Le quedan dos escollos tan o más duros que Uruguay (Italia e Inglaterra), pero lo cierto es que los casi 5 millones de costarricenses tienen derecho a soñar con incluir su nombre entre los 16 mejores del torneo.

Para Uruguay fue la tercera caída en serie, tras las encajadas contra Holanda y Alemania, en semifinales y el partido por el tercer puesto, en Suráfrica-2010. Y representa un duro tropiezo que tiene antecedentes nefastos: las dos veces anteriores que la Celeste cayó en su primer juego, fue eliminada en primera ronda. Ocurrió en Alemania-1974 (llegaba como cuarto de México-1970, curiosamente), cuando perdió 0-2 con Holanda, y en Corea del Sur y Japón-2002, cuando su verdugo fue Dinamarca (1-2). Aunque no fue en el mismo escenario de Río de Janeiro, este sábado 14 de junio de 2014 también fue víctima de un ‘Maracanazo’…

El técnico Pinto debutó en los Mundiales con  una gran victoria (FIFA.com)
El técnico Pinto debutó en los Mundiales con una gran victoria (FIFA.com)

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Comunicador social y periodista. Apasionado por los deportes. Escritor de libros. Docente. Emprendedor y soñador, terco y persistente.

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